Ni la intensa lluvia caída esta mañana en Cartagena logró desmovilizar a las profesionales de la Educación Infantil 0-3 años. Decenas de educadoras, representantes sindicales, familias y colectivos sociales se concentraron este mediodía frente a la Asamblea Regional de Murcia para denunciar el abandono institucional que arrastra el primer ciclo de Infantil y reclamar un cambio estructural que dignifique tanto la atención educativa a la infancia como las condiciones laborales del sector.
La protesta, convocada dentro de la jornada de huelga general estatal de la Educación Infantil 0-3, convirtió las puertas del Parlamento autonómico en un espacio de denuncia contra un modelo que las trabajadoras consideran “precario, fragmentado e insostenible”. Bajo paraguas, pancartas y consignas, las educadoras reclamaron una bajada urgente de ratios, la implantación de la pareja educativa en las aulas, salarios dignos y el reconocimiento del carácter plenamente educativo de esta etapa fundamental del desarrollo infantil.

“No somos guardadoras, somos educadoras” fue una de las frases más repetidas durante una concentración marcada por el malestar acumulado de un colectivo que asegura sostener uno de los pilares fundamentales del sistema educativo “en condiciones límite”.
Desde la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO recordaron que el sector de la Educación Infantil 0-3 en la Región de Murcia engloba cerca de 500 aulas públicas y municipales, más de 8.700 menores escolarizados y alrededor de 700 profesionales. Sin embargo, denunciaron que continúa siendo “la gran olvidada” de las políticas educativas regionales.
La movilización puso el foco especialmente en las ratios actuales, consideradas por las trabajadoras entre las más elevadas de Europa. Educadoras presentes en la protesta denunciaron la imposibilidad de ofrecer una atención adecuada cuando una sola profesional debe asumir aulas masificadas con menores de apenas dos años.
Elena Fernández González, educadora infantil y representante de CCOO Enseñanza, advirtió que las profesionales “no pueden asumir ni siquiera un papel asistencial digno” bajo las condiciones actuales. Reclamó la implantación de la pareja educativa y más recursos especializados para atender al alumnado con necesidades específicas, al tiempo que denunció la enorme desigualdad existente entre centros públicos, municipales, concertados y privados.
“La misma labor tiene salarios diferentes dependiendo del tipo de centro. Eso genera una desigualdad estructural intolerable dentro del propio sistema educativo”, señaló.
En la misma línea se expresó Paqui López, educadora infantil de la Intersindical, quien insistió en que el trabajo en el primer ciclo de Infantil requiere formación específica, responsabilidad y especialización. “Nos exigen titulaciones, preparación y una enorme responsabilidad con menores de tres años, pero seguimos teniendo categorías profesionales y salarios indignos. Hay compañeras en la privada cobrando prácticamente el salario mínimo mientras sostienen aulas enteras”, denunció.
En representación de UGT Servicios Públicos Región de Murcia, la secretaria de Enseñanza, Toñi del Val, defendió durante la concentración la necesidad de dignificar profesional y salarialmente a las trabajadoras de la Educación Infantil 0-3. La dirigente sindical insistió en que las educadoras “no son guardadoras, son educadoras” y subrayó el papel esencial que desempeñan en ámbitos sociales, educativos y económicos. Del Val reclamó además más formación y recursos para atender adecuadamente al alumnado, especialmente ante el incremento de diagnósticos tempranos y necesidades educativas detectadas en estas edades. “Deberían estar todas bajo el mismo paraguas de la educación pública y contar con el reconocimiento que merece una etapa clave para el desarrollo de la infancia”, reivindicó.
Durante la concentración también se leyó un manifiesto impulsado por la Plataforma de Escuelas Infantiles 0-3 de la Región de Murcia en el que se acusó a las administraciones de mantener deliberadamente un modelo basado en la externalización y la precarización laboral.
Las educadoras reivindicaron un sistema educativo “público, universal, gratuito y homogéneo”, así como una regulación autonómica específica que garantice condiciones comunes para todos los centros del primer ciclo de Infantil. Entre las medidas planteadas destacan ratios máximas de tres bebés por tutora en aulas de 0 a 1 año, cinco menores en el tramo de 1 a 2 años y ocho niños o niñas entre los 2 y 3 años.
El manifiesto también denunció que la fragmentación actual entre modelos de gestión pública, indirecta y privada favorece la competencia a la baja en salarios y condiciones laborales, debilitando la calidad educativa y aumentando la sobrecarga de las profesionales.
Uno de los aspectos más destacados de la jornada fue el importante respaldo de las familias. Muchas decidieron no llevar hoy a sus hijos e hijas a las escuelas infantiles como gesto de apoyo a las trabajadoras. Para las educadoras, este respaldo evidencia que cada vez más madres y padres entienden que la etapa 0-3 no es un mero servicio asistencial, sino la base del desarrollo emocional, cognitivo y social de la infancia.
Entre las personas asistentes también estuvo la portavoz de la coalición IU-Podemos en la Asamblea Regional, María Marín, quien acusó al Partido Popular de bloquear una moción parlamentaria de apoyo a las reivindicaciones del sector. “Les incomodan más las protestas que la precariedad que sufren las educadoras todos los días”, denunció ante los medios.
Desde Podemos Región de Murcia, la secretaria de Derechos Sociales, Elvira Medina, acudió además como madre usuaria de escuela infantil y defendió que “la lucha de las educadoras también es la lucha de las familias”. Medina criticó las ratios “inhumanas” existentes actualmente y recordó que España mantiene una de las peores situaciones de Europa en atención educativa de 0 a 3 años.
Desde IU-Verdes también trasladaron públicamente su respaldo a las movilizaciones de las educadoras infantiles, denunciando el “abandono institucional” que sufre el primer ciclo de Educación Infantil en la Región de Murcia. A través de sus redes sociales, la formación defendió la necesidad de garantizar unas condiciones laborales dignas y una educación pública de calidad desde los 0 a los 3 años, criticando además que el Partido Popular bloquease en la Asamblea Regional la moción presentada por la coalición en apoyo a las reivindicaciones del sector. “No quieren hablar de salarios, de ratios ni de dignidad laboral. Les molestan más las protestas que la precariedad que sufren cada día las trabajadoras de la educación infantil”, denunciaron desde la organización.
Las organizaciones convocantes advirtieron de que las movilizaciones continuarán mientras las administraciones regionales sigan ignorando las demandas del sector. Las trabajadoras insisten en que ya no reclaman únicamente mejoras salariales, sino una transformación profunda de un modelo que consideran agotado.
“Estamos defendiendo el futuro de la Educación Infantil y el derecho de la infancia a una atención educativa digna”, proclamaron las educadoras antes de cerrar la concentración entre aplausos, cánticos y lluvia frente a la Asamblea Regional.
















