
Más de un centenar de personas participaron este sábado por la noche en el Concierto Homenaje a Silvio Rodríguez y en solidaridad con el pueblo cubano y otras causas internacionalistas de pueblos en lucha, celebrado en la Plaza del Espejo de Los Alcázares. La iniciativa volvió a convertir la música en una herramienta de encuentro, compromiso político y solidaridad internacional, reuniendo a personas de diferentes municipios de la Región de Murcia para apoyar un proyecto de instalación de energía solar en Cuba.
El acto, organizado por la Asociación Murcia Canción de Autor (AMCA), Mar Menor con Palestina y el Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba (MESC), congregó a asistentes llegados de distintos puntos de la comarca del Mar Menor y de otros municipios de la Región, además de representantes de diversos colectivos sociales e internacionalistas.

La elección de Silvio Rodríguez como eje del homenaje no fue casual. Considerado uno de los máximos exponentes de la Nueva Trova Cubana, el cantautor ha construido durante más de cinco décadas una obra profundamente ligada a las aspiraciones de justicia social, la emancipación de los pueblos y la defensa de la soberanía de Cuba. Canciones como La maza, El necio, Playa Girón u Ojalá han acompañado durante generaciones movilizaciones sociales, encuentros de solidaridad internacional y luchas populares en numerosos países, convirtiéndose en referentes de la canción de autor en lengua castellana.
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La parte musical estuvo protagonizada por los cantautores Alfonso Copé, Lafu y Jesús Cutillas, junto a la juglara Pepa Robles, quienes ofrecieron un recorrido por algunas de las composiciones más emblemáticas de Silvio Rodríguez y otros clásicos de la canción de autor comprometida. Durante toda la velada, la música sirvió como hilo conductor de una jornada en la que cultura e internacionalismo caminaron de la mano.
El concierto estuvo acompañado por diversas intervenciones de colectivos internacionalistas que acercaron al público distintas realidades de pueblos que continúan defendiendo su derecho a la autodeterminación, la paz y la justicia social.

Isa Galindo, del movimiento Rojava Women Defend, explicó la experiencia política desarrollada en el norte y este de Siria, donde el protagonismo de las mujeres se ha convertido en uno de los pilares de un modelo basado en la democracia de base, la igualdad y la convivencia entre diferentes pueblos y comunidades. Durante su intervención destacó el papel desempeñado por las organizaciones de mujeres kurdas frente al fundamentalismo y en la construcción de espacios de participación política y social.
En representación de Mar Menor por Palestina, Miguel denunció el genocidio que sufre el pueblo palestino en Gaza y la ocupación de los territorios palestinos, al tiempo que hizo un llamamiento a mantener la movilización social y fortalecer las redes de solidaridad con Palestina desde la sociedad civil, defendiendo que el internacionalismo también se construye desde los municipios y desde el compromiso cotidiano de la ciudadanía.
La causa del pueblo saharaui estuvo representada por Dominic D. Skerrett, del movimiento de solidaridad con el Sáhara Occidental, quien disculpó la ausencia del delegado del Frente Polisario en la Región de Murcia, Omar Brahim, que finalmente no pudo asistir al acto.
Durante su intervención, Skerrett recordó que el Sáhara Occidental continúa siendo la última colonia pendiente de descolonización en África y denunció las más de cinco décadas de ocupación marroquí. Asimismo, puso en valor el programa Vacaciones en Paz, que cada verano permite a niños y niñas saharauis refugiados en los campamentos de Tinduf pasar los meses de verano acogidos por familias españolas, alejándose de temperaturas extremas superiores a los 50 grados y recibiendo atención sanitaria y revisiones médicas. También hizo un llamamiento a reforzar el movimiento de solidaridad con el pueblo saharaui en los municipios de la Región de Murcia, impulsando nuevas asociaciones, actividades de sensibilización y redes de apoyo que mantengan viva una causa que sigue esperando el cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas y la celebración del referéndum de autodeterminación.

La jornada también sirvió para visibilizar la solidaridad con el pueblo rifeño, incorporando la defensa de sus derechos al conjunto de causas internacionalistas presentes durante el acto, junto a Cuba, Palestina, el Sáhara Occidental, el Rif y Rojava.
La recaudación del concierto irá destinada íntegramente a un proyecto de instalación de energía solar en Cuba, impulsado por el Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba. La iniciativa busca contribuir a mejorar el suministro eléctrico de comunidades de la isla mediante energías renovables, en un contexto marcado por las dificultades económicas derivadas, entre otros factores, del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace más de seis décadas. Ese entramado de sanciones limita el acceso de Cuba a financiación internacional, tecnología, combustible y numerosos bienes esenciales, afectando de forma directa a la vida cotidiana de la población.
Con una asistencia que superó el centenar de personas, el homenaje volvió a demostrar que la cultura puede convertirse en una herramienta para tender puentes entre pueblos y mantener vivas las luchas por la paz, la justicia y la autodeterminación. Las canciones de Silvio Rodríguez volvieron a sonar en Los Alcázares no solo como un tributo a uno de los grandes referentes de la canción de autor, sino también como una reivindicación del internacionalismo y de la solidaridad entre los pueblos frente a la guerra, la ocupación y el bloqueo.















