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La presión social vuelve a frenar el desahucio de Dani y Aurora en La Paz: suspendido sin fecha el segundo intento

La PAH y el Sindicato de Vivienda reclaman medidas estructurales frente a los desahucios mientras la familia, con tres hijos, siguen esperando una solución que les permita conservar su hogar.

El desahucio de Dani y Aurora y sus tres hijos vuelve a quedar suspendido este lunes. La presión ejercida por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), el Sindicato de Vivienda de Murcia, la Asociación de Vecinos del barrio de La Paz y las vecinas y vecinos que han acompañado a la familia ha conseguido frenar por segunda vez el lanzamiento de la vivienda, que queda ahora suspendido sin una nueva fecha fijada.

La familia ya había conseguido evitar el primer intento de desahucio el pasado mes de junio, cuando la movilización vecinal logró una suspensión durante tres meses. La Protesta informó entonces de un caso que, según denunció la PAH, afectaba a una familia que había accedido a la vivienda mediante un contrato de alquiler y que se encontraba al corriente de sus obligaciones. La movilización vecinal logra frenar durante tres meses el desahucio de una familia con tres hijos en el barrio murciano de La Paz.

Según explicó Paco Morote, portavoz de la PAH, la familia no tenía recibos pendientes de alquiler, agua o electricidad cuando el propietario al que pagaban el alquiler dejó de abonar la hipoteca. Tras el procedimiento judicial, la entidad financiera se adjudicó la vivienda y posteriormente la vendió al fondo Promontoria Coliseum, que promovió el procedimiento de desahucio.

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Morote denunció además que la familia ha sido señalada como ocupante ilegal pese a disponer, según explicó, del contrato de alquiler y de los recibos que acreditarían que se encontraba al corriente de pago. La familia, por su parte, ha llegado incluso a plantear al fondo una oferta para comprar la vivienda, sin haber recibido respuesta hasta el momento.

“Si hoy no hubiéramos estado aquí, este desahucio se hubiera ejecutado”

La nueva suspensión se produce en un momento de creciente movilización por el derecho a la vivienda, con el caso de Mari Carmen en Madrid como uno de los principales focos de protesta de los últimos días.

Jorge, portavoz del Sindicato de Vivienda de Murcia, ha situado precisamente la movilización colectiva como el elemento decisivo para explicar que el lanzamiento no se haya ejecutado. “Este desahucio se ha conseguido paralizar gracias al trabajo de todas y todos los militantes que llevamos en los últimos diez días trabajando sin parar”.

El portavoz ha subrayado que no se trata de un caso aislado y ha relacionado la suspensión con una dinámica de movilización que, según señaló, también habría permitido detener recientemente otro lanzamiento en Alcantarilla. “Si hoy no hubiéramos estado aquí presentes todas las personas que estamos, y sin, por supuesto, el trabajo de la PAH, este desahucio se hubiera ejecutado, como se ejecutan decenas y decenas de desahucios, sin que nadie haga nada”.

Para el Sindicato de Vivienda, el caso de Dani y Aurora demuestra el papel que puede desempeñar la organización colectiva frente a los procedimientos de desahucio, especialmente cuando detrás de ellos se encuentran familias con menores.

La PAH reclama que las familias no dependan de la movilización para conservar su casa

Paco Morote ha advertido de que la suspensión conseguida en La Paz no debería convertirse en la solución permanente para las familias amenazadas de desahucio. “Lo de hoy ha sido una suerte y que la gente no dependa de la suerte para que sus desahucios se puedan paralizar”.

En sus declaraciones, el portavoz de la PAH ha reclamado al Gobierno medidas estructurales dentro del denominado decreto Mari Carmen, entre ellas mecanismos de protección frente a los desahucios, regulación de los alquileres de temporada y de habitaciones, contratos de alquiler indefinidos y prórrogas obligatorias para determinados contratos próximos a finalizar.

Morote ha reclamado asimismo al Ejecutivo que actúe ante la presión social que se está produciendo en distintos puntos del Estado y ha llamado a aprobar un decreto que, a su juicio, permita abordar el problema de los desahucios más allá de suspensiones puntuales.

Desde el Sindicato de Vivienda de Murcia, Jorge ha incidido en la misma cuestión y ha reclamado que los contratos de arrendamiento sean indefinidos. “No podemos seguir viviendo con la incertidumbre de cuándo llegará un burofax, de cuándo tendremos que salir de la que es nuestra casa”.

Segundo desahucio frenado en Murcia en pocos días

La suspensión del lanzamiento de Dani y Aurora se suma a la paralización de otro desahucio la semana pasada en Alcantarilla, también después de la movilización de organizaciones y personas vinculadas al movimiento por el derecho a la vivienda.

La sucesión de casos ha llevado al Sindicato de Vivienda de Murcia a considerar que existe un momento de especial movilización social en torno al acceso a la vivienda y los desahucios. Jorge ha cifrado en más de dos desahucios diarios en la Región de Murcia y alrededor de 45 diarios en el conjunto del Estado la magnitud de una problemática que, según el sindicato, requiere medidas estructurales.

Mientras tanto, Dani y Aurora podrán permanecer en su vivienda al quedar suspendido el segundo intento de desahucio y sin fecha fijada para un nuevo lanzamiento.

La suspensión no supone el final del conflicto. La familia continúa a la espera de una solución definitiva que le permita conservar su hogar y resolver su situación con el fondo propietario de la vivienda.

La movilización, una vez más, ha conseguido ganar tiempo. Ahora queda por ver si ese tiempo sirve para alcanzar una solución que evite que Dani, Aurora y sus tres hijos vuelvan a enfrentarse a una orden de desahucio.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.