Siria un año después de la caída: de la dictadura dinástica a la disputa geopolítica más ambiciosa y caótica

Estudio riguroso y exhaustivo sobre la terrorífica verdad de Siria, transcurrido un año caótico, un Estado fallido y colapsado, un territorio soberano repartido y ambicionado por las potencias occidentales capitalistas y neocoloniales

Los sirios en el Líbano se reúnen en vehículos mientras se dirigen al cruce fronterizo de Al-Masnaa entre Líbano y Siria, después de que sesenta y un años de gobierno del Partido Baath en Siria colapsaran el domingo cuando la capital cayó de las manos del control del régimen el 8 de diciembre de 2024 [Murat Şengül/Anadolu Agency]18 de diciembre de 2024. El Estado Islámico aprovechará la situación actual en Siria para su beneficio. AP Photo/Baderkhan Ahmad)

I. Opinión: La auténtica verdad de Siria después de un año del derrocamiento del régimen de Assad

1. Ocupación, tutela e injerencia internacional

Siria ahora es un escenario de profunda ocupación e injerencia internacional, donde la soberanía nacional ha sido erosionada por actores extranjeros y una élite gobernante percibida como ilegítima.[1][2]

La realidad en Siria es una realidad de «tutela», donde el poder actual no representa al pueblo sino a intereses foráneos. No existen verdaderas «liderazgos» nacionales, sino figuras impuestas como «ladrones de pollos» (Al-Ammash y Al-Hamzat) que antes robaban ganado y ahora dirigen el país. Esta élite gobernante actual representa al estado sionista en la tierra siria.[4][3]

2. Mapas de división, ocupación y colapso histórico

Siria ahora es un país donde se están tejiendo «mapas de división con sangre». un escenario en el que Israel ha ocupado tres provincias, ha levantado su bandera en la plaza de Al-Qunaytira y ha despojado de sus ropas a elementos de Al-Jolani sin que exista una respuesta militar efectiva. Esta realidad contrasta con la historia de Siria, una civilización de 10,000 años, que ahora sufre un colapso histórico bajo una ocupación encubierta.[4][3]

3. De la revolución a la injerencia: acuerdos ocultos y partición

La situación actual en Siria es el resultado de una «revolución de la OTAN» y no de un movimiento popular autóctono. la revolución original de 2011 fue «asesinada» y «globalizada» hace 14 años, convirtiéndose en un proyecto occidental que ha destruido el concepto de Estado. [2][5]. En este contexto, Turquía juega un papel fundamental como garante de acuerdos oscuros; se filtró información sobre una reunión en la que Al-Jolani, Asaad Al-Shibani y Hassan Al-Salama se reunieron con representantes del régimen anterior como Ali Mamlouk y Suhail Al-Hassan, bajo la supervisión del vicejefe de inteligencia rusa y el ministro turco Mevlüt Çavuşoğlu. Este acuerdo busca una «descentralización política» para Homs y la costa, que en la práctica podría significar una partición administrativa del país. [2][5]

4. Intervención china, islamistas radicales y reconfiguración de Daesh

Siria hoy es también un campo de batalla para intereses chinos e islamistas radicales. han traído «combatientes de China» y no existe un acuerdo real para su repatriación, sino que estos elementos están profundamente arraigados en zonas de Damasco como Al-Mazzah. Además, se advierte sobre la reorganización de Daesh (Estado Islámico), liderado por figuras como Abu Sayyaf Al-Hamwi, quien ha emitido fatwas para excomulgar a Al-Jolani y a los Hermanos Musulmanes, preparando el terreno para futuros conflictos internos entre facciones sunitas.[3][8]

5. La pérdida del Islam damasceno y el declive del Estado

Finalmente, Siria ahora es un país que ha perdido su «Islam damasceno». En la era de Hafez al-Assad, un hombre que mantenía un equilibrio social y protegía a las minorías (como la comunidad alauita, a la que considera la «columna vertebral» del país). Bashar al-Assad, es el responsable del colapso por corrupción y cobardía, y que ahora vive en Moscú dedicado a «negocios». Los eruditos religiosos (como el jeque Ghazal Ghazal) y la población que rechacen esta realidad de «tutela» y recuperen la dignidad nacional, rechazando tanto al régimen actual como a los grupos armados que actúan como títeres de Estados Unidos o Israel.[8][1]



II. Anexo: Informe oficial ampliado

  • Título: Siria — Balance cronológico y geopolítico tras la caída del régimen (balance de un año).
  • Fecha de elaboración: 11 de diciembre de 2025
Más información sobre las características técnicas del anexo
  • Resumen ejecutivo (Executive Summary): Este informe ofrece un balance cronológico y analítico del primer año tras el derrocamiento del régimen sirio, con especial atención a:
    • (a) la fragmentación territorial y la pérdida de soberanía;
    • (b) el papel de potencias externas — Rusia, Turquía, Estados Unidos, Israel, China e Irán —;
    • (c) la reorganización y riesgos de grupos armados, incluido el resurgimiento de Daesh;
    • (d) los factores que han reducido la atención informativa internacional; y
    • (e) escenarios plausibles de futuro. El análisis se sustenta en informes de organismos internacionales, centros de investigación especializados y cobertura periodística contrastada. [1][2][3][4]
  • Metodología y alcance:
    • (a)Revisión de informes oficiales y de organismos internacionales (UN/OCHA, UNHCR, OHCHR), análisis de think tanks (Carnegie, ICCT, PRIF), y cobertura contrastada de medios internacionales de referencia. [1][2][3][8]
    • (b)Horizonte temporal: primer año posterior al derrocamiento del antiguo régimen (diciembre 2024–diciembre 2025).
    • (c)Limitaciones: el acceso a información en zonas de seguridad restringida es parcial; se privilegian fuentes verificables y documentos oficiales. [1][4][8]

1. Línea temporal — hechos clave, cronología y balance

  • Diciembre 2024 – Marzo 2025:
    • Transición inicial y vacío institucional. Tras el colapso del centro de poder anterior, surgieron administraciones locales y autoridades de facto. Equipos humanitarios reinstalaron operaciones y encontraron un país con necesidades humanitarias masivas. [1][2]
  • Abril – Junio 2025: Consolidación de zonas de influencia.
    • Rusia consolidó su presencia militar y nodos de control en puntos estratégicos y puertos, orientada a garantizar líneas de influencia, acceso naval y político. [5][9]
    • Turquía materializó acuerdos pragmáticos y contactos de seguridad con actores locales para preservar zonas de influencia en el norte y controlar flujos de población y grupos armados. [6][14]
    • EE. UU. mantuvo fuerzas limitadas en áreas con recursos y centros de operaciones antiterroristas, priorizando contención sobre reconstrucción. [11]
    • Israel intensificó operaciones de neutralización contra fuerzas hostiles a su seguridad fronteriza. [9]


  • Julio – Septiembre 2025: Aumento de actividad de grupos extremistas y riesgos en centros penitenciarios.
    • Se registraron indicios de reorganización de células y ataques puntuales; la amenaza de Daesh (ISIS) fue detectada por servicios y analistas como persistente y con capacidad de aprovechar vacíos de autoridad. [3][7][18]
  • Octubre – Diciembre 2025: Congelamiento geopolítico y debates sobre retornos y reconstrucción.
    • Donantes internacionales y gobiernos negociaron niveles de compromiso para reconstrucción, pero la inseguridad y la esclerosis política impidieron un consenso amplio. Los movimientos de repatriación y cambios en políticas de asilo comenzaron a ser tema político en países de acogida. [1][16][17]

2. Actores y motivaciones estratégicas (evaluación por potencia)

1. Rusia

  • Objetivo: asegurar posiciones estratégicas (bases aéreas, puerto de Tartus), contrapeso frente a Occidente y garantizar influencia política en la reconstrucción regional; su política apunta a control estratégico más que a una reconstrucción libre de condiciones. [5][13]


2. Turquía

  • Objetivo: prevenir flujos migratorios y consolidar zonas de seguridad en el norte; apuesta por acuerdos prácticos (incluyendo diálogos con representantes locales y negociaciones discretas) que preserven intereses turcos y limitan amenazas kurdas. [6][10][14]

3. Estados Unidos

  • Objetivo: contención de grupos y protección de intereses en sectores de hidrocarburos y antiterrorismo; presencia limitada, con preferencia por soluciones políticas que no impliquen despliegues masivos. [11]

4. Israel

  • Objetivo: neutralizar proyectiles, capacidades iraníes y fuerzas hostiles en el sur; empleo de operaciones preventivas para evitar consolidación de actores militares considerados peligrosos. [9]

5. China

  • Objetivo: influencia económica y diplomática; interés en oportunidades de reconstrucción y vínculos geoestratégicos; reportes señalan también la presencia de combatientes extranjeros vinculados a variados orígenes que complican la seguridad. [3][15]

6. Grupos armados locales y transnacionales

  • HTS/Al-Jolani, remanentes de varias facciones islamistas y células de Daesh representan la principal amenaza para un orden civil estable; la fragmentación y la cooptación de milicias por actores externos complican cualquier reforma democrática. [3][7][18]


3. Seguridad interna: Daesh, HTS y riesgos de reconfiguración

  • Evaluaciones de seguridad indican que Daesh mantiene capacidad de ataque asimétrico y aprovechamiento de prisiones y centros de detención con presos radicalizados; las cifras estimadas de combatientes activos son reducidas pero suficientes para generar inestabilidad localizada. [3][11][15]
  • La competencia entre facciones sunitas (incluidos exmiembros de HTS, exbrigadas y líderes radicales) eleva la probabilidad de choques internos y atentados con impacto humanitario. [3][18]

4. Humanitario y social: desplazamientos, retornos y condiciones de vida

  • La crisis humanitaria sigue siendo profunda: millones requieren asistencia; la reconstrucción se estima en miles de millones de dólares y la inseguridad complica retornos masivos. Políticas de retorno en países receptores han empezado a cambiar, generando debate y temor entre refugiados. [1][16][17]
  • El acceso de organismos internacionales y de derechos humanos ha mejorado en ciertos periodos, pero las condiciones para una transición justa y segura permanecen limitadas. [1][8]

5. Por qué la prensa reduce la atención mediática

  • Desgaste informativo: los conflictos prolongados pierden foco mediático; audiencias y redacciones priorizan nuevas crisis.
  • Complejidad política: la multiplicidad de actores, la falta de “buenos y malos” claros y la necesidad de matizar posiciones reduce la viralidad informativa.
  • Factores estratégicos y de acceso: muchas zonas siguen siendo inseguras o controladas por actores que limitan el acceso —los reportes de terreno son más caros y peligrosos—; además, la narrativa dominante de 2011 (transición democrática) se ha mostrado inadecuada para describir la realidad actual. [1][16]

6. La reinterpretación de actores armados: de “verdugos” a “socios” duros

  • En múltiples escenarios de post-conflicto, actores con control territorial son incorporados en arreglos pragmáticos para evitar vacío de poder; esto obedece a cálculos de estabilidad inmediata y no a procesos reales de democratización. La cooperación condicionada con grupos previamente señalados por violencia obedece a prioridades de seguridad y acceso, no a la validación de su ideología. [5][6][11]

7. Evaluación crítica de la narrativa democráticamente legitimadora de la intervención externa

  • El discurso que justificó intervenciones mediante la promesa de democratización no se tradujo en un plan integral de transición: faltaron mecanismos efectivos de construcción institucional, garantías de seguridad y programas de reconciliación. En la práctica, la prioridad de actores externos fue la contención de amenazas y la preservación de intereses estratégicos. El resultado ha sido la sustitución del centro de poder por arreglos de facto y tutela externa que no garantizan procesos democráticos sostenibles. [5][13]


8. Escenarios prospectivos y recomendaciones políticas

  • Escenario A — Congelación (probable): Fragmentación mantenida, tutela externa y estancamiento humanitario. Recomendación: mantener asistencia humanitaria, apoyo a mecanismos de gobernanza local y presión coordinada por acceso humanitario. [1][16]
  • Escenario B — Partición funcional: Regiones con autonomía de facto; reconocimiento limitado internacionalmente. Recomendación: multilateralismo orientado a derechos humanos y protección de minorías. [6][9]
  • Escenario C — Reconfiguración violenta: Resurgimiento mayor de Daesh o confrontaciones inter-facciones. Recomendación: cooperación antiterrorista internacional, fortalecimiento de gobernanza local y recuperación de prisiones y centros penitenciarios con garantías. [3][11][18]
  • Política urgente recomendada: priorizar protección civil, apertura segura para ONG y agencias UN, diseño coordinado de reconstrucción con condicionantes de derechos humanos y control de flujos de armas. [1][8][16]

9. Conclusión

Al año del derrocamiento del régimen, Siria exhibe los rasgos de un Estado profundamente fragmentado y tutelado por intereses externos. La reconfiguración territorial y la cooptación de actores armados han sustituido la posibilidad de una transición democrática rápida. La comunidad internacional enfrenta un dilema: colaborar pragmáticamente con administraciones de facto para mitigar el sufrimiento o mantener una presión normativa que impida el blanqueo de actores que no han renunciado a proyectos autoritarios o violentos. El equilibrio entre estabilización y legitimidad democrática será el eje de la próxima fase política y humanitaria en Siria. [1][5][3][8]


10. Fuentes consultadas

Tipo de fuenteOrganización / Medio (Fecha)Referencia Enlace
[1]UNHCR (2024)Syria GR2024 — Situation Summary (UNHCR). Informe de situación y desplazamiento (2024–2025)Syria situation — UNHCR (Situation Summary 2024). ACNUR
[2]United Nations (2025) Syria Country Results (2025). UN Country Results Report — Syria (Dec 2024)UN — Syria Country Results Report (2025). Naciones Unidas en Siria
[3]International Centre for Counter-Terrorism (ICCT). (2025)The Threat of ISIS in a Fragmented SyriaThe Threat of ISIS in a Fragmentated Syria — ICCT (2025). ICCT
[4]Fuente primariaFinancial Times (18 Dec 2024)US fights Isis resurgence in Syria as jihadis try to regroupUS fights Isis resurgence in Syria as jihadis try to regroup
Fuente SecundariaBAHAMAS TRADE INFO (19 Dec 2024)US fights Isis resurgence in Syria as jihadis try to regroupUS fights Isis resurgence in Syria as jihadis try to regroup
Fuente AlternativaCNN PoliticsUS scrambles to quell ISIS resurgence in Syria after fall of AssadUS scrambles to quell ISIS resurgence in Syria after fall of Assad
[5]SadaTrenin, D. / Carnegie Endowment. (2014–2015)Russia’s long-term aims and interests in Syria (análisis)Russia’s Long-Term Aims in Syria
[6]iMMAP / informes diversos (2016–2022)Syrian-Turkish normalization: timelines and meetings (Fidan / Mamlouk).Syrian-Turkish Normalization
[7]PRIF (2025) PRIF (2025). blog.prif.orgWithout a Caliphate, But Far from Defeated: Why Da’esh/ISIS Remains a Threat in 2025 (análisis).Why Da’esh/ISIS Remains a Threat in 2025
[8]OHCHROficina del Alto Comisionado de DD.HH. (2024–2025)UN Human Rights in SyriaUN Human Rights in Syria
[9]Humanitario y operativoReliefWeb / UN updates (2024–2025)Syria situation updates Syria situation updates.
[10]The Soufan Center (18 Dec 2024)The Islamic State Will Exploit the Current Situation in Syria The Islamic State Will Exploit the Current Situation in Syria
[11]US Department / Human Rights Reports / press (2025)Syria 2024 Human Rights Report –
Executive Summary
Syria 2024 Human Rights Report – Executive Summary
[12]Periodismo de SeguimientoThe Guardian (10 Dec 2025)«It’s a breach of trust»: fear and frustration over countries’ push to return Syrians homeIt’s a breach of trust: fear and frustration over countries’ push to return Syrians home
[13]

Reports on violations and coastal violence 2025(UNHRC) International Commission of Inquiry on the Syrian Arab Republic Independent International Commission of Inquiry on the Syrian Arab RepublicIndependent International Commission of Inquiry on the Syrian Arab Republic
[14]

(SNHR) – Syrian Network for Human Rights Civilian casualties & monitoring 2024–2025.Civilian casualties & monitoring 2024–2025.
[15]

Fuente primariaReuters (2025)UN refugee agency expects 1 million Syrians to return in six monthsUN refugee agency expects 1 million Syrians to return in six months
[15]Fuente AlternativaMEMOMiddle East MonitorUN refugee agency expects 1 million Syrians to return in six monthsUN refugee agency expects 1 million Syrians to return in six months
[16]
EUAA Survey on Syrian returns (2025)Latest Asylum Trends: Monthly OverviewLatest Asylum Trends: Monthly Overview
[17]

Human Rights Watch (2024–2025). HRW — Forced Returns to Syria (2025)Protected No MoreProtected No More
[18](SOHR)Observatory for Human Rights SOHR booklet, comprising 17 reports with infographies, summarises allkey developmentsin Syria in 2024SOHR booklet, comprising 17 reports with infographies, summarises allkey developmentsin Syria in 2024


Notas sobre la selección de fuentes
  • Se priorizaron informes de organismos internacionales (UN, UNHCR, OHCHR), centros de investigación reputados (Carnegie, ICCT, PRIF, The Soufan Center) y medios con historial de verificación (Financial Times, The Guardian, ReliefWeb).
  • Las fuentes aquí citadas proporcionan soporte para las afirmaciones del anexo sobre: desplazamiento y crisis humanitaria [1][16], presencia e intereses de potencias [5][6][9], riesgos de reemergencia de Daesh [3][7][11][18], y dinámica mediática y política sobre retornos [12][17].