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Cala Morena reivindica más de 40 años de tradición naturista frente a las restricciones de acceso a la playa

La histórica playa cartagenera acoge una nueva jornada en defensa del naturismo y del carácter público del litoral.

La playa de Cala Morena acogió este sábado una nueva convocatoria de la asociación en defensa del naturismo y del libre acceso al litoral público | La Protesta Diario
La playa de Cala Morena acogió este sábado una nueva convocatoria de la asociación en defensa del naturismo y del libre acceso al litoral público | La Protesta Diario

La histórica playa naturista de Cala Morena, en Cartagena, ha acogido este sábado una nueva jornada reivindicativa bajo el lema «Desnuda tus prejuicios», organizada por la Asociación Cala Morena. El encuentro, celebrado al mediodía en la propia playa, ha reunido a personas naturistas y simpatizantes del movimiento para defender el libre acceso a este enclave y visibilizar una reivindicación que el colectivo mantiene desde hace años.

La actividad, concebida como un espacio de convivencia y reivindicación, ha incluido un aperitivo compartido entre los asistentes y ha servido para volver a denunciar las dificultades de acceso a una playa que, según la asociación, cuenta con más de cuatro décadas de tradición naturista.

Según fuentes de la Asociación Cala Morena, el objetivo de la jornada ha sido «reivindicar el derecho a la libertad de paso a una playa que desde hace más de 40 años se ha consolidado como un espacio de libertad naturista». Desde el colectivo subrayan que el naturismo «no consiste únicamente en la desnudez, sino que representa una filosofía de vida basada en el respeto hacia las personas, la naturaleza y el entorno, promoviendo una convivencia responsable, sin ruidos ni suciedad».

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La asociación sostiene que el conflicto se mantiene desde que el camping colindante, gestionado por el grupo Taiga, modificó los accesos tradicionales a la cala mediante el levantamiento de cerramientos que, a su juicio, dificultan el paso hacia una playa de dominio público marítimo-terrestre. Por ello, desde hace años el colectivo viene reclamando ante las distintas administraciones una solución definitiva que garantice un acceso libre, público y adaptado para toda la ciudadanía.

Esta reivindicación ha sido trasladada en distintas ocasiones al Ayuntamiento de Cartagena, a la Asamblea Regional y al Congreso de los Diputados. Asimismo, la Federación Española de Naturismo ha respaldado públicamente la apertura de un acceso independiente al considerar que ninguna playa pública debe quedar condicionada al paso por instalaciones privadas.

La Asociación Cala Morena reclama, además, la instalación de señalización municipal que identifique oficialmente la playa como espacio de tradición naturista y defiende que la protección de Cala Morena trasciende el propio naturismo. «Defendemos una playa pública, accesible y de calidad para todas las personas, porque preservar el acceso al litoral es defender un patrimonio que pertenece a toda la ciudadanía», concluyen desde el colectivo.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.