La presión del movimiento solidario logra la excarcelación en tercer grado de la presa política antifascista María José Baños por su grave estado de salud

Tras semanas de campaña y movilización, la activista será puesta en libertad en los próximos días para recibir atención hospitalaria mientras su compañero Marcos Martín pone fin a 16 días de huelga de hambre.

El movimiento de solidaridad con las presas políticas ha logrado una victoria tras semanas de movilización y presión social. La presa política antifascista del GRAPO María José Baños Andújar ha sido clasificada en tercer grado con efecto de libertad condicional, conforme al artículo 104.4 del Reglamento Penitenciario, lo que permitirá su salida de prisión en los próximos días para recibir la atención hospitalaria que requiere su grave estado de salud.

La decisión ha sido notificada en la mañana de este martes, poniendo fin a una situación que organizaciones solidarias venían denunciando desde hace semanas por el deterioro de la salud de la presa. Según el Socorro Rojo Internacional (SRI), la resolución llega tras una intensa campaña de presión impulsada por el movimiento de solidaridad con las personas presas.

La excarcelación tendrá lugar una vez se completen los trámites burocráticos necesarios. Desde el entorno de apoyo señalan que, tras su salida, Baños podrá acceder finalmente a la atención médica especializada que su situación requiere con urgencia.

Como consecuencia directa de este avance, Marcos Martín Ponce, compañero de Baños, ha decidido poner fin a la huelga de hambre que mantenía desde hace 16 días. La protesta se había iniciado para denunciar la situación de salud de la presa y exigir su excarcelación por motivos humanitarios.

No obstante, desde el movimiento de solidaridad señalan que otros presos políticos continúan con ayunos semanales en apoyo a la campaña, que seguirá activa hasta lograr la libertad del conjunto de personas presas por motivos políticos.

El Socorro Rojo Internacional sostiene que, hasta el último momento, las instituciones penitenciarias habrían intentado condicionar la salida de prisión de Baños a una declaración de arrepentimiento o renuncia política, algo que, según la organización, la activista rechazó.

“Las ideas no se negocian, se defienden hasta las últimas consecuencias”, señalan desde la organización solidaria, que interpreta la resolución como una victoria de la presión colectiva y la movilización sostenida.

La campaña en defensa de Baños ha incluido movilizaciones, comunicados públicos, recogidas de firmas y pronunciamientos de juristas internacionales, así como una intensa actividad de denuncia pública en distintos territorios.

Pese a este avance, el Socorro Rojo Internacional advierte de que la situación de las personas presas por motivos políticos sigue abierta, denunciando la existencia de condenas prolongadas y condiciones penitenciarias que califican de duras.

“Hoy hemos ganado una batalla, pero quedan decenas de presos políticos. Esta victoria demuestra que la lucha organizada es el único camino para avanzar hacia la amnistía total”, concluye el comunicado difundido este 10 de marzo de 2026.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.