Una marcha convocada por el grupo neonazi Núcleo Nacional se saldó el pasado sábado con altercados y tres detenidos, uno de ellos menor de edad, tras recorrer el centro de Madrid entre cánticos fascistas y gritos racistas. La manifestación había sido autorizada por la Delegación del Gobierno, que permitió su desarrollo pese a las reiteradas denuncias de colectivos antifascistas.
Según fuentes oficiales, alrededor de 700 personas participaron en la concentración, que partió a las 19:00 horas desde la plaza de Murillo en dirección al Congreso de los Diputados. Bajo el lema “Contra la impunidad de los políticos corruptos”, los manifestantes entonaron el “Cara al sol” y lanzaron consignas como “Moros no, España no es un zoo”, dejando claro el carácter abiertamente xenófobo y apologético del franquismo del acto.
Disturbios y connivencia policial
Pasadas las 22:00 horas, se registraron disturbios en el tramo final de la movilización. La Policía Nacional intervino con cargas y practicó tres detenciones. El sindicato policial Jupol difundió posteriormente un vídeo propagandístico en redes sociales felicitándose por la actuación, con el mensaje de que “el orden público no entiende de ideologías”.
Sin embargo, imágenes grabadas por asistentes muestran el trato de favor hacia varios manifestantes neonazis, entre ellos un joven al que un agente permitió marcharse tras decirle: “Venga, levántate y no me seas maricón”, antes de darle un golpe en el pecho. El vídeo, ampliamente compartido, ha generado indignación y denuncias por connivencia policial con la extrema derecha.
Financiación opaca y lazos familiares con el PP
Investigaciones periodísticas como la publicada por Diario Red señalan que la cúpula de Núcleo Nacional mantiene vínculos familiares con el Partido Popular. Los hermanos Iván y David Rico Olivares, hijos del exconcejal popular Enrique Rico Pérez (Valdeolmos-Alalpardo, 2015-2019), serían respectivamente el líder encapuchado y el responsable de propaganda del grupo neonazi.
David Rico, bajo el seudónimo “kanieloutis”, administra varios canales de Telegram dedicados a difundir lo que él mismo denomina “dosis de odio”, donde se mezclan mensajes racistas, antifeministas y contra la izquierda política.
Una sede de lujo en Fuencarral
La opacidad en torno a la financiación del grupo se acentuó tras la inauguración, el pasado septiembre, de su sede “El Nido” en el barrio madrileño de Fuencarral. El local, de más de 400 metros cuadrados y con un alquiler estimado en más de 4.000 euros mensuales, cuenta con gimnasio privado, sala de conferencias y oficinas.
El grupo afirma sostenerse únicamente con “cuotas de socios” y “venta de merchandising”, una explicación que resulta poco creíble dada la magnitud de los gastos. Diversas voces apuntan a financiación procedente de familias adineradas y entornos conservadores, que estarían impulsando una nueva red de extrema derecha juvenil con estética neonazi y discurso populista.
















