
Cientos de personas se han congregado este domingo en distintos puntos del centro de Londres para expresar su rechazo a las intervenciones militares y políticas exteriores de Estados Unidos, en especial su participación en el conflicto en Irán y la alianza con Israel, en lo que los activistas describen como una expresión contra el “imperialismo estadounidense” y la política de guerra occidental.
La manifestación principal, convocada por organizaciones como Stop the War Coalition, Campaign for Nuclear Disarmament y Palestine Solidarity Campaign, partió desde Russell Square y avanzó por las calles de la capital británica hasta llegar a las inmediaciones de la Embajada de Estados Unidos. En el transcurso de la marcha se leyeron consignas que exigían el fin de las ofensivas en Medio Oriente, el cese de la cooperación militar británica con Washington y el reconocimiento de los efectos humanitarios devastadores de las campañas bélicas actuales. Los lemas incluyeron mensajes como “stop Trump’s wars” y “end nuclear hypocrisy”.
La protesta se inscribe en una ola más amplia de movilizaciones contra los ataques de Estados Unidos e Israel en Irán, que generaron marchas similares en otras ciudades del Reino Unido y del mundo durante las últimas semanas. Expertos y analistas de organizaciones pacifistas han señalado que estas acciones reflejan un sentimiento popular crítico hacia las alianzas estratégicas occidentales y el uso de bases militares extranjeras en operativos bélicos.
Aunque la marcha fue mayoritariamente pacífica, se observó una fuerte presencia policial para contener los puntos de mayor densidad, en particular alrededor de la zona diplomática donde se encuentra la embajada estadounidense. No se han reportado enfrentamientos graves ni detenidos a gran escala hasta el momento, según las informaciones preliminares oficiales.
Activistas veteranos y académicos que participaron en la organización de la protesta destacaron la importancia de estas acciones en un contexto en el que el Gobierno británico no ha limitado la cooperación con Washington, incluso después de autorizar el uso de bases militares británicas en apoyo a operaciones en Oriente Medio. Para los grupos movilizados, este respaldo encarna una forma contemporánea de imperialismo que involucra la proyección de poder y la subordinación de intereses regionales a objetivos estratégicos occidentales.
Además de la acción frente a la Embajada de Estados Unidos, otros grupos menores se han reunido en puntos adyacentes con consignas específicas, desde críticas a la política exterior europea hasta demandas por justicia para las poblaciones más afectadas por los conflictos armados en curso.
La protesta de hoy se produce en medio de una semana de creciente tensión internacional, con informes contradictorios sobre nuevas escaladas militares en el estrecho de Ormuz y una discusión política intensa en el Parlamento británico sobre la política exterior y de seguridad del país.













