
Decenas de personas participaron este pasado sábado en la V Quedada Naturista de Cala Morena, una cita que, edición tras edición, se consolida como un espacio de convivencia, libertad y defensa de uno de los enclaves naturistas más emblemáticos del litoral de Cartagena. La jornada, celebrada bajo el lema «Ya somos tradición», concluyó con un abrazo nudista colectivo alrededor de la cala, un gesto simbólico para reivindicar tanto la continuidad de esta tradición como la necesidad de garantizar el acceso libre a una playa pública.
El encuentro, organizado por la Asociación Cala Morena, comenzó a las 13.00 horas con un aperitivo compartido al que cada participante aportó comida para disfrutar de una jornada de convivencia frente al Mediterráneo. Más allá del carácter lúdico del evento, la convocatoria volvió a poner el foco en una reivindicación que el colectivo mantiene desde hace años: la defensa del acceso público y sin barreras a Cala Morena.
La asociación lleva tiempo denunciando que las modificaciones producidas en el entorno del camping gestionado por Taiga Resorts han dificultado el acceso tradicional a la playa, una situación que, a su juicio, compromete el libre disfrute de un espacio que forma parte del dominio público marítimo-terrestre. Por ello, el colectivo viene reclamando desde hace años que las administraciones garanticen un acceso público, seguro y permanente, independiente de cualquier instalación privada existente en la zona.
Canal oficial
Diario La Protesta — Telegram
Noticias al instante, sin censura ni algoritmos.
Esta reivindicación ha trascendido el ámbito local y ha llegado a las distintas administraciones. En 2026, el Consejo de Ministros declaró de utilidad pública la ejecución de una servidumbre de paso destinada a garantizar el acceso al mar en Cala Morena, un paso administrativo que la asociación considera fundamental para resolver definitivamente un conflicto que se prolonga desde hace años.
La defensa del acceso libre forma parte de una reivindicación más amplia impulsada por la Asociación Cala Morena, que también trabaja por la protección de este enclave como espacio de referencia para el naturismo en la Región de Murcia. El colectivo recuerda que la cala cuenta con más de cuatro décadas de tradición naturista y defiende que preservar su carácter abierto y accesible supone también proteger el derecho de toda la ciudadanía a disfrutar del litoral público.
Las quedadas naturistas se celebran todos los sábados a las 13.00 horas, abiertas a cualquier persona interesada en conocer el naturismo desde una perspectiva basada en el respeto, la convivencia y la libertad. Con cinco ediciones ya celebradas, la iniciativa se ha convertido en una cita estable que combina el encuentro entre personas naturistas con la defensa activa de un espacio cuya historia está estrechamente ligada al uso público y al respeto por la naturaleza.
El abrazo colectivo con el que concluyó la jornada simbolizó precisamente esa doble dimensión: la celebración de una tradición que sigue creciendo y la reivindicación de que Cala Morena continúe siendo una playa abierta, libre y accesible para toda la ciudadanía.















