Cientos de estudiantes de Secundaria y Bachillerato recorren el centro de Murcia en la huelga feminista estudiantil

La movilización convocada por el Sindicato de Estudiantes partió de la Delegación del Gobierno y finalizó en la Plaza de la Merced, donde se leyó un manifiesto feminista, antifascista y contra la violencia machista

Varios centenares de estudiantes de Secundaria y Bachillerato han protagonizado este mediodía una movilización en el centro de Murcia con motivo de la huelga feminista estudiantil convocada por el Sindicato de Estudiantes y la organización Libres y Combativas en la antesala del Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras.

La protesta comenzó frente a la Delegación del Gobierno en Murcia, donde las y los estudiantes se concentraron a primera hora del mediodía antes de iniciar una marcha por varias calles del centro de la ciudad. La movilización concluyó en la Plaza de la Merced, frente al edificio histórico de la Universidad de Murcia, donde se celebró el acto final y se dio lectura al manifiesto del 6 de marzo.

Durante todo el recorrido, el alumnado avanzó en columnas portando pancartas feministas y coreando consignas contra la violencia machista, el patriarcado y la extrema derecha. La marcha estuvo marcada por un ambiente combativo y reivindicativo, con lemas que se repitieron a lo largo del trayecto como: “Patriarcado y capital, alianza criminal”, “Escucha, hermana, aquí está tu manada”, “Obreras y estudiantes, unidas y adelante”, “Ni sumisas ni pasivas, mujeres combativas” o “¡Qué viva la lucha de las mujeres!”.

También se escucharon consignas dirigidas a denunciar los feminicidios y la violencia estructural contra las mujeres, entre ellas “No son muertes, son asesinatos” y “No es un caso aislado, se llama patriarcado”, que fueron coreadas de forma reiterada por las y los estudiantes durante la marcha.

Una vez llegada la movilización a la Plaza de la Merced, María González, portavoz del Sindicato de Estudiantes en Murcia, tomó la palabra para leer el manifiesto de la huelga feminista ante el centenar de jóvenes concentrados frente a la universidad. En su intervención, González destacó que las estudiantes vuelven a situarse “en primera línea de la lucha contra el machismo”, reivindicando el papel de la juventud en las movilizaciones feministas.

“Hemos vaciado las aulas en una gran huelga feminista y estamos llenando las calles de decenas de ciudades de todo el Estado de nuestra rabia, fuerza y determinación para poner fin a esta violencia insoportable que este sistema nos impone”, afirmó durante la lectura del comunicado.

El manifiesto denunció la persistencia de la violencia machista en el Estado español, recordando que en lo que va de año ya se han producido 18 asesinatos machistas y dos niñas asesinadas, además de decenas de agresiones sexuales denunciadas cada semana. Las estudiantes señalaron que esta violencia no puede entenderse como hechos aislados, sino como una consecuencia directa del sistema patriarcal.

En ese sentido, González subrayó que las agresiones, el acoso o las humillaciones siguen formando parte de la vida cotidiana de muchas jóvenes. “Las agresiones, las humillaciones y el acoso no nos dejan vivir tranquilas”, señaló durante la lectura del manifiesto, en el que también se criticó la falta de confianza en las instituciones para proteger a las víctimas.

El discurso también incluyó una crítica directa al auge de la extrema derecha y a lo que las estudiantes definieron como una “internacional reaccionaria” que amenaza los derechos conquistados por el movimiento feminista. En el texto se advirtió del riesgo de retrocesos en derechos como el aborto, la igualdad o la libertad de las mujeres si estas fuerzas políticas continúan avanzando.

Asimismo, el manifiesto cargó contra lo que las estudiantes consideran un feminismo institucional “de discurso”, denunciando que muchos gobiernos hablan de igualdad mientras mantienen políticas que, a su juicio, perpetúan la precariedad, la desigualdad salarial y las dificultades de la juventud para acceder a una vivienda o a condiciones de vida dignas.

Las convocantes vincularon la lucha feminista con la defensa de los derechos sociales y con la movilización de la juventud y de la clase trabajadora. “La única manera de parar al fascismo y a la extrema derecha es con la lucha de masas y con la organización”, defendió González durante la intervención.

La movilización forma parte del calendario de protestas convocadas por el Sindicato de Estudiantes en diferentes ciudades del Estado en los días previos al 8 de marzo. Desde la organización estudiantil hicieron un llamamiento a continuar las movilizaciones feministas durante el fin de semana y a reforzar la organización en institutos y centros educativos.

El acto concluyó en la Plaza de la Merced con nuevos cánticos y consignas coreadas por las y los estudiantes, que reiteraron su compromiso con la lucha feminista y con la defensa de los derechos de las mujeres trabajadoras. Entre los últimos gritos que resonaron en la plaza se repitieron algunas de las consignas que habían acompañado toda la marcha: “Obreras y estudiantes, unidas y adelante” y “¡Ni un paso atrás contra el machismo!”.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.