Más de medio centenar de artistas, músicos, actores y creadores del ámbito cultural han firmado un manifiesto público para denunciar la situación de la presa política antifascista María José Baños y exigir su inmediata atención médica en condiciones dignas, así como su puesta en libertad ante el grave deterioro de su estado de salud.
Entre quienes ya han suscrito el texto se encuentran artistas como Pablo Hasél, Javier Bardem, Kase.O, Willy Toledo, Luis Tosar, Fermín Muguruza, Carlos Bardem, Pedro Casablanc, Lluís Llach o Nacho Vegas, junto a numerosas voces del mundo cultural que alertan del riesgo vital que enfrenta la activista.
A la lista se suman también músicos, actores y creadores como Tamar Novas, los grupos Auxili, Los Chikos del Maíz, Inadaptats y RPG-7; los raperos Valtonyc, Charly Efe, Kultama, Rapdikal y Hoben; así como artistas y profesionales de la cultura como Manuel Morón, Lloll Beltrán, Rafa Castejón, Abel Azcona, Fonsi Loaiza, Jimmy Brossa, Gerard Esquerré, Lee-Kore, Mr. Zé, Poetas Puestos, Frank T-Kera, Teko, Joel Prieto, Udautini Strubell, Gisela Vicenç, Antoni Beltrán, José María Lander, Aznal By, Junkye, David Fernández, Rafa Xambó, Óscar Briz, Julio Bustamante, Maria Fullana, Pura Peris, Mercé Estela, Tonexto Pardiñas, Karmen Cercós, Roser PMAPA, Álvar Carpi y Jordi Panyella, entre otras firmas del ámbito cultural y artístico.


Los firmantes denuncian que María José Baños padece desde hace años una enfermedad grave que ha empeorado de forma alarmante en los últimos meses. Según el comunicado, su estado actual es crítico, apenas puede caminar, pesa alrededor de 40 kilos y sufre una situación que describen como “una dolorosa agonía diaria”.
Pese a esta situación, el manifiesto denuncia que las autoridades penitenciarias se niegan a aplicar las medidas que permitirían su excarcelación por razones humanitarias o, al menos, garantizar un traslado sanitario adecuado. Los artistas advierten de que Baños necesita ser trasladada al hospital en ambulancia debido a su estado físico, y alertan de que hacerlo en un vehículo policial —como se ha planteado— podría poner en peligro su vida y provocarle daños adicionales.
El escrito también señala la responsabilidad política del Ejecutivo central de Pedro Sánchez, al que acusa de permitir esta situación pese a definirse públicamente como un gobierno progresista y antifascista.
La gravedad del caso ha llevado además a que su compañero, el también preso político del mismo colectivo Marcos Martín Ponce, iniciara el pasado 23 de febrero una huelga de hambre indefinida para exigir que María José Baños sea trasladada al hospital en condiciones dignas.
Los firmantes sostienen que solo la presión social y la solidaridad pueden evitar un desenlace fatal. “Solo la presión solidaria puede evitar su exterminio”, señalan, al tiempo que exigen que se cumpla la legalidad vigente en materia de derechos de las personas presas gravemente enfermas.
El llamamiento concluye apelando a la difusión pública del caso y a la movilización social para exigir atención médica urgente y la libertad de María José Baños.
















