CCOO y UGT protagonizan su 5ª movilización en Murcia para exigir un convenio digno en la sanidad privada tras 15 años de bloqueo patronal

Los sindicatos denuncian la precariedad de 7.000 profesionales, el inmovilismo de la patronal y la financiación pública millonaria que sostiene un sistema sin garantías laborales.

Los sindicatos CCOO y UGT se han movilizado hoy frente a la Consejería de Sanidad de la Región de Murcia para denunciar la precarización estructural que sufren cerca de 7.000 profesionales de la sanidad privada en la Región de Murcia, atrapados en un convenio colectivo caducado desde hace más de 15 años y bloqueado por la patronal del sector.

La protesta, quinta convocatoria sindical en este conflicto, señala directamente la responsabilidad política acumulada durante sucesivos gobiernos del Partido Popular, así como el inmovilismo de las empresas sanitarias privadas, que continúan negándose a negociar mejoras salariales y laborales mientras el sistema público sostiene económicamente el negocio mediante conciertos millonarios.

En la Región de Murcia, el gasto destinado a conciertos con la sanidad privada alcanza aproximadamente 174 millones de euros anuales, lo que supone entre el 5% y el 5,5% del presupuesto sanitario público. Para las organizaciones sindicales, esta realidad evidencia una contradicción inaceptable: financiación pública garantizada mientras se perpetúan condiciones laborales propias de la precariedad.

La secretaria general de CCOO en la Región, Teresa Fuentes, explicó que la caducidad del convenio ha provocado una pérdida continuada de poder adquisitivo y ha empujado a miles de profesionales a la categoría de trabajadores pobres, y añadió que aunque la Administración no forme parte directa de la mesa negociadora, sí es responsable como financiadora del sistema, porque la legislación de contratación pública permite incorporar cláusulas sociales y laborales que impedirían conceder conciertos a empresas que no garantizan condiciones dignas, y subrayó que la indiferencia del Gobierno regional está dejando mucho que desear.

Fuentes advirtió además que si no hay avances inmediatos se intensificarán las movilizaciones, incluyendo nuevas protestas ante la patronal CROEM e incluso un posible encierro en dependencias de Sanidad, ya que este problema debe resolverse de manera urgente.

Por su parte, la secretaria general de UGT en la Región, Paqui Sánchez, recalcó que la mediación prometida por la Consejería no se ha traducido en resultados y que las empresas han hecho caso omiso de las reivindicaciones, por lo que no van a desistir en su empeño de luchar por los trabajadores, y denunció que no es aceptable que existan márgenes empresariales elevados a costa del sacrificio y la salud de los trabajadores mientras los salarios permanecen en niveles miserables.

UGT y CCOO coinciden en que el conflicto trasciende la negociación colectiva y se sitúa en el debate sobre el modelo sanitario regional, donde fondos públicos sostienen servicios privatizados sin garantías laborales básicas. Ambas organizaciones han anunciado que mantendrán la presión en la calle y en el ámbito institucional hasta forzar la reapertura de la negociación y la firma de un convenio que garantice salarios dignos, estabilidad y derechos laborales para el conjunto de profesionales de la sanidad privada murciana.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.