
En las últimas semanas, dos trabajadores de la plantilla de Parques y Jardines de Barcelona han sufrido golpes de calor mientras realizaban su trabajo. El caso más reciente se produjo este martes en el parque de la Ciutadella, donde un jardinero tuvo que ser atendido por los servicios médicos y trasladado en ambulancia a un centro sanitario.
Mariano Peinado, delegado de CGT en Parques y Jardines, denuncia que esta situación «supone un riesgo extremo para la plantilla que se podría evitar si se llevara a cabo la prevención necesaria». Para Peinado, el Instituto Municipal de Parques y Jardines hace «lo mínimo para garantizar la seguridad de los trabajadores y trabajadoras y eso —advierte— está provocando riesgos muy graves», una situación que CGT ya ha denunciado ante la Inspección de Trabajo.
En junio, el instituto municipal repartió unas pulseras destinadas a prevenir aumentos elevados y rápidos de la temperatura corporal, que pueden suponer un alto riesgo para la salud de la plantilla. CGT ha constatado que estas pulseras, distribuidas gracias a la insistencia de los delegados de prevención, «deben mejorarse y superar controles de calidad, ya que no siempre funcionan, como hemos comprobado con el trabajador que sufrió un golpe de calor este martes sin que la pulsera le avisara previamente».
Canal oficial
Diario La Protesta — Telegram
Noticias al instante, sin censura ni algoritmos.
Vehículos a más de 40 grados
En los últimos días, coincidiendo con la ola de calor, se han registrado temperaturas extremas en el interior de los vehículos de Parques y Jardines de Barcelona, llegando a superar los 43 grados. Para Peinado, estas condiciones laborales representan «un riesgo extremo para la salud que se puede evitar. Tenemos 127 vehículos sin aire acondicionado ni ningún sistema de refrigeración. Es una situación que llevamos años denunciando y que cada verano se convierte en una trampa mortal».
CGT también manifiesta su sorpresa por los protocolos de calor extremo. El sindicato denuncia que, durante el día más caluroso registrado en Barcelona desde que existen mediciones, la mayor parte de la jornada se mantuvo el nivel de alerta naranja y el paso a la fase de emergencia no supuso un cambio sustancial. En concreto, se desaconseja realizar determinadas tareas a partir de las 12.00 horas, cuando con el nuevo horario la mayoría de la plantilla ya está finalizando su jornada efectiva, y se prohíbe utilizar unos vehículos que, según el sindicato, deberían inmovilizarse mucho antes por representar un peligro tanto para los trabajadores como para la ciudadanía.
Más casos y falta de protección de la plantilla
A mediados de junio, un trabajador en prácticas también sufrió un golpe de calor en el centro de la Vall d’Hebron. Fue atendido inicialmente en un centro de atención primaria y posteriormente en una consulta de la mutua, donde se confirmó el diagnóstico de golpe de calor.
CGT denuncia que ni los estudiantes en prácticas ni los trabajadores procedentes de los planes de empleo de Barcelona Activa disponen de estas pulseras de prevención.
Peinado señala que podrían existir muchos más casos de golpes de calor, ya que la empresa estaría incumpliendo su obligación de informar a los delegados de prevención sobre todos los accidentes laborales que se producen en la empresa. Según explica, CGT denunciará en los próximos días esta negativa ante la Inspección de Trabajo.














