Coordinadora de Barrios de Alcantarilla: Una historia de resistencia social frente a la invisibilidad institucional

Por más de tres décadas, la Coordinadora de Barrios de Alcantarilla ha sido un referente de compromiso comunitario en la Región de Murcia. Declarada de interés social y con 39 años de experiencia a sus espaldas, su trabajo ha dejado huella en la vida de cientos de familias y jóvenes en situación de vulnerabilidad. Sin embargo, su reciente necesidad de recurrir al crowdfunding o mecenazgo socioempresarial como fuente alternativa de financiación ha encendido una señal de alarma: ¿qué está ocurriendo con el apoyo institucional a organizaciones consolidadas?

Una trayectoria marcada por la resistencia

La historia de la Coordinadora no es la de una asociación cualquiera. Es la crónica de una entidad que, pese a su legitimidad y reconocimiento, ha quedado fuera de los presupuestos públicos, viéndose obligada a buscar respaldo directamente en la ciudadanía. Este giro no solo plantea dudas sobre la sostenibilidad del tercer sector, sino que revela una desconexión creciente entre las instituciones y las realidades sociales que dicen representar.

Desde la propia entidad se lamenta la ausencia de interlocución con la administración:

“No tenemos comunicación oficial, por tanto no podemos presentar ningún recurso de alzada, ni de protesta, ni de nada, porque no hay nada que recurrir.”

Un silencio administrativo que genera indefensión y que, en la práctica, bloquea incluso la posibilidad de acción política.

Un problema estructural del tercer sector

Lo ocurrido con la Coordinadora de Barrios no es un hecho aislado. Desde hace años, múltiples entidades sociales denuncian obstáculos similares: falta de canales de diálogo, criterios de adjudicación poco claros y una burocracia que termina debilitando a quienes sostienen la red comunitaria desde la base.

No obstante, conviene matizar que cada organización social vive su propio contexto, con desafíos y dinámicas particulares. El caso de la Coordinadora es singular, pero también ilustrativo de una tensión más amplia entre la sociedad civil organizada y las instituciones públicas.

El crowdfunding: más que financiación, una declaración política

En este escenario de incertidumbre, la comunidad ha respondido con rapidez y solidaridad. El recurso al crowdfunding no es únicamente una estrategia económica: es una declaración política. Es la ciudadanía diciendo “esto importa” cuando las instituciones callan.

Desde el entorno de la Coordinadora se subraya esta dimensión política de la movilización ciudadana:

“Ellos tienen su forma de hacer política, de arrimar la ascua a su sardina, y el pueblo responde. La gente responde, y ojalá que responda de verdad, porque como no respondamos… madre mía.”

Se trata de una advertencia, pero también de una esperanza: que la sociedad civil mantenga viva su capacidad de organización, solidaridad y respuesta colectiva.

Una historia que interpela a todos

La Coordinadora de Barrios de Alcantarilla no empieza ni termina con una campaña de recaudación. Su recorrido de casi cuatro décadas es testimonio de resistencia social, cuidado comunitario y transformación colectiva.

Hoy, su situación nos obliga a una reflexión compartida: ¿qué papel deben jugar las instituciones en el sostenimiento del tejido social? ¿Cómo garantizar que organizaciones con probada trayectoria no dependan exclusivamente de la caridad ciudadana?

La historia de la Coordinadora interpela a todas y todos. Y su futuro dependerá, en gran medida, de que la sociedad —ciudadanía e instituciones— asuma que el bienestar común no puede quedar en manos de la improvisación, sino que exige compromiso, diálogo y estabilidad.

Desde este enlace podemos ver un vídeo corto de una voluntaria pidiendo apoyo, que expresa mejor en sus palabras este proyecto: https://www.youtube.com/shorts/SpMcd2auLVU?feature=share