El barco Lina Al-Nabulsi, integrante de la Freedom Flotilla, ha sido interceptado y su tripulación secuestrada este martes en torno a las 18.50 h (hora local) en aguas internacionales mientras navegaba a 119,5 millas náuticas de la costa rumbo a Gaza.
La embarcación, de bandera francesa, era el último de los 57 barcos que conformaban la flotilla civil internacional organizada para denunciar el bloqueo israelí y transportar ayuda humanitaria al pueblo palestino.
En el velero viajaban 6 activistas internacionales procedentes de Francia, Italia, Bélgica, Corea del Sur y Estados Unidos. La misión estaba impulsada por Freedom Flotilla Coalition, Global Sumud Flotilla y Mavi Marmara Freedom and Solidarity Association.
La interceptación del Lina Al-Nabulsi se produjo en aguas internacionales, hecho que organizaciones humanitarias y colectivos de solidaridad consideran una grave violación del derecho internacional, de la libertad de navegación y de las convenciones que protegen las misiones civiles humanitarias.
Hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre el estado de salud ni las condiciones en las que permanecen retenidos los seis integrantes de la tripulación.
Según las últimas informaciones disponibles, el principal barco prisión de la Armada israelí que transporta a los activistas secuestrados continúa navegando a más de 100 millas náuticas del puerto israelí de Ashdod, por lo que se estima que tardará entre ocho y diez horas en llegar a puerto.
Diversas organizaciones internacionales ya han exigido garantías inmediatas para la seguridad de las personas secuestradas, el acceso a asistencia jurídica y consular, y el fin de las operaciones militares contra embarcaciones civiles que intentan llevar ayuda humanitaria a Gaza.
















