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Las familias del Centro para Personas con Discapacidad de El Palmar se movilizan ante el incumplimiento de la Comunidad Autónoma y exigen la rehabilitación urgente de unas instalaciones saturadas y abandonadas

Más de 90 personas con discapacidad conviven en un centro diseñado para la mitad de usuarios mientras las obras prometidas siguen sin llegar.

Usuarios del centro para personas con discapacidad de El Palmar durante el campamento de verano | CARM
Usuarios del centro para personas con discapacidad de El Palmar durante el campamento de verano | CARM

La indignación y el cansancio han llevado al AMPA del Centro para Personas con Discapacidad de El Palmar a dar un paso al frente. Familias, usuarios y allegados han convocado una concentración el próximo martes 19 de mayo, a las 11:00 horas, en la puerta del centro, para denunciar públicamente el abandono institucional y exigir el cumplimiento del compromiso adquirido por la administración regional hace ya dos años.

El 14 de abril de 2024, la Dirección General de Discapacidad del IMAS comunicó oficialmente que se había conseguido una partida de un millón de euros destinada a la rehabilitación y mejora integral del centro. Sin embargo, el pasado 20 de abril de 2026, las familias recibieron una nueva comunicación en la que se les informaba de que las obras finalmente no se ejecutarán porque “ese dinero ya no está disponible”.

La noticia ha provocado una profunda indignación entre las familias, que llevan años denunciando el deterioro y la falta de adaptación de unas instalaciones claramente insuficientes para atender la realidad actual del centro.

El CPD de El Palmar comenzó funcionando con 42 usuarios. Hoy, más de 90 personas mayores con discapacidad acuden diariamente a unas dependencias que apenas han experimentado cambios, salvo una pequeña ampliación realizada hace más de 30 años para ubicar talleres. Las familias denuncian que la masificación, la falta de espacios adecuados y el envejecimiento de las instalaciones afectan directamente a la calidad de vida, la atención y la dignidad de los usuarios.

“El problema ya no es solo la falta de inversiones; es la sensación de abandono y de promesas incumplidas hacia personas que merecen una atención pública digna”, señalan desde el AMPA.

Ante esta situación, el colectivo anuncia que mantendrá las movilizaciones hasta que la administración de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia ofrezca una solución real y un compromiso firme que permita ejecutar el proyecto prometido en 2024.

Desde el AMPA hacen además un llamamiento a los medios de comunicación, colectivos sociales y ciudadanía para que acompañen y den visibilidad a una reivindicación que consideran “justa, urgente y necesaria”.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.