
La nueva acción antifascista se desarrolló este martes en la calle Floridablanca, en el barrio del Carmen, meses después de las iniciativas realizadas frente al Cuartel de Artillería y la Biblioteca Regional.
Una veintena de personas volvió este martes a las calles de Murcia para mostrar las llamadas «señales del fascismo» y denunciar la normalización de discursos y prácticas autoritarias. La acción tuvo lugar en la calle Floridablanca, en el barrio del Carmen, donde las participantes portaron de nuevo los carteles que ya habían podido verse meses atrás en distintos puntos de la ciudad.
Los mensajes señalaban prácticas como el uso de la policía secreta, la sustitución de la ciencia por la ideología, la difusión constante de mentiras, la normalización de la violencia política, el control de los medios de comunicación, el uso de militares contra civiles, el cuestionamiento de los resultados electorales, la persecución de minorías, la manipulación de datos públicos y el intento de reescribir la historia.
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Entre los carteles también aparecían denuncias contra la corrupción, el control de la educación, el nombramiento de personas leales en puestos de responsabilidad y la utilización del miedo como herramienta para alcanzar y conservar el poder.
La acción da continuidad a las realizadas meses atrás en la capital murciana. La primera tuvo lugar en la calle Cartagena, frente al Cuartel de Artillería, y posteriormente se repitió en la avenida Juan Carlos I, frente a la Biblioteca Regional. En ambas ocasiones, las personas participantes recurrieron a los mismos mensajes para abrir una reflexión en plena calle sobre el avance de la extrema derecha y la normalización de posiciones autoritarias.
La iniciativa mantiene también el formato de aquellas primeras acciones: los mensajes se muestran directamente a quienes transitan por la calle, sin necesidad de grandes discursos ni de convertir la protesta en un acto de escenario. Los carteles funcionan como una lista de advertencias y como una invitación a identificar las prácticas que históricamente han acompañado al fascismo.
El mensaje final vuelve a interpelar a la memoria colectiva: «Nuestros/as abuelos/as lucharon contra el fascismo, ¿y tú?»
La repetición de estas acciones en distintos barrios de Murcia mantiene en la calle una pregunta que sus participantes consideran cada vez más necesaria: qué ocurre cuando el racismo, el autoritarismo, la mentira política y el desprecio por los derechos dejan de escandalizar y pasan a formar parte del paisaje cotidiano.















