Más de un centenar de madres, padres, docentes, trabajadores y alumnos del CEIP Santa María de Gracia se han concentrado este martes en una tercera jornada de protesta a las puertas del centro educativo para exigir una solución inmediata a los problemas de la instalación eléctrica que impiden el funcionamiento de los equipos de aire acondicionado en plena ola de calor.
La protesta, convocada por el AMPA del CEIP Santa María de Gracia junto a UGT Servicios Públicos de la Región de Murcia, con el apoyo de la Asociación Vecinal 30009 y de toda la comunidad educativa, se ha desarrollado antes del inicio de las clases en una jornada en la que la Agencia Estatal de Meteorología prevé temperaturas que podrían alcanzar los 41 grados en la capital murciana.
La movilización llega después de meses de reclamaciones sin respuesta efectiva y tras constatar que las reuniones mantenidas con el Ayuntamiento de Murcia y la Consejería de Educación no han servido para desbloquear una situación que mantiene a centenares de menores y trabajadores expuestos a condiciones térmicas extremas.
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El portavoz de la comisión creada en el centro, Luis Miguel Fernández, ha denunciado que ambas administraciones continúan eludiendo sus responsabilidades. «Lo único que hemos visto es cómo Ayuntamiento y Consejería se pasan la pelota mutuamente mientras el problema sigue sin resolverse», ha señalado.
Ante la falta de soluciones, las familias han presentado una queja formal ante el Defensor del Pueblo y los trabajadores del centro, a través de UGT, han registrado una denuncia ante la Inspección de Trabajo para que evalúe las condiciones en las que se desarrolla la actividad educativa.
Fernández ha subrayado que la situación resulta especialmente incomprensible porque los equipos de aire acondicionado ya están instalados gracias al esfuerzo económico de las propias familias. «Los aparatos están colocados y listos para funcionar. El problema es una avería en el cuadro eléctrico que podría solucionarse en muy poco tiempo. Sin embargo, la inoperancia y el bloqueo institucional están impidiendo una solución que podría ser inmediata», ha afirmado.
Según las mediciones realizadas por docentes y representantes del AMPA, las temperaturas dentro de las aulas superan habitualmente los 31 grados a media mañana, una situación que la comunidad educativa considera incompatible con unas condiciones adecuadas de aprendizaje y trabajo.
Desde UGT Servicios Públicos, la secretaria de Enseñanza, Toñi Del Vas, ha denunciado que la falta de actuaciones está poniendo en riesgo la salud laboral de trabajadores y alumnado. «Las familias han hecho un enorme esfuerzo para recaudar fondos e instalar equipos de aire acondicionado, pero no pueden utilizarse porque el cuadro eléctrico se sobrecarga. Estamos en alerta naranja y el estrés térmico dentro de las aulas es muy elevado», ha explicado.
Del Vas ha recordado que la organización sindical ha presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo y trasladará también el expediente al Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Consejería de Educación. «La comisión de trabajo formada por familias, profesorado y sindicato está dispuesta a agotar todas las vías posibles para conseguir una solución. No vamos a detenernos hasta que este problema quede resuelto», ha advertido.
La responsable sindical también ha destacado el respaldo del equipo directivo a las reivindicaciones de la comunidad educativa, asegurando que la dirección del centro ha remitido numerosos escritos tanto al Ayuntamiento como a la Consejería y ha mantenido reuniones con ambas administraciones sin obtener resultados.
«Existe un profundo malestar porque nadie asume la responsabilidad de una actuación que es urgente. No estamos hablando solo de comodidad, estamos hablando de salud laboral, de condiciones educativas dignas y de la seguridad de cientos de niños y niñas», ha señalado.
La comunidad educativa reclama una actuación inmediata sobre la instalación eléctrica que permita poner en funcionamiento los equipos de climatización ya instalados y evitar que alumnado y trabajadores continúen soportando temperaturas extremas dentro de las aulas.
Mientras Ayuntamiento y Consejería mantienen su disputa competencial, las familias advierten de que continuarán movilizándose hasta conseguir una solución definitiva.














