El secretario general de la ONU condena los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán en una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad

Escalada bélica en Oriente Medio: la ONU alerta sobre consecuencias graves tras los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán

El secretario general de la ONU, António Guterres, asiste a una reunión en la sede europea de las Naciones Unidas en Ginebra el 23 de febrero.
El secretario general de la ONU, António Guterres, asiste a una reunión en la sede europea de las Naciones Unidas en Ginebra el 23 de febrero.

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, condenó los bombardeos lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán, así como la espiral de represalias que amenaza con desestabilizar aún más Oriente Medio. En una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad, advirtió del riesgo de un conflicto regional de mayores dimensiones, con consecuencias graves para la población civil y la estabilidad internacional.

Los ataques aéreos de Washington y Tel Aviv se produjeron en un contexto de creciente tensión y, según anunció el presidente estadounidense Donald Trump, habrían provocado la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei. La eventual eliminación del segundo líder de la República Islámica, sin sucesor designado, abre la puerta a un periodo de inestabilidad prolongada, mientras Teherán advierte de nuevas represalias. Irán, sin embargo, negó posteriormente la muerte de Jamenei.

Durante la reunión del Consejo de Seguridad, Guterres llamó a “hacer todo lo posible” para frenar la escalada y regresar de inmediato a la vía diplomática, subrayando que la alternativa es una guerra ampliada con efectos devastadores. Al mismo tiempo, condenó los ataques de represalia iraníes por violar la soberanía y la integridad territorial de varios Estados del Golfo.

Desde la delegación israelí ante la ONU, el embajador Danny Danon defendió la ofensiva y calificó de “hipocresía” cualquier condena a los bombardeos. Argumentó que Irán es responsable de la actuación de sus aliados regionales y de sus programas nuclear y balístico, y sostuvo que Israel y Estados Unidos actuaron para impedir una “amenaza inmediata e irreversible”.

En contraste, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, envió una carta al secretario general acusando a Estados Unidos e Israel de violar de forma flagrante la soberanía iraní y la Carta de la ONU. Teherán defendió que sus acciones se enmarcan en el derecho a la legítima defensa y exigió al Consejo medidas inmediatas para detener el uso “ilegal” de la fuerza y depurar responsabilidades.

La sesión fue solicitada por cinco miembros del Consejo de Seguridad, entre ellos Francia, Rusia y China, en un momento de fuertes divisiones diplomáticas. Reino Unido, Francia y Alemania —firmantes del acuerdo nuclear de 2015 con Irán, abandonado unilateralmente por Estados Unidos en 2018— reclamaron la reanudación de las negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, su declaración conjunta condenó con firmeza los ataques iraníes en la región, sin mencionar explícitamente los bombardeos estadounidenses e israelíes.

La reunión tuvo lugar el último día de la presidencia británica del Consejo de Seguridad y en vísperas de que Estados Unidos asumiera la presidencia rotatoria en marzo, en un contexto donde las potencias occidentales mantienen un peso determinante en la orientación política del organismo.