El Comité Ejecutivo del Partido Comunista de los Pueblos de España ha alertado sobre la extrema gravedad del actual escenario internacional tras el salto cualitativo que, a su juicio, supone la agresión estadounidense y sionista contra la República Islámica de Irán dentro de lo que define como un proceso de guerra global imperialista que se viene desarrollando desde hace años.
En un comunicado difundido este 6 de marzo, la organización sostiene que la escalada militar está generando reacciones internacionales diversas en un contexto marcado por alianzas y posicionamientos contradictorios, pero considera que el nuevo escenario impide cualquier ambigüedad política. Según el PCPE, la situación obliga a posicionarse claramente, afirmando que “no permite indefiniciones ni equidistancias, o con la nación agredida y la Resistencia, o con el agresor y sus aliados”.
El partido advierte de que negar esa disyuntiva o intentar situarse en posiciones intermedias conduce a errores políticos que contribuyen a prolongar los “horrores de la guerra”, por lo que defiende la necesidad de abrir de inmediato un debate político que permita articular una respuesta de masas frente a la ofensiva imperialista.
En ese sentido, el PCPE considera imprescindible combinar coherencia en el análisis, claridad de objetivos y flexibilidad táctica para impulsar una movilización popular contra la guerra, al tiempo que alerta de que sería un error subordinar esa iniciativa a la socialdemocracia y a sus declaraciones públicas.
El comunicado señala específicamente al Gobierno de España, del que afirma que mantiene un compromiso firme con la OTAN y con el bloque atlántico liderado por Estados Unidos, pese a decisiones puntuales como la prohibición del uso de aviones cisterna situados en la base de Rota para operaciones militares contra Irán.
El PCPE recuerda que el Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez renueva anualmente desde 2023 el convenio de cesión de bases militares a Estados Unidos y denuncia que el actual Gobierno de coalición entre PSOE y Sumar ha incrementado el gasto militar hasta situar al Estado español en el puesto número 16 del mundo en gasto militar. Según la organización, bajo presión de la OTAN el presupuesto militar alcanzaría ya el cinco por ciento del producto interior bruto.
El partido también subraya que España participa en todas las misiones militares de la OTAN con despliegues en ocho países bajo mando atlántico y recuerda que el Ejecutivo aprobó en noviembre un nuevo paquete de ayuda militar al Gobierno de Volodímir Zelenski por valor de 825 millones de euros.Asimismo, el comunicado denuncia que la base militar de Rota se encuentra a pleno rendimiento y prepara obras de gran envergadura para alojar un sexto destructor del escudo antimisiles de la OTAN, además de una ampliación de infraestructuras valorada en 400 millones de euros, de los cuales 80 millones se destinarán a la construcción de polvorines para misiles.
El PCPE añade que el Gobierno español mantiene una relación preferente con Estados Unidos a través de su pertenencia a la Unión Europea y a la OTAN y sostiene que el Estado español ha participado en el derribo de un misil iraní dirigido a una base militar en el sur de Turquía. También critica la actuación diplomática del Ejecutivo, señalando que el ministro de Asuntos Exteriores convocó al embajador iraní para reprochar la respuesta de Teherán mientras la ministra de Defensa trasladó explicaciones al embajador estadounidense sobre la decisión relativa al uso de las bases militares.
Para la organización comunista, la actual posición del Gobierno denunciando la ofensiva militar estadounidense contra Irán responde en realidad a disputas entre distintas facciones del capitalismo internacional y a un intento del PSOE de recuperar iniciativa política liderando el rechazo social a una acción militar que consideran manifiestamente ilegal.
El PCPE advierte además de que una prolongación del actual escenario bélico podría desembocar en una profunda crisis económica y social de consecuencias imprevisibles, por lo que considera imprescindible elevar el nivel de conciencia política de las masas más allá del simple rechazo a la guerra.
En ese sentido, la organización defiende vincular el “No a la guerra” con la exigencia de salida de la OTAN y el cierre de las bases militares estadounidenses en territorio español, al tiempo que denuncia lo que denomina el “ninismo” del reformismo, al que acusa de generar confusión ideológica mediante posiciones equidistantes que encubren la colaboración con el imperialismo.
El comunicado también advierte de que la disputa política por las consignas es determinante para definir el sentido de la lucha política y señala que el discurso moderado del presidente del Gobierno, centrado en llamamientos a la contención y en la defensa de la democracia liberal frente al autoritarismo de la Casa Blanca, está siendo asumido por amplios sectores sociales confundidos entre proclamaciones pacifistas y la retórica belicista del expresidente estadounidense Donald Trump.
El PCPE sostiene que la experiencia histórica de las guerras mundiales demuestra cómo determinadas combinaciones de factores políticos y sociales favorecieron el ascenso del nazismo y el fascismo, por lo que considera imprescindible extraer lecciones de esos precedentes.
En consecuencia, aunque reconoce la importancia de algunas medidas puntuales anunciadas por el Ejecutivo, la organización insiste en que no debe rebajarse la crítica a su orientación atlantista ni validarlo como aliado en la lucha contra la guerra imperialista.
El partido plantea la necesidad de construir un amplio referente sociopolítico por la paz y por el respeto a la soberanía de los pueblos, incluido el del propio Estado español, con un programa que contemple la salida de la OTAN y el cierre de las bases militares estadounidenses, la reducción del gasto militar, el retorno inmediato de todas las tropas españolas desplegadas en el extranjero y la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel, al que define como entidad colonial sionista.
Asimismo, el PCPE reclama la denuncia de los bloqueos, embargos y sanciones impuestos por el imperialismo contra países como Rusia, Bielorrusia, Irán, Cuba, Venezuela o la República Popular Democrática de Corea, así como la devolución inmediata de los fondos retenidos en bancos occidentales a estos Estados.
El comunicado concluye señalando que las políticas actuales del Gobierno de España van en sentido contrario a estas propuestas y que, por ello, considera prioritario disputar a la socialdemocracia la iniciativa de la movilización popular contra la guerra. El Comité Ejecutivo del PCPE advierte de que la magnitud de la crisis internacional obliga a organizar el más amplio movimiento popular por la paz y contra la guerra imperialista y sostiene que permitir que el proceso quede atrapado en la confusión política sería una responsabilidad histórica imperdonable.















