Marcos Martín Ponce, preso político vinculado al GRAPO, cumple hoy su séptimo día de huelga de hambre indefinida en protesta por la situación de María José Baños Andújar, interna antifascista cuya atención médica estaría siendo denegada por la administración penitenciaria, según informa su abogada, Alejandra Matamoros Alexandrova.
Matamoros Alexandrova denuncia que el Centro Penitenciario Murcia II ha cortado completamente las comunicaciones de Marcos, impidiéndole cualquier contacto con el exterior. “Hoy nos han comunicado de muy mala manera que Marcos no puede llamar a absolutamente ninguna persona. Es una medida de presión para aislarlo y romper su resistencia”, explica la letrada.
La abogada advierte que la huelga de hambre ya está afectando a la salud de Marcos, “Los efectos sobre el cuerpo, los órganos y los músculos empiezan a notarse. Existe peligro incluso de afecciones cardiovasculares. Esta medida del centro busca silenciar su protesta, pero seguiremos denunciando”.
Marcos Martín Ponce inició la huelga de hambre para exigir el traslado inmediato de María José Baños al hospital en ambulancia y garantizarle la atención médica adecuada, frente a la persistente negativa de la administración penitenciaria. La abogada asegura que estas acciones constituyen una vulneración sistemática de los derechos fundamentales de los presos políticos.
El SRI y la defensa de Marcos llaman a la movilización, a la denuncia pública y a la solidaridad activa para exigir que se cumplan los derechos de ambos internos y se garantice su seguridad y salud.














