sábado, abril 25, 2026
sábado, abril 25, 2026
spot_img
Inicio Estado Español Lindsey Graham cuestiona la permanencia de las bases militares estadounidenses de Rota...

Lindsey Graham cuestiona la permanencia de las bases militares estadounidenses de Rota y Morón tras el rechazo del Gobierno español a implicarse en la escalada militar impulsada por Donald Trump junto a Israel.

El senador republicano reclama trasladar las instalaciones militares de Estados Unidos a países que respalden sin reservas la ofensiva contra Irán, en una nueva muestra de presión de Washington sobre sus aliados europeos.

El senador estadounidense Lindsey Graham, uno de los aliados más estrechos del presidente Donald Trump, ha exigido públicamente la retirada de las bases militares de Estados Unidos en España tras la negativa del Gobierno español a permitir que dichas instalaciones se utilicen en la ofensiva militar lanzada contra Irán el pasado 28 de febrero junto a Israel.

Durante una entrevista en la cadena Fox News, Graham instó directamente a Trump a trasladar “todas nuestras bases aéreas fuera de España”, dejando en evidencia la concepción colonial con la que parte del establishment político estadounidense sigue considerando las instalaciones militares desplegadas en territorio europeo. El senador republicano criticó que España no haya autorizado el uso de las bases de Base Naval de Rota y Base Aérea de Morón para apoyar la operación militar contra Irán, una intervención que no cuenta con mandato internacional ni encaje en los acuerdos bilaterales vigentes.

Graham defendió la escalada militar utilizando una retórica belicista y deshumanizadora contra el Gobierno iraní, al que calificó de “régimen nazi”, insistiendo en la narrativa habitual de Washington sobre la supuesta amenaza nuclear de Teherán. Bajo este argumento, el senador llegó a cuestionar la utilidad de mantener bases militares en un país aliado que no respalda automáticamente las operaciones militares estadounidenses.

Sus declaraciones ponen de relieve el carácter profundamente asimétrico de la relación militar entre Estados Unidos y sus «aliados» europeos. En la práctica, Washington pretende utilizar infraestructuras militares situadas en territorio español como plataformas logísticas para sus guerras en Oriente Próximo, subordinando la soberanía política de los países anfitriones a sus propios intereses geoestratégicos.

La negativa del Gobierno español a implicarse en la ofensiva contra Irán ha provocado malestar en la Administración Trump y entre sectores del aparato militar estadounidense, que consideran estas bases parte esencial de su red global de proyección militar. Sin embargo, las palabras de Graham también reabren el debate sobre el papel que juega España dentro de la arquitectura militar de la OTAN y sobre el grado de dependencia estratégica respecto a Washington.

En este sentido, la polémica vuelve a situar en el centro la cuestión de la soberanía: si las bases instaladas en territorio español responden a los intereses de defensa del país o, por el contrario, funcionan como enclaves de una potencia extranjera destinados a sostener su política exterior y sus operaciones militares en distintas regiones del mundo.