El futuro incierto de los pequeños y vulnerables Estados árabes del Golfo ante una guerra interminable

El futuro incierto del rompecabezas pérsico: el equilibrio inestable del Golfo y la presión de las potencias regionales ante la fragilidad geográfica, la demografía desequilibrada y las rivalidades que podrían reconfigurar el mapa político del Golfo Pérsico.

Sasan / Imágenes de Oriente Medio / AFP vía Getty Images

Prólogo: El precario equilibrio del Golfo: independencia, libertad y soberanía en los microestados frente a las macropotencias

En un escenario de guerra prolongada en Oriente Medio, los pequeños Estados del Golfo —Kuwait, Qatar, Baréin y Emiratos Árabes Unidos— podrían enfrentarse a una transformación radical de sus fronteras, identidades y hasta de su continuidad como Estados soberanos, poniendo a prueba su independencia, su libertad política y su soberanía.

Esta visión, surgida de una conversación entre amigos árabes en un salón de peluquería, plantea un mapa regional donde las grandes potencias vecinas podrían absorber o reconfigurar a estos países, aprovechando su fragilidad geográfica, demográfica y política.

1. Fronteras frágiles y pasos estrechos

El primer elemento que aparece en este análisis es la vulnerabilidad geográfica de estos Estados.

Bahréin, por ejemplo, es un archipiélago unido a Arabia Saudí solo por la Calzada del Rey Fahd, un conjunto de puentes y carreteras de unos 25 kilómetros que conecta la isla con la ciudad saudí de Al Khobar.

Esta conexión única convierte a Bahréin en un territorio fácilmente aislable en caso de conflicto, ya sea mediante la destrucción del enlace o su control militar. [1]

Qatar presenta una debilidad similar, aunque de naturaleza distinta. El país está unido a la península arábiga por un único corredor terrestre con Arabia Saudí, en la zona de Salwa.

En la conversación original se presenta este paso como un “cuello de botella” tan estrecho que, en términos militares, “cuatro soldados podrían estrangularlo”. Más allá de la exageración retórica, el mensaje es claro: el acceso terrestre de Qatar puede ser controlado o bloqueado con relativa facilidad por su vecino más grande y poderoso, Arabia Saudí.

Bahréin, por su parte, tiene una superficie aproximada de 765 kilómetros cuadrados, lo que la convierte en un microestado muy denso y difícil de defender en caso de una invasión convencional o de un levantamiento interno de la población mayormente chiita contra la familia gobernante suní apoyada desde el exterior.

En un contexto de guerra regional, su tamaño reducido y su dependencia de un único enlace terrestre serían factores decisivos. [2]


La Calzada del Rey Fahd es una serie de puentes y pedraplenes combinados, que conectan la localidad de Khobar (Al Khubar), situada en Arabia Saudita y Baréin. Ambos países acordaron construirlo mediante un acuerdo firmado el 8 de julio de 1981. 

Vista de la calzada, orientada al este (lado bahreiní)

➤ [1] S. / F. – WIKIPEDIACalzada del Rey FahdESPAÑOL / INGLÉS

Bahrein es un país en Asia, conocido por su herencia de buceo de perlas y su arquitectura moderna. Tiene una población de 1,7 millones, lo que lo convierte en el 153º país más grande del mundo. Su capital es Manama. Bahréin tiene un centro financiero con un fuerte sector bancario.

Bandera oficial del Reino de Bahréin

➤ [2] S. / F.REVISIÓN DE LA POBLACIÓN MUNDIALBahreinESPAÑOL / INGLÉS

2. El peso de la historia: “volver a los orígenes”

La conversación plantea una hipótesis provocadora: que, ante un colapso del orden actual, estos Estados podrían “volver a sus orígenes históricos”.

Bahréin, que en distintos momentos ha estado bajo fuerte influencia persa, se menciona como candidata a caer bajo el paraguas iraní, especialmente debido a su importante población chiita y a las tensiones recurrentes con la monarquía sunita gobernante. [3]

Kuwait, por otro lado, se presenta como un territorio que podría ser absorbido por Irak, recordando la invasión iraquí de 1990 y las reivindicaciones históricas sobre su territorio. La idea de que “Kuwait no es un Estado” en sentido sólido refleja una percepción de artificialidad de sus fronteras modernas, dibujadas en gran parte bajo influencia colonial y mantenidas por el equilibrio de fuerzas internacionales.

En cuanto a los Emiratos Árabes Unidos, se menciona la existencia de enclaves omaníes dentro de su territorio, lo que remite a una realidad histórica compleja de fronteras tribales y acuerdos locales previos a la formación de los Estados modernos.

Este ejemplo se utiliza para subrayar que la configuración actual de la península arábiga es relativamente reciente y, en teoría, reversible si las condiciones políticas y militares cambiaran de forma drástica.


La población estimada de 2014 era de 1,316 millones de personas. Se espera que alcance 1,592 millones en 2020 y 2,128 millones en 2030, frente a 621 mil en 1999.

➤ [3] S. / F. – Ministry of InformationPoblación y demografía – … RESTO DEL ARTÍCULO:

El 70,2 % de la población total de Bahréin son musulmanes y el 29,8 % son seguidores de otras religiones y creencias, como cristianos (10,2 %) y judíos (0,21 %). Esto se suma a los hindúes, bahá’ís, budistas, sijs y otros, en su mayoría procedentes del sur de Asia y de otros países árabes.

El 99,8 % de los ciudadanos bahreiníes son musulmanes. El porcentaje de cristianos, judíos, hindúes y bahá’ís es del 0,2 %.

En cuanto a la distribución de la población según género, el 49,4 % del total de ciudadanos son mujeres, constituyendo el 38 % de la población total.

En cuanto a la distribución de la población según edades, el porcentaje de menores de 19 años asciende al 25,9 %, los de 20 a 64 años al 71,1 % y los mayores de 65 años al 2,1 %.

La población se distribuye en cinco gobernaciones: la capital, Manama; Muharraq; el Norte; el Centro; y el Sur. El tamaño de la fuerza laboral se estima en 716,4 mil trabajadores.

Bahréin es conocido históricamente como un modelo de tolerancia y coexistencia pacífica entre culturas, religiones y sectas. El país se esfuerza por garantizar los derechos de los ciudadanos y el respeto de la dignidad humana.


3. Demografía: Estados ricos, sociedades minoritarias

Uno de los argumentos más contundentes es la fragilidad demográfica de estos países, especialmente en el caso de Emiratos Árabes Unidos.

Allí, los ciudadanos nacionales son una minoría clara frente a la población extranjera, que constituye alrededor del 88–90 % de los residentes. Esta dependencia masiva de trabajadores migrantes, en su mayoría asiáticos, alimenta la percepción de que el “Estado nacional” tiene una base social estrecha. [4][5]

En Emiratos Árabes Unidos habría “diez millones de extranjeros y 750 000 emiratíes”, una forma coloquial de señalar que la inmensa mayoría de quienes viven y trabajan en el país no son ciudadanos.

Aunque las cifras exactas varían según las fuentes, los datos internacionales confirman que cerca del 90 % de la población de Emiratos es extranjera. [4][5]

Esta estructura demográfica plantea interrogantes sobre la cohesión interna y la capacidad de resistencia en caso de guerra.

Un Estado donde los nacionales son una minoría numéricamente pequeña, sostenida por una mayoría de residentes con estatus temporal y sin derechos políticos plenos, podría tener dificultades para movilizar a su población en un conflicto prolongado o para mantener la estabilidad interna si se produjera una salida masiva de trabajadores extranjeros.


Las políticas recientes profundizan la estratificación entre los ciudadanos emiratíes y el otro 90 por ciento de la población del país.

Por Deidre McPhillips

➤ [4] 10/07/2017U.S.Newslos Emiratos Árabes Unidos no son un paraíso para los trabajadores migrantes

Las políticas recientes profundizan la estratificación entre los ciudadanos emiratíes y el otro 90 por ciento de la población del país.

Por Deidre McPhillips

“Es parte de un acuerdo”, dice Karen Young, profesora de ciencias políticas en la Universidad Americana de Sharjah de 2009 a 2014. “Los extranjeros contribuyen a la sociedad pero, como forasteros, no forman parte de esa sociedad”.

Los Emiratos Árabes Unidos son el país más densamente poblado de inmigrantes del mundo. Cerca del 90 % de los 9 millones de habitantes de los Emiratos Árabes Unidos han nacido en el extranjero, y la mayoría trabaja con contratos de trabajo temporales en una variedad de empleos administrativos, manuales y del sector servicios.

Solo a un pequeño número de inmigrantes se les ha concedido la ciudadanía desde que el país obtuvo su independencia en 1971.

La falta de programas formales de integración y la naturaleza transitoria del trabajo en los Emiratos Árabes Unidos y otras naciones de la Costa del Golfo sugieren la mercantilización de la mano de obra, intercambiando los sueños de los no nacionales por contratos temporales por una infraestructura nacional más sólida.

Pero el sistema actual resulta lucrativo para la mayoría de los empleadores y empleados, dicen los expertos, y los trabajadores migrantes saben a qué se están inscribiendo.

Karen Young dice que se sintió bienvenida en esa sociedad, especialmente en el aula, que seguía siendo un espacio abierto para la discusión y el debate. Pero hubo división. Si un ciudadano emiratí quisiera su trabajo, lo tendría.

“Contratación preferencial que en los Estados Unidos sería motivo para que una demanda sea perfectamente legal”, afirma.

Sin embargo, a medida que los intereses nacionales emiratíes siguen superando a los de los trabajadores individuales, se plantean nuevas preguntas sobre la identidad y los derechos de los inmigrantes a medida que se profundiza la estratificación entre nacionales y no nacionales.

Dubái tiene una economía basada en un espejismo, dice Syed Ali, sociólogo y autor de Dubai: Gilded Cage.

Hay un “contrato tácito” entre un lugar que tiene muy pocos recursos naturales y la mano de obra extranjera que llega para llenar ese vacío, dice, y funciona siempre que todos sigan las reglas tácitas.

“El trato es venir a trabajar y disfrutar de la buena vida — aquí o una vez que llegues a casa con el dinero que remitiste —, siempre y cuando no te involucres en nada remotamente político”

En todos los Emiratos Árabes Unidos, la parte formal del acuerdo laboral adopta la forma de la kafala, o sistema de patrocinio. Los visados de trabajo para los trabajadores migrantes están patrocinados por personas o empresas emiratíes, lo que deja a muchos empleados fuera de las protecciones que ofrecería un sistema gubernamental centralizado.

Amnistía Internacional y otras organizaciones humanitarias han puesto de relieve las dificultades a las que se enfrentan los trabajadores migrantes, entre ellas la explotación de los trabajadores de la construcción y la protección desigual de las mujeres y de los trabajadores domésticos.

INFORME DE AMNISTÍA INTERNACIONAL 2024/25Emiratos Árabes Unidos

LEA EL RESTO DEL ARTÍCULO EN: los Emiratos Árabes Unidos no son un paraíso para los trabajadores migrantes


Los trabajadores migrantes en los Emiratos Árabes Unidos (EAU) son aquellos trabajadores extranjeros que se han trasladado a los Emiratos Árabes Unidos con fines laborales.

Como resultado de la proximidad geográfica del país al sur de Asia, así como de su economía más dinámica y de sus mayores oportunidades laborales, la mayoría de los trabajadores extranjeros inmigrantes procede de India, Nepal, Sri Lanka, Bangladesh, Filipinas y Pakistán.

Ejemplo de contrato de trabajador extranjero de los EAU, página 1 de 2

➤ [5] S. / F. – WIKIPEDIATrabajadores migrantes en los Emiratos Árabes UnidosESPAÑOL / INGLÉS

4. Sectas, alianzas y la sombra de Irán y Arabia Saudí

El texto también subraya el papel de las divisiones sectarias, especialmente en Bahréin, donde existe una mayoría chiita gobernada por una monarquía sunita.

Esta brecha ha sido ya un foco de tensión, como se vio en las protestas de 2011, cuando fuerzas de seguridad saudíes y de otros países del Consejo de Cooperación del Golfo (a través de la Fuerza de Defensa del Escudo de la Península) intervinieron para apuntalar al gobierno bahreiní. [6][7]

En el escenario hipotético descrito, Irán aprovecharía estas tensiones para apoyar a comunidades chiitas descontentas, por ejemplo mediante lanchas misilísticas o apoyo logístico rápido, dada la corta distancia marítima —en torno a 200 kilómetros— entre sus costas y las islas del Golfo.

Esta dinámica refuerza la idea de que la supervivencia de estos pequeños Estados está profundamente condicionada por el pulso estratégico entre Teherán y Riad.

Arabia Saudí, por su parte, aparece como el gran garante —y potencial beneficiario— del orden actual. Controla el acceso terrestre a Qatar, sostiene militarmente a Bahréin y, por tamaño, recursos y capacidad militar, es el actor con más posibilidades de absorber o tutelar a algunos de sus vecinos en un contexto de colapso regional.

La idea de que “Arabia Saudí podría tomar Qatar” se inserta en esta lógica de dominación geopolítica, más que en un plan explícito.


Las fuerzas armadas lideradas por Arabia Saudita entraron en Bahréin el 14 de marzo para ayudar a garantizar la seguridad. La pequeña nación insular se encuentra frente a la costa saudí y está conectada con Arabia Saudita por la calzada Rey Fahd, de 25 kilómetros (16 millas).

Oficialmente, el contingente pertenece a la Fuerza Escudo de la Península del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), una coalición creada por el CCG en la década de 1980, compuesta en gran parte por tropas saudíes, aunque también incluye fuerzas de Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Omán y Bahréin.

[6] 14/03/2011RANE | WOLRDVIEW
(Stratfor)

Las fuerzas armadas lideradas por Arabia Saudita entraron en Bahréin el 14 de marzo para ayudar a garantizar la seguridad. La pequeña nación insular se encuentra frente a la costa saudí y está conectada con Arabia Saudita por la calzada Rey Fahd, de 25 kilómetros (16 millas).

Oficialmente, el contingente pertenece a la Fuerza Escudo de la Península del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), una coalición creada por el CCG en la década de 1980, compuesta en gran parte por tropas saudíes, aunque también incluye fuerzas de Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Omán y Bahréin.

Actualmente, el despliegue parece centrarse en la seguridad de infraestructuras, especialmente en las instalaciones financieras que los manifestantes chiíes intentaron bloquear durante las protestas del 13 de marzo, más que en la participación directa en el control de multitudes y disturbios callejeros. Esto, al menos, permitirá liberar fuerzas bahreiníes adicionales para asumir esas responsabilidades.

La población de Bahréin es de aproximadamente 1,2 millones de habitantes, cerca de una quinta parte de la población de El Cairo. De ese total, la capital, Manama, concentra aproximadamente una cuarta parte.

Si bien el ejército y las fuerzas de seguridad de Bahréin son relativamente pequeños, Arabia Saudita y sus aliados del CCG cuentan con efectivos suficientes para intentar imponer la seguridad en el país, además de disponer de tropas y recursos adicionales a los que recurrir si fuera necesario.

Arabia Saudita, además, no es ajena a la contención de disturbios y disidencia interna. Aunque existen problemas relacionados con la calidad del personal, las fuerzas de seguridad interior saudíes están bien financiadas y cuentan con formación especializada en la gestión de multitudes y disturbios.


La intervención saudí en Bahréin comenzó el 14 de marzo de 2011 para ayudar al gobierno bahreiní a reprimir un levantamiento antigubernamental en el país. La intervención se produjo tres semanas después de que Estados Unidos presionara a Bahréin para que retirara sus fuerzas militares de las calles.

Como decisión del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), la intervención incluyó el envío de aproximadamente 1.000 (1.200)[10] soldados, junto con vehículos militares procedentes de Arabia Saudita, por invitación de la familia gobernante Al-Khalifa. Este hecho marcó la primera vez que el CCG utilizó una acción militar colectiva de este tipo para reprimir una revuelta interna en uno de sus Estados miembros.

Calificándola tanto de ocupación como de declaración de guerra, la oposición bahreiní solicitó ayuda internacional.

Cientos de manifestantes denunciaron la intervención liderada por Arabia Saudita en Bahréin en una marcha hacia la embajada saudita en Manama el 15 de marzo de 2011

➤ [7] S. / F.WIKIPEDIAIntervención liderada por Arabia Saudita en Bahréin (2011)ESPAÑOL / INGLÉS

5. La contradicción entre imagen y realidad

Un elemento especialmente crítico del diálogo es la denuncia de la distancia entre la imagen y la realidad de los Estados del Golfo.

A nivel internacional, estos países se presentan como centros de poder financiero, mediático y tecnológico, con rascacielos, grandes eventos deportivos y una intensa presencia en medios globales.

Sin embargo, detrás de ese brillo, las estructuras sociales y políticas son más débiles de lo que parecen.

El ejemplo de los partidos de fútbol, donde supuestamente se paga a residentes extranjeros para llenar las gradas y animar a las selecciones nacionales, se utiliza como metáfora de una identidad nacional aún en construcción, que necesita apoyo externo para proyectar fuerza y cohesión.

Aunque esta anécdota tiene un tono claramente sarcástico, ilustra la crítica de fondo: sin una base demográfica amplia de ciudadanos comprometidos, el Estado puede parecer más sólido de lo que realmente es. En el caso de Bahréin, por ejemplo, los ciudadanos nacionales constituyen solo una parte de la población total, mientras que los residentes extranjeros representan una proporción muy significativa. [8]

En varios Estados del Golfo, una parte muy significativa de la población está compuesta por trabajadores expatriados, lo que genera debates sobre identidad nacional, sostenibilidad social y dependencia económica. [9][10]


La demografía de la población de Baréin incluye aspectos como la densidad de población, la composición étnica, el nivel educativo, el estado de salud de la población, la situación económica, las afiliaciones religiosas y otros elementos que caracterizan a sus habitantes.

La mayor parte de la población de Baréin se concentra en las dos principales ciudades del país: Manama y Al Muharraq.

Photo of Bahrain

➤ [8] S. / F.WIKIPEDIADemografía de Baréin

Los Estados árabes del Golfo han dependido durante mucho tiempo de los ingresos del petróleo para sostener sus economías y sus mercados laborales, y los trabajadores expatriados constituyen una parte importante de la fuerza laboral.

Sin embargo, se espera que la transición energética global altere significativamente la estructura económica actual del Golfo, al incrementar el uso de fuentes de energía alternativas, intensificar la competencia en el mercado de hidrocarburos y limitar la demanda de combustibles fósiles derivados del petróleo y el gas.

Osamah Alsayegh

➤ [9a] 27 de mayo de 2025RICE UNIVERSITY – Baker Institute for Public PolicyTransiciones de la fuerza laboral en las economías del Golfo en medio de cambios energéticos globales

➤ [9b] 25 de julio de 2019 – GULF NEWS – Emiratos Árabes Unidos – Los Emiratos Árabes Unidos se enfrentan a problemas de dependencia de expatriados

➤ [10] S. / F. – GLMMGulf Labour Markets and Migration – Bahréin: Población por grupo de nacionalidad en las fechas del censo (1991; 2001; 2010; 2020)

6. ¿Un mapa fijo o un orden provisional?

En último término, la conversación plantea una pregunta incómoda:

¿hasta qué punto son definitivas las fronteras y los Estados surgidos en el siglo XX en el Golfo Pérsico?

La hipótesis no afirma que la desaparición de Kuwait, Qatar, Baréin o Emiratos Árabes Unidos sea inevitable, sino que su continuidad depende menos de su solidez interna y más del equilibrio de fuerzas entre las grandes potencias regionales y globales.

Mientras Irán, Arabia Saudí, Irak y las potencias internacionales mantengan un cierto equilibrio de intereses, el mapa actual puede perdurar.

Pero en una guerra prolongada, donde ese equilibrio se rompa, la combinación de fronteras frágiles, identidades históricas superpuestas, demografía desfavorable y tensiones sectarias podría abrir la puerta a una reconfiguración profunda del Golfo. [9a/b][10]

Más que una predicción, se trata de una advertencia: la estabilidad de estos Estados no debe darse por sentada.

Depende de factores externos y de vulnerabilidades internas que, en tiempos de paz, quedan ocultas tras los rascacielos y los megaproyectos, pero que en tiempos de guerra podrían volver a la superficie con una fuerza decisiva. [9a/b]

Uno de los factores que ilustran estas vulnerabilidades es la estructura demográfica de varios Estados del Golfo. En el caso de Baréin, por ejemplo, los datos del censo nacional de 2020 muestran que los residentes extranjeros constituyen más de la mitad de la población, lo que refleja el peso estructural de la inmigración laboral en la economía del país. [10]

Composición de la población de Baréin (Censo 2020)

CategoríaPoblación
Ciudadanos bareiníes712.362
Residentes extranjeros789.273
Población total1.501.635

Esto significa que los no nacionales representan aproximadamente el 52,6 % de la población, frente a un 47,4 % de ciudadanos bareiníes. [10]

El documento también incluye el desglose por regiones administrativasCapital, Northern, Southern y Muharraq— así como la distribución por grandes grupos de nacionalidad, lo que permite analizar con mayor precisión la estructura demográfica del país.

Este tipo de configuración poblacional, común en varios Estados del Golfo, refuerza la idea de que la estabilidad política y económica de estos países depende en gran medida de factores externos: desde la evolución del mercado energético global hasta la disponibilidad continua de mano de obra extranjera y el equilibrio estratégico regional. [9a/b][10]

7. Horizontes de riesgo y prudencia en Oriente Medio

Cuando los estrategas observan el horizonte de Oriente Medio, no miran solo las guerras actuales. Miran también los posibles caminos hacia un conflicto mucho mayor, escenarios que preocupan seriamente a analistas y diplomáticos. Entre ellos, uno de los más temidos es una confrontación directa con Irán. Irán apoya a actores regionales como Hezbolá o Hamás, mientras que Israel considera que el programa nuclear iraní representa una amenaza existencial. Un choque abierto podría arrastrar rápidamente a Estados Unidos y a varios aliados regionales, con consecuencias imprevisibles para toda la región.

Otra posibilidad crítica es una crisis en el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Si ese paso se bloquea, el impacto sería inmediato: subida brutal de los precios del petróleo, crisis económica global e intervención militar internacional. En un escenario aún más amplio, un conflicto mayor podría propagarse como un incendio arrastrado por el viento, generando enfrentamientos entre Israel y Hezbolá en Líbano, tensiones en Siria e Irak, e incluso ataques en el Mar Rojo que afecten el comercio mundial. La guerra dejaría de ser local y se convertiría en un conflicto regional en cadena.

Si la escalada continuara, grandes potencias como Rusia o China podrían involucrarse indirectamente, transformando la crisis en un conflicto internacional de gran escala. Y, sin embargo, existe otra fuerza silenciosa: la prudencia. Incluso los gobiernos más duros son conscientes de que una guerra generalizada sería devastadora para todos, tanto en términos humanos como económicos.

Hoy, el mundo se encuentra en una especie de equilibrio frágil, un puente suspendido entre el miedo y la razón. Y en medio de ese puente caminan los pueblos, cuyo destino depende tanto de la acción de los poderosos como de la capacidad de la región y del mundo de mantener la cordura frente a las tensiones más extremas.

Esta conclusión subraya que, aunque los riesgos son reales y las amenazas múltiples, la estabilidad de Oriente Medio no es un regalo seguro: es un logro precario que requiere vigilancia constante, diplomacia activa y un profundo respeto por las consecuencias de la guerra.

Fuentes consultadas y recomendadas

• [1] Wikipedia(s. f.)King Fahd Causeway
👉 Información sobre la Calzada del Rey Fahd, infraestructura que conecta Bahréin con Arabia Saudí mediante un sistema de puentes y carreteras de aproximadamente 25 km.
🔗 https://en.wikipedia.org/wiki/King_Fahd_Causeway

• [2] World Population Review(s. f.)Bahrain Overview
👉 Datos generales sobre superficie, población y características demográficas de Bahréin.
🔗 https://worldpopulationreview.com/countries/bahrain

• [3] Government of Bahrain – Ministry of Interior Affairs(s. f.)Kingdom of Bahrain: Population and Demographics
👉 Información oficial sobre la composición demográfica y características de la población de Bahréin.
🔗 https://www.mia.gov.bh/kingdom-of-bahrain/population-and-demographics/?lang=en

• [4] U.S. News & World Report(10 de julio de 2017)UAE Is No Paradise for Migrant Workers
👉 Reportaje sobre la dependencia estructural de trabajadores migrantes en Emiratos Árabes Unidos y las condiciones laborales del sector.
🔗 https://www.usnews.com/news/best-countries/articles/2017-07-10/uae-is-no-paradise-for-migrant-workers

• [5] Wikipedia(s. f.)Migrant Workers in the United Arab Emirates
👉 Descripción del peso demográfico y económico de los trabajadores migrantes en Emiratos Árabes Unidos.
🔗 https://en.wikipedia.org/wiki/Migrant_workers_in_the_United_Arab_Emirates

• [6] Stratfor(14 de marzo de 2011)Saudi Security Forces Enter Bahrain
👉 Análisis sobre la intervención de fuerzas saudíes en Bahréin durante las protestas de 2011.
🔗 https://worldview.stratfor.com/article/saudi-security-forces-enter-bahrain

• [7] Wikipedia(s. f.)Saudi-led Intervention in Bahrain
👉 Contexto histórico de la intervención militar liderada por Arabia Saudí en Bahréin en 2011.
🔗 https://en.wikipedia.org/wiki/Saudi-led_intervention_in_Bahrain

[8] Wikipedia – (s. f.) – Demographics of Bahrain
👉 Página enciclopédica con datos estadísticos sobre la composición demográfica de Bahréin por nacionalidad, mostrando el peso de la población expatriada frente a los ciudadanos nacionales.
🔗 https://en.wikipedia.org/wiki/Demographics_of_Bahrain

[9a] Baker Institute for Public Policy (Rice University) – (2024) – Workforce Transitions in Gulf Economies Amid Global Energy Shifts
👉 Análisis académico sobre la estructura demográfica y laboral de los países del Golfo, que destaca la enorme dependencia de trabajadores extranjeros: los expatriados representan cerca del 90 % de la población en Emiratos Árabes Unidos y Qatar, alrededor del 70 % en Kuwait y más del 50 % en Bahréin.
🔗 https://www.bakerinstitute.org/research/workforce-transitions-gulf-economies-amid-global-energy-shifts

[9b] Gulf News(s. f.)UAE Grapples With Problems of Reliance on Expatriates
👉 Análisis sobre los desafíos estructurales derivados de la dependencia de expatriados en Emiratos Árabes Unidos.
🔗 https://gulfnews.com/uae/uae-grapples-with-problems-of-reliance-on-expatriates-1.433800

[10] Information & eGovernment Authority (Kingdom of Bahrain) – (2020) – Population by Nationality Group and Administrative Region (Census 2020)
👉 Estadísticas oficiales del censo de Baréin que desglosan la población por nacionalidad y gobernación, mostrando el peso de los ciudadanos bareiníes frente a los residentes extranjeros y la distribución territorial de la población.
🔗 https://gulfmigration.grc.net/bahrain-population-by-nationality-group-at-dates-of-census-1991-2001-2010-2020/