Un tren de mercancías cargado con vehículos militares, armamento y contenedores de material bélico fue bloqueado durante más de cuatro horas el pasado miércoles, 11 de marzo, en la estación central de Pisa por activistas contra la guerra y militantes sindicales que protestaban contra el envío de armas vinculadas al conflicto en Gaza.
El convoy, compuesto por 32 vagones, había partido de la zona portuaria e industrial de Piombino y tenía previsto continuar hacia Palmanova (Udine) para posteriormente dirigirse al puerto de Monfalcone, desde donde el material debía ser embarcado hacia destinos militares vinculados a Israel, según denuncian sindicatos y colectivos antimilitaristas.
Activistas sentados en las vías
La protesta comenzó cuando cerca de un centenar de manifestantes ocuparon el binario 3 de la estación de Pisa, sentándose frente a la locomotora e impidiendo el avance del tren. La acción fue convocada por activistas del movimiento No Base, que se opone a la expansión de infraestructuras militares en Toscana, junto a militantes sindicales de la Unione Sindacale di Base (USB).
Durante el bloqueo, los manifestantes desplegaron banderas de la paz y denunciaron que Italia está siendo utilizada como plataforma logística para el tránsito de armamento. La movilización se mantuvo durante horas bajo vigilancia policial hasta que, tras negociaciones, el tren fue obligado a dar media vuelta y regresar hacia Livorno, suspendiendo su ruta prevista hacia el norte.
Huelga sindical contra el transporte de armas
En paralelo a la protesta, el sindicato USB proclamó un paro específico para las operaciones de carga, descarga y transporte de armamento, dirigido a los trabajadores implicados en la cadena logística del convoy, incluidos empleados de la acería JSW Steel Italy en Piombino y maquinistas de Mercitalia Rail, la empresa de transporte de mercancías del grupo ferroviario estatal italiano.
Según el sindicato, el objetivo era permitir que los trabajadores pudieran negarse a manipular “cargamentos de muerte” y denunciar la creciente militarización de infraestructuras civiles como puertos, fábricas o redes ferroviarias.
“La guerra no pasa por nuestros territorios”
Los organizadores del bloqueo denunciaron que las redes logísticas italianas se están integrando cada vez más en la economía de guerra europea y en el transporte de armamento destinado a conflictos internacionales, especialmente en Oriente Próximo.
“La guerra no pasa por nuestros territorios ni por nuestras vidas”, señalaron los activistas durante el bloqueo, que consideran la acción una forma de desobediencia civil contra el envío de armas y la complicidad europea con la guerra en Gaza.
El bloqueo de Pisa se suma a otras acciones impulsadas por trabajadores portuarios y movimientos sociales en Italia para impedir el tránsito de armas con destino a Israel a través de puertos y corredores logísticos europeos.
















