El convoy humanitario internacional Global Sumud continúa bloqueado en las cercanías de la ciudad libia de Sirte, a unos 15 kilómetros de la línea que separa el oeste y el este de Libia, tras varios días de negociaciones fallidas con las fuerzas del general Jalifa Haftar. La misión, integrada por más de 200 activistas de 25 países, transporta ambulancias, medicamentos, viviendas móviles y ayuda humanitaria con destino a Gaza.
Entre las personas retenidas se encuentra Daniel Lobato, analista especializado en Oriente Medio, miembro de Samidoun y coordinador durante ocho años de brigadas internacionales a Palestina. En declaraciones realizadas este viernes desde el campamento improvisado en el desierto libio, Lobato denunció que el bloqueo impuesto en Sirte responde a intereses geopolíticos vinculados a Egipto e Israel.
“Se podría decir que la frontera israelí comienza a 15 kilómetros de aquí”, afirmó Lobato, señalando directamente al general Haftar como “marioneta de Egipto y del régimen israelí”. Según explicó, durante siete días la delegación ha intentado alcanzar acuerdos diplomáticos para continuar el trayecto hacia la frontera egipcia, atravesando una zona desmilitarizada controlada por grupos armados irregulares.
Lobato ya venía alertando públicamente de la situación desde el pasado 18 de mayo. En un mensaje difundido desde la zona de bloqueo denunció: “El Sumud Convoy estamos bloqueados en la zona desmilitarizada de Sirte, que separa a los dos principales poderes que gobiernan Libia y operan otros grupos armados”. El activista también aseguró que las comunicaciones habían sido intervenidas, “Se nos ha bloqueado internet aunque hemos conseguido unos instantes. Exigimos que se nos permita continuar la ruta”.
El activista alertó además de los riesgos existentes en el terreno, “Es una zona abandonada en la que operan grupos de delincuentes armados”, declaró, advirtiendo sobre la posibilidad de una escalada represiva si las autoridades mantienen el bloqueo. Tras el fracaso de las conversaciones, el convoy estudia realizar acciones de presión directa para intentar avanzar hacia Egipto y continuar la ruta hacia Gaza.
La situación se produce tras la reciente liberación de más de 400 activistas internacionales interceptados y detenidos en aguas internacionales por fuerzas del Estado de Israel, en el marco de las acciones contra las flotillas humanitarias que intentaban romper el bloqueo sobre Gaza. Diversos participantes denunciaron posteriormente torturas, humillaciones, malos tratos y abusos sexuales durante su detención a manos del ejército israelí. En este contexto, la iniciativa Global Sumud forma parte de una campaña internacional —marítima y terrestre— que busca abrir corredores humanitarios independientes hacia Palestina. Mientras que, el convoy permanece retenido en Libia.
La organización promotora ha recordado que el convoy cuenta con participación de activistas, sanitarios, ingenieros y periodistas procedentes de Europa, África, Asia y América Latina. La misión asegura haber coordinado previamente el paso con autoridades libias y denuncia ahora la paralización de las negociaciones en el corredor de Sirte.
El convoy exige garantías para continuar el trayecto hasta el paso de Rafah y reclama el fin de las restricciones impuestas por Egipto a activistas internacionales que intentan acceder por vía terrestre a Gaza. Diversas organizaciones de solidaridad consideran que el bloqueo actual evidencia la cooperación regional en el aislamiento de la población palestina.
Desde el campamento instalado en el desierto libio, los participantes insisten en que no abandonarán la misión. “Lo que está ocurriendo aquí es parte del mismo asedio que sufre Gaza”, sostienen integrantes del convoy, que continúan reclamando la apertura inmediata de un corredor humanitario seguro para Palestina.
















