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Miles de antifascistas frenan la ofensiva ultra en Glasgow

La extrema derecha quedó ampliamente superada por una multitudinaria movilización popular en defensa de los migrantes y contra el racismo.

Miles de personas salieron este sábado a las calles de Glasgow para plantar cara a grupos de extrema derecha que pretendían utilizar el clima de tensión generado tras los recientes disturbios racistas en Reino Unido para extender el odio contra las comunidades migrantes.

La respuesta popular fue contundente. Organizaciones antirracistas, colectivos vecinales, sindicatos, movimientos sociales y ciudadanos sin adscripción política llenaron el centro de la ciudad para defender una idea sencilla pero poderosa: en Glasgow no hay espacio para el fascismo ni para la persecución de quienes han llegado buscando una vida mejor.

Diversos medios británicos informaron de que los grupos antiinmigración quedaron ampliamente superados en número por la movilización antifascista. Mientras miles de personas coreaban consignas contra el racismo y en defensa de la convivencia, varios individuos vinculados a la extrema derecha fueron captados realizando saludos nazis, una imagen que provocó indignación entre los asistentes y reforzó el carácter antifascista de la convocatoria.

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La jornada se produjo después de varios días de tensión en distintos puntos del Reino Unido, donde sectores ultras han intentado aprovechar sucesos aislados para alimentar discursos xenófobos y promover acciones contra personas migrantes y refugiadas. Frente a ello, Glasgow respondió con una demostración masiva de solidaridad y unidad popular.

Los manifestantes reivindicaron la tradición obrera, internacionalista y antifascista de la ciudad escocesa, recordando que las calles pertenecen a quienes defienden la convivencia y no a quienes pretenden sembrar el miedo. Según diversas crónicas, la extrema derecha no logró imponer su presencia ni desarrollar con normalidad sus planes de movilización ante la magnitud de la respuesta ciudadana.

Entre los numerosos símbolos presentes durante la protesta pudieron verse banderas y emblemas vinculados a la memoria histórica antifascista y a las luchas internacionales contra el fascismo.

La movilización de Glasgow se suma a otras grandes concentraciones celebradas este fin de semana en diferentes ciudades británicas para rechazar el racismo y defender los derechos de las comunidades migrantes. Una vez más, la calle habló con claridad: frente al odio, solidaridad; frente al fascismo, organización popular.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.