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Beniel inaugura una placa en memoria de vecinos deportados a campos de concentración nazis tras la aprobación de una moción impulsada por IU en 2025

El edil de la formación de izquierdas, Francisco Orenes, valora el homenaje como “un paso necesario para la dignificación de la memoria de las víctimas del fascismo y del exilio republicano” y reivindica el papel del movimiento memorialista en la Región de Murcia.

El municipio de Beniel inauguró ayer, viernes 8 de mayo de 2026, una placa conmemorativa en recuerdo de los 6 vecinos del municipio deportados a campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial. La actuación se enmarca en el acuerdo plenario aprobado en julio de 2025 a partir de una iniciativa presentada por IU-Verdes.

La propuesta partió del entonces concejal Francisco Orenes Cano, quien defendió en su momento la necesidad de recuperar la memoria de los republicanos españoles deportados al sistema concentracionario nazi tras la Guerra Civil. La moción fue aprobada con 9 votos a favor, correspondientes a IU-Verdes y el equipo de gobierno del PSOE, frente a 8 votos en contra de PP y Vox.

El texto aprobado incluía el reconocimiento institucional a varias víctimas del municipio, entre ellas Antonio García Martínez, Jesús Herrero Martínez, José Herrero Pallares, Rafael Manzanera Baldó, Manuel Morales Parra y Mariano Navarro Arce, y contemplaba la instalación de una placa o elemento memorial en un espacio público visible.

Durante el debate plenario, Orenes defendió la iniciativa en el marco de la recuperación de la memoria democrática y alertó sobre el impacto del olvido histórico en las nuevas generaciones. En su intervención señaló que, según datos del CIS, “entre el 17 % y el 26 % de los jóvenes españoles considera aceptable, en determinadas circunstancias, un gobierno autoritario”, una tendencia que vinculó al desconocimiento de las consecuencias de las dictaduras.

Añadió que “el olvido favorece la banalización del autoritarismo” y defendió que la memoria democrática debe formar parte de la vida institucional como herramienta de educación cívica y prevención frente a discursos de corte autoritario.

Por su parte, la portavoz del PP, Ana María Monera Baldó, expresó que su grupo no cuestionaba el reconocimiento a las víctimas, aunque sí reclamó mayor concreción sobre el proyecto, al considerar necesario detallar el tipo de elemento memorial, su ubicación y su coste. Desde Vox, el portavoz Raúl Plaza Fernández rechazó la iniciativa al considerar que respondía a una “instrumentalización política de la historia reciente” y defendió que los ayuntamientos deben priorizar otras áreas de gestión.

Desde el grupo socialista, el portavoz José Antonio Franco Campillo defendió la trayectoria del Ayuntamiento en materia de memoria histórica y aseguró que las víctimas “nunca han caído en el olvido”, recordando actuaciones previas como exposiciones, publicaciones y trabajos del archivo municipal vinculados a los deportados del municipio.

La moción fue aprobada con 9 votos a favor, correspondientes a IU-Verdes y el equipo de gobierno del PSOE, frente a 8 votos en contra de PP y Vox.

Tras la inauguración ayer de la placa que recuerda a los vecinos del municipio deportados a campos nazis, en un acto que formaliza el cumplimiento del acuerdo plenario adoptado en 2025. hoy, Francisco Orenes coincidiendo con el Día de la Victoria sobre el nazifascismo y el 81 aniversario de la toma de Berlín por el Ejército Rojo de la Unión Soviética, ha valorado la inauguración de la placa subrayando el carácter simbólico de la fecha en el contexto europeo. En este sentido ha señalado que “tal día como hoy se produjo la victoria frente al ejército nazi, una victoria que abrió un marco de derechos y libertades que aún hoy podemos disfrutar a nivel internacional”.

Orenes ha destacado que la placa instalada en Beniel es fruto directo del impulso de las asociaciones memorialistas y del acuerdo plenario promovido por IU-Verdes, remarcando que “esto es, sin duda, fruto del trabajo arduo y constante de las asociaciones memorialistas de la Región de Murcia”. En esta línea ha puesto en valor el papel de entidades como el Ateneo Vientos del Pueblo y la Coordinadora Ciudadana Miguel Hernández, que han venido desarrollando iniciativas similares en distintos municipios de la comunidad autónoma.

El concejal de izquierdas ha señalado además que existen experiencias comparables en otros municipios murcianos como Bullas, Caravaca o Águilas, insistiendo en que “ya cuentan con placas homologables a esta en distintos municipios de la Región de Murcia, lo que demuestra que estamos ante una política de memoria que se va extendiendo”.

Orenes ha advertido también de la persistencia de simbología franquista en el espacio público regional y ha llamado a profundizar en su retirada, afirmando que “aún hoy en la Región de Murcia existe un callejero franquista contra el que debemos seguir luchando codo con codo junto a las asociaciones de memoria histórica”.

Asimismo, ha denunciado la falta de avances estructurales en materia de memoria democrática en las últimas décadas, asegurando que “son 20 años de inacción del Partido Socialista en materia de memoria democrática” y que este tipo de actuaciones “son de las pocas acciones realizadas durante este tiempo”. En este sentido ha defendido que iniciativas como la placa inaugurada en Beniel “al menos sirven para dignificar un poco esa memoria”, insistiendo en que deben entenderse como pasos necesarios dentro de un proceso más amplio de reconocimiento, justicia y reparación hacia las víctimas del fascismo y del exilio republicano.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.