
El conflicto en el transporte de viajeros de la Región de Murcia ha estallado definitivamente tras el fracaso de las negociaciones del convenio colectivo. La representación sindical formada por UGT, CCOO y USO ha confirmado la convocatoria de huelga para los días 1 y 2 de julio después de acusar a la patronal de bloquear cualquier posibilidad de acuerdo y forzar la ruptura del diálogo social.
Desde la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT Región de Murcia, los representantes de los trabajadores lamentan tener que dar este paso, pero aseguran que la situación se ha vuelto insostenible tras meses de negociación sin avances reales. Denuncian que la postura empresarial ha sido inflexible y que la ruptura de las conversaciones deja a la plantilla sin alternativas ante un convenio que consideran clave para garantizar condiciones laborales dignas.
El conflicto se centra en la renovación del convenio colectivo del sector del transporte de viajeros, con vigencia prevista desde 2026, y que según la parte social debería corregir déficits estructurales acumulados durante años. Los sindicatos reclaman una subida salarial del 2,9 por ciento para el primer año vinculada a la evolución del IPC, el reconocimiento explícito de la categoría profesional de conductor o conductora de autobús, la consolidación de tres pagas extraordinarias de igual cuantía y el reconocimiento de los festivos como abonables y no recuperables. A ello se suma una reivindicación considerada central por los trabajadores, la implantación de un calendario de descansos digno que permita la conciliación real de la vida laboral y familiar.
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Los representantes sindicales sostienen que el actual modelo de organización del trabajo está siendo sostenido a costa de la conciliación de las plantillas, que aseguran verse obligadas a cubrir incidencias del servicio renunciando a su vida personal. En este sentido, denuncian que nadie debería tener que elegir entre su trabajo y su familia y alertan de que la falta de condiciones adecuadas está poniendo en riesgo la continuidad del propio sector al dificultar el relevo generacional. Según su análisis, la falta de conductores no se debe a la ausencia de profesionales en el mercado, sino a unas condiciones laborales que no hacen atractiva la profesión.
La crisis llega además en un momento especialmente sensible, coincidiendo con la reactivación de la adjudicación de uno de los contratos más importantes del transporte urbano en Murcia y pedanías. Los sindicatos han aprovechado este contexto para instar a las empresas licitadoras a incorporar sus reivindicaciones en sus ofertas, advirtiendo de que el futuro del sector pasa necesariamente por garantizar condiciones laborales estables y previsibles. También han extendido esta exigencia a futuras licitaciones y a la Consejería de Fomento e Infraestructuras, reclamando que los criterios de adjudicación valoren positivamente a aquellas empresas que asuman el compromiso de un nuevo convenio.
El transporte de viajeros es descrito por los sindicatos como un servicio esencial que vertebra la vida cotidiana de la Región de Murcia, al conectar el comercio, el trabajo, la educación, la sanidad y las relaciones sociales. Por ello advierten de que la negativa empresarial a firmar un convenio justo puede tener un impacto directo en el conjunto del tejido social, provocando incidencias en la movilidad diaria de miles de ciudadanos.
En paralelo a la huelga, la representación sindical ha convocado una manifestación para el día 2 de julio en Murcia. La movilización partirá a las nueve de la mañana desde la Plaza Circular y recorrerá la Calle Constitución y la Gran Vía hasta llegar al Ayuntamiento, en una protesta que busca visibilizar el conflicto y sumar el apoyo de la ciudadanía.
Mientras tanto, el Boletín Oficial de la Región de Murcia ha publicado los servicios mínimos que se aplicarán durante las jornadas de huelga, que afectarán al transporte regular de viajeros en distintos municipios de la Región. En las franjas horarias de mayor demanda se establece un 60 por ciento de servicio, reduciéndose al 40 por ciento en el resto del día, y manteniendo el cien por cien en los servicios especiales, lo que garantiza una cobertura parcial del sistema durante los días de paro.
Con la convocatoria ya formalizada, el conflicto queda ahora abierto y sin una solución inmediata a la vista, mientras sindicatos y trabajadores señalan directamente a la patronal como responsable de una ruptura que puede derivar en una paralización parcial del transporte público en la Región de Murcia.















