El Cine Rex de Murcia aparece empapelado con carteles que denuncian su abandono y el riesgo de cambio de uso

La protesta ciudadana recurre a esquelas necrológicas y una simbólica referencia cinematográfica al alcalde José Ballesta para exigir en el pleno municipal la recuperación del histórico espacio como equipamiento cultural y frenar su transformación comercial

El histórico Cine Rex ha aparecido cubierto de carteles que transforman su fachada en un espacio de denuncia ciudadana frente al abandono institucional y la amenaza de pérdida definitiva de su uso cultural. La intervención en la fachada del Cine Rex evidencia el deterioro prolongado del edificio y alimenta las críticas hacia el Ayuntamiento de Murcia ante la ausencia de una definición clara sobre el futuro del inmueble que data de 1914.

Entre los mensajes más impactantes destaca una reinterpretación del cartel de la película “Psicosis”, en la que podía leerse que “JJ Ballesta quiere asesinar al Cine Rex”, una imagen simbólica que convierte el conflicto en una metáfora directa del “crimen cultural” que, según denuncian los vecinos que llevan movilizados desde su cierre en 2019, se está cometiendo por la falta de protección activa y de voluntad política para recuperar el espacio.

La fachada también ha sido ocupada por una esquela necrológica que simulaba el fallecimiento del cine y en la que los vecinos de Murcia lamentaban su pérdida “a causa de la incompetencia y la inacción municipal tras años de abandono”. El mensaje, lejos de asumir la resignación, apelaba a la movilización social recordando que todavía es posible evitar su desaparición y animaba a la ciudadanía a acudir al pleno municipal de este jueves 26 de febrero a las 9.00 horas para presionar en defensa del edificio y de su función cultural.

Otra de las piezas de la acción contrapone dos informaciones que evidencian el giro institucional en torno al futuro del inmueble. Mientras una noticia de 2019 recogía la apuesta municipal por la producción murciana como vía para revitalizar la programación del Rex, una información reciente abre la puerta a nuevos usos comerciales, oficinas o restauración siempre que se mantenga la protección arquitectónica del edificio. Para los colectivos, esta evolución simboliza el tránsito de un compromiso con la cultura a la normalización de su sustitución por intereses económicos.

La acción culmina con un llamamiento a la ciudadanía bajo el lema #SOSCineRexMurcia, denunciando lo que consideran un relato institucional contradictorio y reclamando garantías reales para la recuperación del cine como espacio cultural vivo. El pasado jueves en su última movilización, el colectivo de defensa del espacio advirtió que de “permitir el cambio de uso supondría una pérdida irreparable para la memoria colectiva, la vida cultural del centro de Murcia y el patrimonio cinematográfico de la ciudad”.