El colectivo Dénia Animal Save ha realizado un nuevo acto con una impactante performance contra la peletería en Benidorm y en el mismo se ha pedido el fin de la industria, así como se ha conversado con las personas interesadas para informarles de las alternativas. Además, unas pantallas han mostrado imágenes de lo que sucede en las granjas.
A través del activismo a pie de calle, intentan visibilizar «la realidad de este cruel negocio». Este movimiento antiespecista denuncia que, en nombre de la elegancia, «más de 60 millones de animales inocentes son masacrados tras haber sido sometidos al estrés y sufrimiento desde el primer momento hasta el último, además de los que son capturados de su hábitat por otro lado», explican en un comunicado.
La Comisión Europea está evaluando actualmente la posibilidad de prohibir las granjas de peletería y la comercialización de pieles en la Unión Europea. Esto surge en respuesta a la Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) «Fur Free Europe» (Europa sin pieles), que fue respaldada por más de 1,5 millones de firmas, lo que la entidad considera como una prueba del rechazo que dicha industria causa por su impacto en los animales y contra el planeta. Por otro lado, recuerdan que esa cifra es elevada pese a que a la mayoría de ciudadanos no les llega esta información.
De acuerdo con el ‘Estudio sobre percepciones de la naturaleza y los animales’, publicado por la Fundación BBVA en 2025, el uso de animales para “confeccionar abrigos de piel” es inaceptable para el 90% de la ciudadanía.
SUFRIMIENTO ANIMAL
En 2025, organizaciones que representan a más de 330.000 veterinarios solicitaron la eliminación progresiva de la cría de animales para peletería en Europa, así como la importación de pieles de países terceros, al considerarla incompatible con la protección animal.
Dénia Animal Save señala que cada vez más empresas de moda han dejado de vender cuero, pieles u otros productos derivados del uso de los animales.
Recientemente, la plataforma global de comercio electrónico Etsy ha anunciado la prohibición total de la venta de pieles de animales en su marketplace, una medida que entrará en vigor en agosto de 2026. Hasta ahora, la plataforma permitía la comercialización de productos elaborados con pieles de animales como zorro, visón, conejo o coyote.
«La industria peletera es un negocio teñido de sangre, sufrimiento y muerte, siendo nuestro objetivo concienciar a la sociedad, que nadie respalde a la industria con su dinero y que se prohíban las granjas peleteras en España y el resto del mundo porque la sociedad evoluciona y no podemos seguir permitiendo el horror e impacto de la peletería», ha explicado ante los medios Álvaro Tarancón, coordinador de Dénia Animal Save.
“Para fabricar un abrigo de piel se matan mínimo 12-15 linces, 10-15 lobos o coyotes, 15-20 zorros, 60-80 visones, 27-30 mapaches, 10-12 castores o 60-100 chinchillas. Además, en la industria peletera se mata a los animales a los 7-10 meses de vida“, explica Tarancón.
EVIDENCIA CIENTÍFICA
«En las granjas peleteras los animales viven en una situación de privación de libertad que les provoca un gran estrés. La sintiencia va mucho más allá de la posibilidad de percibir dolor y el correcto desarrollo vital implica mucho más que disponer de alimento y agua. Los demás animales pueden experimentar de forma subjetiva estados afectivos negativos y positivos como el dolor, la angustia, la ansiedad, el aburrimiento, el hambre, la sed, el placer, la calidez, la alegría, la comodidad o la excitación“, explica el informe científico de una bióloga.
“Esta capacidad hace que un animal sea consciente de sí y del mundo que le rodea. Si interpretamos la sensibilidad como criterio de consideración moral válido, deberíamos replantearnos nuestra relación con ellos y reconocer que son sujetos con intereses que merecen ser respetados; intereses que tratan de buscar situaciones gratas y de evitar trances desagradables“, señala el informe.
“Por otra parte, como ocurre en todas las instalaciones en las que se hacinan animales, el impacto no es solo contra las víctimas directas, que son los individuos cuyo destino es el despellejamiento, sino que también causan graves daños a los habitantes de los ecosistemas próximos por tratarse de una actividad altamente contaminante, principalmente del agua por vertido de los purines, que eutrofizan las aguas continentales“, zanja.
Por lo tanto, Dénia Animal Save reclama el fin de la industria peletera y, mientras tanto, informa de sus consecuencias para que la gente opte por opciones que no impliquen usar animales, así como desde el colectivo se están dirigiendo a diferentes empresas para que sustituyan la producción por alternativas sintéticas de calidad y sostenibles.
















