El colectivo BDS Murcia ha lanzado un llamamiento público al boicot contra la conferencia de la etnomusicóloga Susana Weich Shahak, prevista para este viernes 15 de mayo a las 20.00h en los Molinos del Río Segura dentro de la programación del festival municipal Murcia Tres Culturas, coincidiendo además con el aniversario de la Nakba palestina.
La conferencia, titulada “Funcionalidad del repertorio musical sefardí”, contará con la presencia del concejal de Cultura e Identidad del Ayuntamiento de Murcia, Diego Avilés, en representación del gobierno municipal del PP.
Desde BDS Murcia denuncian que Susana Weich Shahak reside en Israel desde 1958 y ha sido profesora de la Universidad Hebrea de Jerusalén, institución académica señalada internacionalmente por su implicación en la ocupación y colonización de Palestina. El colectivo recuerda que dicha universidad “está construida sobre tierras palestinas robadas y participa activamente en la maquinaria militar israelí a través del programa Talpiot”.
La campaña explica además que, tras contactar directamente con la ponente, ésta “no ha realizado ninguna declaración pública apoyando los derechos básicos del pueblo palestino”, entre ellos “el fin del apartheid, el fin de la ocupación y el derecho al retorno de las personas refugiadas palestinas”.
“El Ayuntamiento de Murcia no puede seguir utilizando la cultura para blanquear a un Estado responsable de crímenes de guerra, limpieza étnica y genocidio”, denuncian desde el movimiento de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS), que considera “especialmente grave” que el acto se celebre el mismo día en que el pueblo palestino conmemora la Nakba, la expulsión masiva de más de 700.000 palestinos en 1948.
BDS Murcia sostiene que “la neutralidad ante el apartheid es complicidad” y acusa al festival Murcia Tres Culturas de contribuir a la “normalización internacional del colonialismo israelí bajo un discurso multicultural vacío”.
Por ello, el colectivo exige a la Concejalía de Cultura la cancelación inmediata de la conferencia y llama a la ciudadanía murciana a movilizarse y exigir responsabilidades políticas al gobierno municipal.
“Murcia no debe ser escaparate de propaganda cultural de un régimen genocida”, concluye el comunicado difundido por la campaña.
















