Miles toman las calles de Londres contra la extrema derecha y en solidaridad con Palestina

Una masiva movilización en el centro de la capital británica denuncia el auge del racismo y articula un frente amplio en defensa de los derechos del pueblo palestino.

Miles de personas —con estimaciones que apuntan a una movilización de gran escala— han recorrido este sábado las calles del centro de Londres en una manifestación contra el avance de la extrema derecha y en apoyo al pueblo palestino, en una de las mayores protestas recientes en Reino Unido.

La marcha, convocada por la coalición Together Alliance junto a centenares de organizaciones sociales, sindicales y políticas, ha partido desde Park Lane y ha culminado en Whitehall, con actos y discursos también en Trafalgar Square.

El carácter de la movilización ha sido marcadamente plural, con la participación de colectivos antirracistas, movimientos sociales, sindicatos y figuras públicas, en una demostración de rechazo al crecimiento de discursos xenófobos y autoritarios en el país.

Entre las principales consignas han destacado la denuncia del racismo, la islamofobia y el antisemitismo, así como la solidaridad con Palestina en el contexto de la ofensiva israelí en Gaza y la creciente represión de la protesta pro-palestina en Reino Unido.

Los organizadores han subrayado la necesidad de “hacer frente al odio y la división”, en un contexto marcado por el auge de la extrema derecha y por el incremento de tensiones sociales y políticas en el país.

La movilización se produce además tras semanas de fuerte presión policial y restricciones a las protestas vinculadas a Palestina, incluyendo detenciones y limitaciones legales a determinadas expresiones de apoyo, lo que ha generado preocupación entre organizaciones de derechos civiles.

El evento también ha estado rodeado de controversia política, con críticas de algunos sectores que cuestionan la composición de la convocatoria, mientras los organizadores defienden su carácter inclusivo y su rechazo a todas las formas de racismo.

En paralelo, la jornada en Londres refleja una tendencia más amplia de movilización internacional contra el autoritarismo, el racismo y las políticas de guerra, en un contexto global de creciente conflictividad.