El Ministerio de Defensa británico afirma que el dron de tipo Shahed que atacó una base en Chipre no fue lanzado desde suelo iraní

Según fuentes oficiales, aunque el dron tenía características similares a modelos iraníes, las investigaciones preliminares descartan que su lanzamiento se haya realizado desde territorio de Irán.

Entrada a la base aérea RAF Akrotiri, en Chipre | Reuters
Entrada a la base aérea RAF Akrotiri, en Chipre | Reuters

El Ministerio de Defensa del Reino Unido ha asegurado este miércoles que el dron que impactó el pasado 2 de marzo contra la pista de la base aérea RAF Akrotiri en Chipre no se lanzó desde territorio de Irán, según indica la BBC, comunicó un portavoz oficial en una actualización de la situación.

La instalación militar, enclave británico en el Mediterráneo oriental, fue blanco de un vehículo aéreo no tripulado descrito como de tipo Shahed, un modelo asociado a sistemas de armas de fabricación iraní utilizados en diversos frentes de conflicto regional. El impacto provocó daños materiales leves en la pista de aterrizaje, sin causar víctimas entre el personal militar o civil.

En su declaración que replica el medio público británico, el portavoz del Ministerio de Defensa enfatizó que “el dron que atacó la base no se originó en Irán” y subrayó que las autoridades británicas no habían identificado públicamente el lugar exacto desde donde fue lanzado. La declaración —emitida a través de las plataformas oficiales del ministerio y compartida en redes por la propia institución— fue interpretada como un intento de precisar la responsabilidad geográfica del lanzamiento, evitando atribuirlo directamente al Gobierno iraní.

En este sentido Londres agregó que, aunque el dron no salió de Irán, el Ministerio continúa con la revisión de inteligencia para determinar con mayor precisión su origen y posibles vínculos con grupos armados aliados o apoyados por Teherán. La nota oficial también indica que se han reforzado los sistemas de defensa aérea en las bases británicas y aliadas de la región, incluido el aprovisionamiento de misiles de defensa y la llegada de helicópteros armados con capacidad antidrón en los próximos días.

Por su parte, la parlamentaria Yvette Cooper, portavoz en asuntos exteriores del Partido Laborista, comentó que el Reino Unido debe mantener la vigilancia sobre la región y coordinar con aliados europeos, destacando la importancia de la seguridad en Chipre mientras persisten tensiones en Oriente Medio.

La base de Akrotiri es una de las dos zonas que el Reino Unido retenido como Territorio Británico de Ultramar tras la independencia de Chipre en 1960. Desde allí se han proyectado operaciones militares en Oriente Medio durante años, incluidas misiones contra grupos insurgentes yihadistas y participaciones en campañas de la Coalición.

Representantes de Nicosia y algunos gobiernos europeos han condenando el ataque y reforzado su apoyo a la seguridad en la isla tras el incidente, aunque han subrayado que la República de Chipre no participa directamente en ninguna operación militar contra Irán. Las autoridades chipriotas también confirmaron que, además del dron que impactó la pista, dos dispositivos adicionales fueron interceptados por defensas aéreas poco después.

El comunicado oficial del Ministerio de Defensa británico y las precisiones recientes se inscriben en un contexto de escalada regional tras el comienzo de una guerra entre Irán y fuerzas aliadas occidentales tras intensos ataques que comenzaron en la última semana de febrero. A pesar de la declaración de Londres sobre el origen del dron, no se ha publicado evidencia pública concluyente acerca de qué actor lanzó el dispositivo ni desde qué punto geográfico concreto se realizó el lanzamiento.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.