Agricultores y ganaderos de la Región de Murcia protagonizaron hoy una protesta histórica en el marco de la jornada de lucha del campo a nivel estatal, tomando con sus tractores las principales autovías de la región para visibilizar la crisis sin precedentes que atraviesa el sector. Desde primera hora, los profesionales del campo bloquearon la A-30, la A-7 y la MU-32, entre otros puntos estratégicos, exigiendo soluciones frente a la falta de medidas que garanticen la supervivencia de sus explotaciones.
El motivo central de la movilización es claro: los recortes en la Política Agraria Común (PAC), los acuerdos comerciales de la Unión Europea con terceros países, como MERCOSUR, Marruecos, Sudáfrica o India, y la amenaza al Trasvase Tajo-Segura. A ello se suma la ausencia de relevo generacional y la creciente burocracia que asfixia al sector.
“Sobran los motivos para salir a la calle”, afirmó Pedro Antonio Gomariz, vicepresidente de COAG Región de Murcia, durante el corte en Archena. “No podemos seguir soportando la competencia desleal de países que no cumplen las mismas reglas sociales, laborales y medioambientales que nosotros, mientras aquí se nos recortan recursos, se cambian las normas y se limita el agua que necesitamos para producir alimentos de calidad”.
Los agricultores advierten que los acuerdos con MERCOSUR y otros terceros países permiten la entrada de productos elaborados con costes hasta un 60% más bajos, sin salario digno ni seguridad social, poniendo en riesgo la viabilidad de miles de explotaciones familiares y la soberanía alimentaria del país.
Además, los recortes propuestos en la PAC y la cofinanciación de ayudas ponen en peligro la innovación, la modernización de explotaciones y los programas de incorporación de jóvenes al campo. La falta de agua, tanto del Trasvase Tajo-Segura como de los acuíferos sobreexplotados, agrava aún más la situación.
Las organizaciones convocantes, COAG, Asaja y UPA, exigen medidas concretas:
- Un presupuesto suficiente para la PAC 2028-2034, actualizado con el IPC y con una arquitectura basada en sus actuales dos pilares.
- Acuerdos comerciales con terceros países justos, basados en la reciprocidad, la aplicación de cláusulas espejo, auditorías en origen, inspecciones en frontera.
- Estrategia efectiva de incorporación de jóvenes.
- Defensa del Trasvase Tajo-Segura. Revisión de caudales ecológicos aplicables al alto Tajo y reglas de explotación del acueducto Tajo-Segura basadas en criterios estrictamente técnicos.
- Precio del agua asumible para la producción de alimentos.
- Moratoria en la aplicación de la directiva marco del agua en el cierre de acuíferos hasta no disponer de caudales alternativos.
- La planificación hidrológica del CHS debe garantizar los recursos para el regadío y posibilitar los regadíos sociales.
- Modificación de la Ley del Mar Menor, garantizando la protección medioambiental y preservando el ejercicio de la actividad agraria.
- Definición de estrategias regionales de ordenación para la protección del sector ganadero.
- Creación y dotación de recursos del órgano autonómico de control de la cadena alimentaria.
- Realización de estudios de costes de producción y de formación de precios agroalimentarios.
- Simplificación y adaptación normativa, sanidad vegetal y uso de drones en agricultura.
- Seguros agrarios adaptados a la realidad del campo.
- Implantación de un carnet profesional para trabajadores agrícolas, que evite la reiteración innecesaria de análisis clínicos.

“El gran perjudicado de esta crisis es el consumidor”, advierten los agricultores, “porque si desaparece el agricultor familiar, desaparecerá la soberanía alimentaria y dependeremos de terceros países para lo que comemos”.
Perico “El Colorao”: 50 años de lucha y un grito por el relevo generacional
Perico “El Colorao”, activista histórico del medio rural murciano, acudió a la protesta con un tractor que tiene casi 50 años, símbolo de la primera tractorada que se realizó en España para pedir justicia para el campo. “Hace 50 años no teníamos médico, ni seguridad social, ni electricidad, ni caminos, ni siquiera escuelas abiertas. Era la España vaciada del agro”, recuerda Perico, haciendo un paralelismo entre aquel abandono y la situación actual.
El veterano agricultor denuncia con vehemencia la falta de relevo generacional: “¿De qué me ha servido trabajar tantos años, luchar para que mis hijos sean los que continúen, si el campo no tiene relevo generacional? Hoy quedamos pocos jóvenes, y la burocracia y la competencia desleal nos están matando”.
Perico subraya que España ha pasado de 4 millones de agricultores hace 50 años a apenas 350.000 en la actualidad, y advierte: “Si nos cierran la puerta, nos quitan el agua y nuestros productos no tienen valor, no habrá futuro para la agricultura familiar ni soberanía alimentaria. Los que vienen de fuera trabajan con sueldos míseros y eso nos hunde”.
Acompañado de su hijo, que actualmente es vicepresidente regional de COAG, Perico enfatiza que la lucha por el campo no es solo de su generación: “Apoyamos a las nuevas generaciones de agricultores, porque si desaparecen, desaparece también la vida en nuestros pueblos”.
La movilización de hoy marca un nuevo capítulo en la lucha del campo murciano, que se mantiene firme ante las amenazas que ponen en riesgo su futuro y el de la seguridad alimentaria toda la sociedad.
















