Un exmarine estadounidense denuncia en el Senado que “nadie quiere luchar por Israel” antes de ser expulsado por la policía y un senador republicano

El veterano Brian McGinnis resultó herido durante el forcejeo tras interrumpir una audiencia sobre política militar y la guerra con Irán

Un tenso episodio ocurrido en el Senado de Estados Unidos ha vuelto a poner en evidencia la creciente contestación interna contra la política militar de Washington en Oriente Próximo. El veterano del Cuerpo de Marines Brian McGinnis fue expulsado por la fuerza de una audiencia del Comité de Servicios Armados después de denunciar públicamente la implicación estadounidense en la guerra y gritar que “nadie quiere enviar a sus hijos a luchar por Israel”.

McGinnis, que vestía uniforme militar durante la protesta, interrumpió la sesión para denunciar que la escalada bélica en Irán responde a intereses ajenos a la voluntad popular estadounidense. En medio de la intervención improvisada, agentes de la Policía del Capitolio se abalanzaron sobre él para sacarlo de la sala mientras el senador republicano Tim Sheehy se sumaba físicamente al forcejeo para ayudar a los agentes a reducirlo.

Las imágenes difundidas en redes sociales muestran cómo varios agentes y el propio senador arrastran al veterano hacia la salida mientras este se agarra al marco de una puerta intentando continuar la protesta. Durante el forcejeo, McGinnis sufrió una fractura en el brazo y tuvo que recibir atención médica.

El incidente se produjo en un contexto de fuerte tensión política por la creciente implicación militar de Estados Unidos en el conflicto con Irán. En el mismo día, el Senado rechazó una resolución que buscaba limitar la capacidad del presidente para continuar las operaciones militares sin autorización del Congreso, lo que ha intensificado el debate sobre el control democrático de la guerra.

Tras el altercado, la Policía del Capitolio anunció cargos contra McGinnis por presunta agresión a agentes y resistencia a la detención, mientras desde sectores antimilitaristas y veteranos críticos se ha denunciado la violencia ejercida contra quien trataba de expresar una posición contraria a la guerra dentro de una institución pública.

El incidente, grabado y difundido ampliamente en redes sociales, vuelve a poner de manifiesto la creciente brecha entre la política exterior militar impulsada desde Washington y una parte de la sociedad estadounidense —incluidos veteranos de guerra— que cuestiona la implicación del país en nuevos conflictos en Oriente Próximo y su estrecha alineación estratégica con Israel.