domingo, mayo 17, 2026
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17M | Concentración en Murcia contra la LGTBIQA+fobia: “La ultraderecha ha puesto nuestras vidas en el punto de mira”

Colectivos sociales, sindicatos y partidos denuncian el auge de los discursos de odio y exigen que la bandera arcoíris deje de ser “un símbolo en disputa” para convertirse en un compromiso permanente con los derechos humanos

Concentración en la Plaza de los Derechos LGTBI de Murcia por el 17M, Día Internacional contra la LGTBIQA+fobia | Dominic D. Skerrett
Concentración en la Plaza de los Derechos LGTBI de Murcia por el 17M, Día Internacional contra la LGTBIQA+fobia | Dominic D. Skerrett

La Plaza de los Derechos LGTBI de Murcia ha vuelto a llenarse este 17 de mayo de reivindicación y denuncia con motivo del Día Internacional contra la LGTBIQA+fobia. Convocada por la organización No Te Prives, la concentración ha reunido a colectivos sociales, sindicatos, representantes políticos y ciudadanía en un acto marcado por la denuncia del avance de los discursos de odio y la exigencia de políticas reales para garantizar los derechos del colectivo.

La protesta ha estado atravesada por un símbolo que en Murcia sigue siendo campo de batalla contra el odio: la bandera arcoíris del puente de Hierro. Tras meses retirada, el emblema volvió a ondear en la plaza después de la presión sostenida de los colectivos LGTBIQA+.

La presidenta de No Te Prives, Susana Tortosa, advirtió durante su intervención de que “los discursos de odio son una parte muy importante dentro de la sociedad hacia el colectivo LGTBIQ+” y defendió que “la visibilidad y el posicionamiento tienen que ser muy fuertes”.

“Con el avance de la ultraderecha y de partidos políticos que van en contra de nuestras libertades, tenemos que hacer mucha fuerza y luchar por eso”, afirmó.

Sobre la reposición de la bandera, Tortosa recordó que “no debería ser un símbolo político, sino un símbolo de libertad” y denunció que su retirada supuso “una lucha de todo el colectivo”. “Si no se visibilizan nuestros colores, no existimos”, sentenció.

Desde el ámbito sindical, María Ángel Guevara, responsable de Mujer, Igualdad y LGTBI de Comisiones Obreras Región de Murcia, centró el foco en la discriminación laboral que sigue sufriendo el colectivo.

“Los lugares de trabajo tienen que ser espacios seguros para todos los trabajadores, independientemente de su orientación sexual”, reclamó, alertando especialmente sobre la situación de las personas trans, “quienes más sufren odio y discriminación y más dificultades tienen para encontrar trabajo”.

Guevara aseguró que el odio en el entorno laboral “ha aumentado en torno a un 20 %”, aunque subrayó que muchas víctimas no denuncian “por miedo a perder su puesto de trabajo”.

También intervino John David Babyack, portavoz de la Red LGTBIQA+ de Izquierda Unida-Verdes Región de Murcia, quien denunció la “convivencia del Gobierno regional con las políticas homófobas de la ultraderecha”.

“Ya está bien de tolerancia mientras siguen las agresiones en las calles, el acoso en las aulas, la discriminación en los curros y la exclusión de las personas trans”, afirmó.

Babyack denunció además que la Ley Regional 8/2016 “ha quedado en papel mojado”, sin reglamento, presupuesto ni desarrollo efectivo.

En la misma línea, José Manuel Sevilla recordó la realidad de quienes crecieron en pueblos de la Región ocultando su identidad: “Nuestros primeros besos tenían que ser secretos”.

El dirigente de Podemos Región de Murcia criticó que la ley autonómica siga “metida en un cajón” y acusó al Gobierno regional de bloquear el desarrollo de protocolos y medidas recogidas tanto en la legislación autonómica como estatal.

“Las personas LGTBI sufrimos más exclusión social y, no digamos ya, las personas trans, que ni siquiera tienen acceso normalizado al ámbito laboral”, denunció.

Por parte del Partido Socialista Obrero Español, la concejala Esther Nevado celebró que la bandera vuelva a estar presente en la plaza y recordó que fue instalada durante el anterior gobierno municipal socialista.

“Nos alegramos de que los colectivos por fin hayan conseguido volver a levantarla”, señaló, reclamando que la lucha contra la LGTBIQA+fobia “tiene que ocupar la primera plana”.

La presencia institucional del Partido Popular estuvo representada por Ascensión Carreño Fernández, concejala de Mujer, Políticas de Conciliación, Mayores y Discapacidad del Ayuntamiento de Murcia, quien justificó la ausencia prolongada de la bandera asegurando que “el viento la rompió hace unos meses” y defendió que el Ayuntamiento mantiene “su compromiso con la tolerancia y la igualdad”.

Sin embargo, entre los colectivos presentes persistía el malestar por la necesidad de reclamar reiteradamente la reposición del símbolo en un espacio dedicado precisamente a los derechos LGTBI.

Un manifiesto contra el odio y la desmemoria

El momento central de la concentración fue la lectura del manifiesto, a cargo de Susana Tortosa y Eco Sánchez, en el que se denunció el avance de la transfobia, la instrumentalización política del odio y el abandono institucional.

El texto recordó que la homosexualidad dejó de ser considerada enfermedad por la OMS en 1990 y que la transexualidad fue despatologizada en 2019, denunciando que “muchos quieren seguir etiquetando a las personas trans como uno de los mayores peligros para la sociedad”.

Las activistas reclamaron una “oposición frontal a los discursos de odio” y denunciaron que “el primer derecho perdido por la comunidad LGTBIQ+ desde el avance de la ultraderecha es el poder vivir sin un discurso de odio pendiendo sobre nuestras cabezas”.

El manifiesto también puso el foco en la precariedad y la exclusión que sufren muchas personas trans jóvenes expulsadas de sus hogares, reclamando recursos públicos y redes de apoyo reales.

“La causa trans no resta derechos a nadie”, defendieron. “Nuestra lucha nunca ha sido de privilegios, sino de igualdad efectiva”.

Entre aplausos y banderas arcoíris, la concentración concluyó con una llamada colectiva a defender la convivencia democrática frente al odio y a impedir que Murcia “se quede sin corazón”.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.