
La Asamblea Regional de Murcia oficializó este jueves el nuevo reglamento de funcionamiento del Grupo Parlamentario Mixto, una reorganización forzada tras la salida de los diputados expulsados de Vox y que sitúa, hasta el final de este mismo periodo de sesiones, al diputado de Izquierda Unida José Luis Álvarez-Castellanos Rubio como portavoz del grupo.
Militante del Partido Comunista de España (PCE), excoordinador regional de IU-Verdes e histórico activista de la izquierda murciana, Álvarez-Castellanos asume ahora una posición política clave dentro de una arquitectura parlamentaria marcada por las contradicciones: compartir espacio institucional con los exdirigentes de la extrema derecha José Ángel Antelo y Virginia Martínez, expulsados del grupo parlamentario de Vox y reubicados en el Grupo Mixto.
El nuevo reglamento aprobado por la Mesa de la Cámara publicado este viernes establece una portavocía rotatoria “por periodos de sesiones” y fija que, hasta el final del actual periodo parlamentario, el portavoz será Álvarez-Castellanos, mientras que Antelo ejercerá como portavoz adjunto primero y María Marín como portavoz adjunta segunda.
La designación no es un gesto menor. Supone colocar al frente del Grupo Mixto al perfil más ideológico y combativo de la izquierda regional. Nacido políticamente en los movimientos sociales y sindicales como maestro de la pública, así como concejal de IU-Verdes en Mula durante la época del pelotazo urbanístico, Álvarez-Castellanos ha desarrollado buena parte de su trayectoria en la defensa de los servicios públicos, el ecologismo y las luchas obreras en la Región de Murcia. Su presencia parlamentaria ha estado vinculada a denuncias sobre privatizaciones sanitarias, precariedad laboral, especulación urbanística y degradación ambiental del Mar Menor.
Dentro de la Asamblea Regional, el diputado comunista ha mantenido una línea política abiertamente antifascista y de confrontación con las políticas neoliberales impulsadas tanto por el Partido Popular como por sus aliados de Vox. La nueva configuración del Grupo Mixto lo sitúa ahora en una posición institucional compleja: administrar tiempos, iniciativas y representación parlamentaria junto a quienes hasta hace apenas semanas representaban la extrema derecha regional.
El reglamento aprobado refleja precisamente esa tensión política. Aunque IU, Podemos y los exdiputados de Vox compartirán formalmente grupo, el texto blinda una división interna casi confederal. El reparto de subvenciones parlamentarias queda dividido al 50% entre ambos bloques políticos, así como el personal técnico y los recursos materiales.
Además, el documento establece mecanismos específicos para repartir iniciativas parlamentarias, intervenciones y presencia en comisiones, intentando evitar que la mayoría numérica ocasional de unos u otros monopolice el funcionamiento del grupo.
Álvarez-Castellanos tendrá también un papel destacado en varias comisiones estratégicas de la Cámara. El reglamento lo designa titular en las comisiones de Política Territorial, Medio Ambiente, Agricultura y Agua; Industria, Trabajo, Comercio y Turismo; así como en la Comisión Especial de Investigación sobre derivaciones presuntamente irregulares del Servicio Murciano de Salud a la sanidad privada.
Ese último espacio parlamentario resulta especialmente significativo para un dirigente de tradición comunista que ha denunciado reiteradamente el avance de la mercantilización sanitaria en la Región de Murcia. Según fuentes de IU, consideran que la investigación sobre las derivaciones sanitarias puede convertirse en uno de los grandes campos de batalla políticos en lo que queda de la legislatura.
La llegada de Álvarez-Castellanos a la portavocía coincide además con un momento de fuerte desgaste institucional del bloque conservador murciano. La fractura interna de Vox, la dependencia parlamentaria del PP y la creciente conflictividad social por vivienda, sanidad y servicios públicos han abierto un escenario donde la izquierda intenta reconstruir capacidad de intervención política y presencia de clase.
Frente a ello, el diputado comunista ha insistido en las últimas semanas en la necesidad de convertir la Asamblea Regional “en una herramienta útil para la mayoría trabajadora”, reivindicando una oposición centrada en los problemas materiales de la población murciana y no en la “política espectáculo” impulsada por la extrema derecha.
La nueva portavocía del Grupo Mixto coloca así a José Luis Álvarez-Castellanos en el centro de una contradicción política inédita en la Asamblea Regional: un militante comunista del PCE dirigiendo institucionalmente un grupo compartido con dirigentes ultras provenientes de Vox, mientras la batalla parlamentaria por el relato y la hegemonía social entra en una nueva fase en la Región de Murcia.















