
El portavoz municipal de Izquierda Unida en Lorca, Pedro Sosa, ha registrado una pregunta para su debate en el próximo Pleno ordinario del Ayuntamiento bajo el título “Pregunta sobre la inaguantable y sanitariamente insostenible acumulación de basuras en varias propiedades (algunas de ellas municipales) en el entorno del Calvario Viejo del barrio de San Cristóbal”.
La iniciativa, acompañada de seis fotografías, denuncia el grave estado de abandono que sufren distintos inmuebles y solares de esta zona de Lorca, donde se acumulan “basuras, escombros, animales muertos y residuos orgánicos” en espacios abiertos y sin control, algunos de ellos de titularidad municipal.
Sosa ha advertido que la situación “ya no es solo un problema urbanístico o de convivencia ciudadana”, sino también “un grave problema sanitario”, y ha reprochado al gobierno local de PP y VOX que “no puede exigir a los vecinos que limpien sus solares mientras mantiene propiedades municipales en un estado absolutamente indecoroso y lamentable”.
Entre las cuestiones registradas para su respuesta plenaria, IU pregunta al equipo de gobierno si “conocen la situación lamentable y sanitariamente insostenible en la que se encuentran estos lugares”, recordando además que responsables municipales visitaron la zona en 2024 y “prometieron intervenir”. Asimismo, la formación reclama saber si el Ayuntamiento piensa limpiar las parcelas de titularidad municipal, exigir actuaciones a los propietarios privados y aplicar las ordenanzas municipales “para sancionar a quienes arrojan basuras con total impunidad”.



Tras registrar la iniciativa, Sosa compareció ante los medios acompañado de vecinos afectados del barrio de San Cristóbal, quienes relataron el deterioro progresivo de la zona y el incumplimiento reiterado de las promesas realizadas por el gobierno municipal.
Micaela Hernández, vecina del Calvario Viejo desde hace casi cincuenta años, aseguró que “nunca estos sitios estuvieron tan abandonados como ahora”, ni siquiera “cuando las calles aún eran de tierra”. Hernández vive junto a una vivienda abandonada con puertas y ventanas reventadas, convertida en un vertedero improvisado y escenario de “hasta cuatro incendios en los últimos meses”.
En términos similares se expresó Rocío Mellinas, cuya familia ha residido históricamente en la zona y que ahora denuncia convivir “con el peligro constante de los incendios y el hedor insoportable” procedente de una vivienda abandonada situada “a apenas dos metros” de su casa. Mellinas recordó además la “promesa incumplida” del alcalde de Lorca, que hace dos años se comprometió en el mismo lugar a actuar “de manera urgente” ante una situación que “ya entonces era insostenible”.
También intervino Mercedes Ruiz, vecina octogenaria del barrio, quien lleva años reclamando que el Ayuntamiento asuma “su responsabilidad patrimonial” por los daños estructurales sufridos en su vivienda tras unas obras municipales mal ejecutadas en un inmueble colindante. Ruiz afirmó vivir “con miedo a que un día se produzca un derrumbe” mientras recordó que “el alcalde vino con la pala y las fotos”, pero “cuando se fue el alcalde también se fue la pala y el problema siguió igual”.
La indignación vecinal quedó sintetizada en las palabras de Paco Costa, histórico residente del barrio, quien denunció que por San Cristóbal “han pasado los mandamases de cuatro corporaciones municipales” sin cumplir jamás sus compromisos. “En Lorca hay ciudadanos de primera y ciudadanos de tercera separados por el Puente del Barrio”, sentenció.















