El Círculo de Bellas Artes de Madrid fue escenario del nacimiento de Un paso al frente, una alianza que pretende consolidar la izquierda alternativa al PSOE y enfrentarse de manera clara a la derecha y la extrema derecha. Con un salón de actos repleto, con gente agolpada a las puertas del acto y centenares más siguieron el acto por streaming, reflejando un entusiasmo social que evidencia el malestar de la ciudadanía ante un país que crece en desigualdad, precariedad y ataques a derechos básicos.
Rita Maestre, portavoz de Más Madrid, abrió el acto con un mensaje contundente. Señaló que para millones de personas en España la vida cotidiana es una lucha permanente, marcada por el aumento de alquileres, hipotecas asfixiantes, precios de comedores y bienes básicos, y el deterioro de servicios públicos. Denunció la política del Partido Popular y de Vox, quienes buscan deportar a migrantes, privatizar derechos y enriquecer a unos pocos mientras la mayoría lucha por sobrevivir.
Maestre defendió la acción colectiva como herramienta de cambio. Recordó la labor de la militancia en barrios, asociaciones vecinales, sindicatos, colectivos feministas y juveniles. Subrayó la importancia de la unidad entre fuerzas progresistas, pero también advirtió que “la unidad aritmética no garantiza nada, y pelear entre nosotros tampoco. Lo importante son los proyectos, ideas y programas”. La portavoz de Más Madrid concluyó señalando que esta alianza no es un fin en sí mismo sino el inicio de un proceso de movilización que busca proteger la vida de la mayoría social y frenar la ofensiva de la extrema derecha.
Por su parte, Lara Hernández, co-coordinadora de Movimiento Sumar, subrayó que “no es un punto de llegada, sino un punto de partida”, y destacó que el proyecto que inicia este bloque progresista “se hace cargo de la experiencia de cuatro grandes fuerzas políticas y de los gobiernos de coalición que han transformado la vida de la gente”. En su intervención, Hernández insistió en la necesidad de construir “un proyecto alternativo de país, plural, feminista, verde y democrático, conectado con la calle, con la juventud y con los movimientos sociales”, y señaló que la ciudadanía demanda “valentía y ambición: ganar derechos, igualdad y mejores condiciones de vida, y eso es lo que vamos a hacer”.
A continuación, Ernest Urtasun, ministro de Cultura y representante de Comunes, centró su intervención en la defensa de la cultura y los derechos sociales. Denunció los recortes y la censura encubierta de la Comunidad de Madrid hacia el Círculo de Bellas Artes y otros centros culturales, subrayando que la derecha ataca primero la cultura y la libertad artística. Señaló que la lucha por derechos sociales va de la mano con la solidaridad internacional, enviando mensajes de apoyo a trabajadores argentinos frente a la reforma laboral, a mujeres italianas contra la represión sobre el aborto, y a migrantes perseguidos por el ICE en Estados Unidos.
Urtasun advirtió sobre el avance del fascismo en España y la necesidad de construir un proyecto político sólido que gobierne para la mayoría social, y no solo basado en cálculos electorales. Destacó tres urgencias: gobernar bien durante la legislatura para atender las necesidades de la mayoría, combatir la extrema derecha en sus debilidades defendiendo derechos y servicios públicos, y articular un proyecto político que conecte con sindicatos, movimientos sociales y fuerzas progresistas.
Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida, ofreció la intervención más combativa y clara frente al fascismo. Defendió que “se ha acabado la melancolía en la izquierda” y que comienza una etapa de propuestas, ambición de gobierno y disputa cultural. Maíllo subrayó que los fascismos están aquí y que la izquierda debe combatirlos atacando las causas de desigualdad que los alimentan. Señaló que la unidad de la izquierda no es un fin en sí mismo, sino la herramienta para mantenerse relevante y transformar la sociedad. Llamó a blindar la sanidad pública, garantizar vivienda digna y educación gratuita, y ocupar todos los espacios de debate, medios y redes para construir conciencia social y defender derechos de la mayoría trabajadora.
Mónica García, ministra de Sanidad y portavoz de Más Madrid, cerró el acto enfatizando la necesidad de sacudirse el derrotismo y la resignación frente a la extrema derecha. Afirmó que Vox no crece por culpa de la izquierda, sino por un fascismo latente y la mimetización del PP con ideas ultras. García destacó los verdaderos adversarios de la mayoría social: los tecnoligarcas, fondos buitres y grandes privatizadores que parasitan los servicios públicos. Propuso medidas concretas como la renta universal por crianza, topes al alquiler e impuestos a los súper ricos para financiar colegios y reforzar el Sistema Nacional de Salud, mostrando un proyecto político claro y comprometido con la clase trabajadora.
El acto también reflejó tensiones y ausencias importantes. Ni Yolanda Díaz, ni Podemos, ni Gabriel Rufián estuvieron presentes, dejando patente la fragmentación dentro de la izquierda alternativa al PSOE. Aun así, los convocantes hicieron un llamamiento abierto a progresistas de todas las sensibilidades a sumarse a la alianza, defendiendo que la unidad de los movimientos sociales, sindicatos y partidos es clave para enfrentar al bloque reaccionario y construir una izquierda con proyecto propio.
El Círculo de Bellas Artes se convirtió así en un espacio de reivindicación de derechos, movilización social y compromiso político. Los discursos de los líderes de Un paso al frente hicieron un llamamiento a la organización, la militancia y la acción colectiva como herramientas indispensables para frenar la ofensiva neoliberal y fascista, recuperar la esperanza y la dignidad del pueblo trabajador y consolidar un proyecto de izquierda que no mire solo a la aritmética electoral, sino a las necesidades reales de la mayoría social.
















