El diputado de Izquierda Unida y nuevo portavoz del Grupo Parlamentario Mixto en la Asamblea Regional, José Luis Álvarez-Castellanos, ha cargado duramente contra el nuevo reglamento interno impuesto por la Mesa de la Cámara, al que acusa de responder a “criterios totalmente arbitrarios” diseñados para beneficiar políticamente a los diputados tránsfugas procedentes de Vox.
En declaraciones realizadas al equipo de redacción de La Protesta Diario tras asumir hoy oficialmente la portavocía del Grupo Mixto, el dirigente comunista denunció que el Partido Popular ha construido “un reglamento a medida” para otorgar protagonismo institucional a José Ángel Antelo y consolidar una nueva mayoría parlamentaria de facto con la extrema derecha escindida de Vox.
“Cuando en otros ámbitos del reglamento, como el reparto de recursos económicos, personal o tiempos parlamentarios, se ha aplicado un criterio del 50%, en el caso de la portavocía no ha sido así”, criticó Álvarez-Castellanos. Según explicó, la exclusión de la hasta ahora portavoz María Marín del sistema rotatorio carece de “cualquier consistencia jurídica, administrativa o política” y solo persigue “desequilibrar el reparto en favor de los diputados provenientes de la ultraderecha”.
El nuevo portavoz del Grupo Mixto denunció que la consecuencia práctica del acuerdo es que los exdiputados de Vox controlarán la portavocía durante nueve meses y medio, mientras que Izquierda Unida-Podemos apenas la ejercerá durante tres meses y medio, “dos de ellos además inhábiles, julio y agosto”.
Para Álvarez-Castellanos, la contradicción del reglamento evidencia el carácter político de la operación. “No se puede decir que María Marín no puede ejercer la portavocía porque ya fue portavoz y, al mismo tiempo, permitir que Antelo sí pueda hacerlo cuando también fue portavoz de Vox”, señaló. Además, recordó que tanto él como Marín sí podrán ejercer otras responsabilidades parlamentarias, incluidas portavocías de comisión, lo que desmonta el supuesto criterio técnico utilizado por la Mesa.
“El Partido Popular ha llegado a un acuerdo con Antelo y Virginia Martínez porque le garantizan una mayoría absoluta que necesita para desbloquear proyectos legislativos importantes y liberarse del chantaje permanente de Vox”, afirmó el diputado de IU.
Según el dirigente de izquierdas, el PP busca así asegurarse estabilidad para aprobar iniciativas clave como los presupuestos regionales o la futura ley de vivienda, mientras gana margen de maniobra frente a la dirección oficial de Vox. A cambio, sostiene Álvarez-Castellanos, el precio pagado por el Gobierno regional ha sido entregar a Antelo una plataforma institucional de gran visibilidad política.
“Lo que quería Antelo era precisamente la portavocía para disponer de un espacio de protagonismo desde el que preparar su venganza política”, aseguró. En su análisis, el exdirigente de Vox estaría construyendo una futura candidatura propia de cara a 2027 para competir electoralmente contra su antiguo partido.
Álvarez-Castellanos fue más allá y sostuvo que esta fragmentación incluso beneficia estratégicamente al Partido Popular a medio plazo. “El PP de López Miras podrá jugar a dos bandas en la próxima legislatura, pactando según le convenga con un sector u otro de la extrema derecha”, advirtió.
El diputado comunista también tuvo palabras especialmente duras hacia Vox, cuya situación calificó de “lamentable”. “Lo único que están haciendo ahora es suplicar al PP que pacte con ellos y no con sus dos diputados tránsfugas”, ironizó.
Pese a reconocer que revertir la situación parlamentaria resulta “muy complicado” debido a la correlación de fuerzas en la Cámara, Álvarez-Castellanos no descartó nuevas acciones legales. Entre ellas, estudiar un posible recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional por una eventual vulneración de los derechos fundamentales de representación política de los diputados.
“Vamos a seguir estudiando medidas. No descarto en absoluto un recurso ante el Constitucional”, afirmó.
Respecto a la posición del PSOE, el nuevo portavoz del Grupo Mixto indicó que, aunque desconoce el sentido exacto del voto socialista en la Mesa de la Asamblea, sí constató que los socialistas expresaron en Junta de Portavoces una posición “crítica y contraria” al nuevo reglamento, especialmente en lo relativo al reparto de la portavocía.
La nueva etapa del Grupo Mixto arranca así marcada por un profundo conflicto político e institucional en la Asamblea Regional de Murcia, donde la fractura de Vox ha abierto una nueva geometría parlamentaria que el PP intenta capitalizar para reforzar su estabilidad, mientras la izquierda denuncia un pacto encubierto con la extrema derecha tránsfuga.















