
La coalición de izquierdas IU-Verdes y Podemos ha advertido este miércoles en el pleno de impulso al gobierno de la Asamblea Regional de que la propuesta del Partido Popular sobre agresiones al personal sanitario se queda en la superficie y evita deliberadamente abordar las causas estructurales de un problema que no deja de crecer.
Desde la tribuna, el diputado de IU-Verdes José Luis Álvarez-Castellanos ha señalado que la situación es “insoportable” y “escandalosa”, con cifras de agresiones que aumentan cada año, pero ha cuestionado que la iniciativa del PP esté a la altura del reto. “Estamos ante un texto corto, precario en contenido, que deja fuera cuestiones fundamentales”, ha criticado, aunque ha reconocido como avance que se plantee iniciar procedimientos de oficio por parte de la administración sanitaria.
Álvarez-Castellanos ha puesto el foco en lo que considera el núcleo del problema: “Establecer un listado de sanciones es muy fácil, pero no estamos abordando por qué aumentan las agresiones”. En este sentido, ha vinculado directamente esta violencia con el deterioro del sistema sanitario público: listas de espera, falta de personal y condiciones laborales “insostenibles”, especialmente en Atención Primaria.
El diputado ha sido especialmente crítico con la situación de la enfermería, denunciando que el personal previsto en la estrategia regional “está sin nombrar prácticamente en su totalidad”, pese a ser el colectivo que más agresiones sufre. “Centrar el debate únicamente en el carácter punitivo de la norma es un error de partida”, ha advertido, insistiendo en que “hay que ir al origen del problema: una tensión inaceptable en el sistema sanitario que sí se puede corregir con recursos y gestión”.
Por su parte, la diputada de Podemos, María Marín, ha coincidido en que la vía sancionadora es claramente insuficiente. “Imponer sanciones no va a resolver el problema, como tampoco lo han hecho las cámaras o los guardias de seguridad”, ha afirmado, recordando que la Región de Murcia se sitúa entre las comunidades con más agresiones, con 673 casos registrados.
Marín ha descrito un sistema sanitario tensionado al límite, con profesionales en condiciones de “gran precariedad”, consultas de apenas cinco minutos por paciente, listas de espera “interminables” y urgencias colapsadas de forma recurrente. “Esta es la realidad que denuncian los sanitarios y que el Gobierno regional conoce perfectamente, pero no actúa porque requiere inversión”, ha denunciado.
Desde IU-Verdes y Podemos concluyen que sin reforzar la sanidad pública, aumentar plantillas y mejorar las condiciones laborales, cualquier ley que se limite a castigar será insuficiente y, en última instancia, una cortina de humo para ocultar el deterioro del sistema.















