Izquierda Unida-Verdes de la Región de Murcia ha denunciado que el presupuesto municipal de Jumilla para 2025, aprobado este martes por el Partido Popular con la abstención del concejal de Vox, supone un “ataque frontal a los derechos, las libertades y los servicios públicos”, convirtiendo al Ayuntamiento en “un experimento político para implantar la agenda ultra que retrocede décadas de avances sociales y democráticos”, afirma Ana López, concejala y coordinadora local de IU-Verdes.
Desde IU-Verdes explican que el presupuesto recorta o elimina partidas esenciales para derechos básicos, tejido social y cultural, y pluralidad. Entre las medidas más graves destacan la supresión total de los fondos para Cooperación Internacional, que desde 2015 destinaban 25.000 euros anuales a proyectos solidarios en países empobrecidos. “Este recorte es un gesto político que rompe con la solidaridad institucional y con la responsabilidad social hacia quienes más lo necesitan”, subrayan.
Además, se eliminan las partidas para políticas de Igualdad, se prohíbe la exhibición de la bandera LGTBIQA+ en edificios municipales y se veta la realización de actividades sociales, culturales o religiosas que no encajen en “su concepto excluyente de identidad española”.
La retirada de la asignación económica a los grupos municipales, según IU-Verdes, representa “un ataque directo a la oposición y al pluralismo político, buscando silenciar la voz crítica y vaciar la democracia local”.
“Esto no son ajustes técnicos, sino un proyecto político para imponer una sociedad más desigual, autoritaria y menos libre”, denuncia López, que añade que el PP ha adoptado la agenda ideológica de Vox para consolidar un modelo que combina recortes sociales con retrocesos en derechos fundamentales.
Desde la ejecutiva regional de IU, Penélope Luna, advierte que “Jumilla es un laboratorio político donde PP y ultraderecha ensayan un modelo para toda la Región y el país, destruyendo igualdad, pluralidad y solidaridad para beneficiar a unos pocos y restringir derechos a la mayoría”. Luna denuncia además el uso del presupuesto para “normalizar discursos negacionistas y violentos bajo chantaje ideológico”.
Por su parte, la coordinadora regional de ONG para el Desarrollo, manifiesta su máxima preocupación ante la aprobación de “los presupuestos municipales más regresivos e inconstitucionales de la historia de Jumilla”. Señalan que la eliminación de la partida de Cooperación Internacional, que representaba cerca del 0,2% del presupuesto y situaba al municipio entre los más solidarios, no responde a criterios económicos sino a “un ataque ideológico contra la solidaridad y las ONGD”.
La coordinadora denuncia también “la prohibición de actividades sociales, culturales o religiosas que no encajen en la identidad española oficial, la eliminación de políticas de igualdad y la prohibición de la bandera LGTBI en edificios municipales”. Advierte que estas medidas son parte de una “deriva autoritaria, marcada por el odio, el racismo, la xenofobia y el machismo que avanzan en nuestra región”.
Desde Izquierda Unida-Verdes y la Coordinadora de ONG hacen un llamamiento a la movilización ciudadana para “frenar el avance del autoritarismo, defender la solidaridad y la pluralidad, y proteger la democracia local frente a este modelo excluyente y regresivo”.
















