La Plataforma GRANADOS 68 ha convocado una nueva concentración vecinal frente al Ayuntamiento de Molina de Segura el próximo lunes 25, a las 18:00 horas, bajo el lema “Por tu salud y la de todos: ¡ANTENAS FUERA!”, para denunciar la falta de respuesta institucional ante las reclamaciones vecinales por la instalación de una antena de telefonía 5G en la calle Granados.
El colectivo denuncia que “ya han transcurrido más de 100 días sin respuesta del alcalde al escrito registrado por los vecinos” y que “también llevamos seis meses esperando la negociación del Ayuntamiento con American Tower España para el traslado de la antena, tal y como se comprometió públicamente la concejala de Urbanismo”.
La protesta contará con música y letras reivindicativas elaboradas por los propios vecinos y vecinas afectados, quienes exigirán “el desmantelamiento de la antena y/o su traslado a un emplazamiento alejado de viviendas y zonas sensibles como colegios y parques públicos”, recordando que “existe una orden de retirada dictada en el expediente sancionador de Urbanismo del pasado 3 de septiembre de 2025”, además del compromiso municipal de negociar con la empresa propietaria de la infraestructura.
La plataforma también reclama “la reactivación inmediata de los medidores de radiación electromagnética instalados en el municipio”, cuyo servicio permitía a la ciudadanía “consultar en tiempo real los niveles de radiación”, así como “la instalación de nuevos medidores junto a las antenas que todavía carecen de este sistema de control”.
Asimismo, los vecinos exigen “la aplicación efectiva del Principio de Precaución”, mediante campañas institucionales de información pública sobre “los posibles riesgos a largo plazo de las tecnologías 5G”, en línea con lo recogido por la Resolución 1815 (2011) de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa sobre los peligros potenciales de los campos electromagnéticos y sus efectos sobre el medio ambiente, además de las recomendaciones de numerosos estudios científicos internacionales.
Entre las reivindicaciones figura también “la respuesta inmediata a las consideraciones jurídicas y urbanísticas planteadas el pasado 12 de febrero por la Asociación Murciana Contra la Contaminación Electromagnética (AMUCCEM)”, basadas “en sentencias firmes del Tribunal Supremo y en vulneraciones de la Ordenanza municipal”, que, según sostienen, “obligan a ilegalizar y desmantelar esta antena sin más dilación”.
La Plataforma GRANADOS 68 nació en agosto de 2025 impulsada por vecinos y vecinas de los barrios de San Miguel y El Carmen de Molina de Segura para exigir la retirada de una estación base de telefonía 5G que consideran “ilegal y perjudicial para la salud”.
Según denuncia el colectivo, la infraestructura “fue instalada y puesta en funcionamiento sin la preceptiva Declaración Responsable”, motivo por el cual Urbanismo dictó “su precintado y orden de retirada” mediante expediente sancionador fechado el 3 de septiembre de 2025. Además, aseguran que la antena “carece de autorización del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública”, al encontrarse ubicada “en las inmediaciones de zonas sensibles como colegios y parques públicos, donde la exposición afecta especialmente a menores y residentes”.
En el ámbito sanitario, la plataforma alerta sobre “los numerosos casos de cáncer detectados en el entorno de la antena” y apoya sus denuncias en referencias científicas y resoluciones internacionales como el Estudio REFLEX de la Unión Europea (Risk Evaluation of Potential Environmental Hazards From Low Energy Electromagnetic Field Exposure Using Sensitive in vitro Methods, 2004); la Resolución 1815 (2011) de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa; el Informe STOA del Parlamento Europeo de 2021 sobre los efectos en la salud de las tecnologías 5G (Health Impact of 5G); la Declaración Internacional de NICOSIA sobre Campos Electromagnéticos y Salud Infantil (2017); así como el Informe BIOINITIATIVE 2012: A Rationale for Biologically-based Exposure Standards for Low-Intensity Electromagnetic Radiation.
Según sostienen los vecinos, todos estos informes y estudios “aportan evidencias sobre la capacidad de este tipo de radiación electromagnética para alterar procesos biológicos y provocar daños celulares y genéticos a largo plazo, incluso por debajo de los límites legales establecidos hace más de dos décadas”.
















