Más de 300 trabajadoras y trabajadores de los servicios de ayuda a domicilio y atención a la dependencia se han concentrado este sábado por la mañana en la plaza de Santo Domingo de Murcia para exigir mejoras laborales y el desbloqueo de la negociación de los convenios estatal y regional. La movilización, convocada por Comisiones Obreras (CCOO), ha reunido a profesionales de distintos puntos de la Región, entre ellos Murcia, Cartagena y Águilas, bajo consignas como «Nadie cuida a las que cuidan», «Nuestros mayores no son un negocio» y «Por un convenio digno».
El conflicto afecta, según los datos facilitados por el sindicato, a unas 4.000 personas trabajadoras en la Región de Murcia, en un sector altamente feminizado y marcado por los bajos salarios, la parcialidad de las jornadas y unas condiciones laborales que dificultan llegar a fin de mes. CCOO denuncia que el convenio estatal permanece sin actualizar desde 2023 y que las negociaciones siguen paralizadas por la falta de acuerdo entre las patronales.
Durante la concentración, María Fernández, secretaria general de CCOO Hábitat en la Región de Murcia, ha reclamado un convenio autonómico que permita mejorar las condiciones de las plantillas, con salarios que alcancen al menos el salario mínimo interprofesional y se actualicen conforme al IPC. El sindicato también exige ampliar las jornadas parciales, una reivindicación especialmente relevante para las trabajadoras que, pese a acumular años de experiencia, continúan contratadas durante apenas cuatro o seis horas diarias.
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Esta situación no solo limita los ingresos presentes, sino que también repercute en las futuras pensiones de unas profesionales que sostienen una parte esencial de los cuidados a las personas mayores y dependientes.
Desplazamientos que se pagan por debajo de su coste
Las trabajadoras denuncian, además, que las empresas no reconocen adecuadamente los tiempos ni los costes de los desplazamientos entre domicilios. Una parte de la plantilla utiliza sus propios vehículos para acudir a los hogares donde presta servicio, sin que las compensaciones económicas cubran, según las trabajadoras, los gastos reales.
Nancy Zamora, auxiliar de ayuda a domicilio, ha explicado que actualmente reciben 22 céntimos por kilómetro para combustible, una cantidad que considera insuficiente ante el precio de los carburantes. También ha denunciado que quienes se desplazan en autobús o a pie no reciben compensación por esos trayectos y que los tiempos computados por las empresas no siempre se corresponden con la duración real de los viajes.
«Un viaje de media hora me lo cuentan como diez minutos», ha explicado Zamora, que lleva seis años trabajando en una empresa privada del sector. La trabajadora ha advertido de que las condiciones han empeorado y ha resumido la situación salarial con una denuncia directa: «Los salarios son miserables, no nos permiten llegar a fin de mes».
La falta de reconocimiento del tiempo de desplazamiento, junto con las jornadas parciales y los bajos ingresos, agrava la precariedad de quienes deben atender a personas dependientes en diferentes domicilios a lo largo de la jornada.
CCOO advierte de que el conflicto puede agravarse
Miguel Ángel López, secretario general de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO en la Región de Murcia, ha señalado que las movilizaciones se están extendiendo por todo el país y ha advertido de que la situación resulta «insostenible». El sindicato no descarta una posible huelga, aunque reconoce las dificultades que afrontan las plantillas para secundarla debido a la precariedad laboral.
CCOO ha anunciado que las reivindicaciones del sector también estarán presentes en la huelga prevista para el próximo 11 de noviembre, al tiempo que ha defendido la continuidad de las movilizaciones para forzar el desbloqueo de la negociación colectiva.
La protesta vuelve a situar en el centro del debate las condiciones de un sector imprescindible para garantizar la atención a las personas mayores y dependientes. Las trabajadoras reclaman que el reconocimiento social de los cuidados se traduzca en derechos laborales efectivos, salarios suficientes y jornadas que permitan vivir dignamente de su trabajo.















