
La Asociación Vegana de la Región de Murcia (AVERM) celebró este pasado jueves 10 de septiembre en La Distribuidora de Murcia la jornada ‘Sufrimiento del toro de lidia: una realidad incómoda’, un encuentro que abordó la tauromaquia desde tres ámbitos diferentes pero estrechamente relacionados: la evidencia científica sobre el sufrimiento del animal, los mecanismos psicológicos y sociales que permiten normalizar la violencia y el marco jurídico que regula —y, según denunciaron las ponencias, permite en numerosos casos— el mantenimiento de los espectáculos taurinos.
La jornada contó con las intervenciones de María Pérez Hernández, especialista en neurología y fisioterapia veterinaria; Helena Vidal Brazales, psicóloga social, vegana y ecofeminista; y Juan Antonio Ferrer García, abogado especializado en derecho animal.
El encuentro partió de una premisa incómoda para el relato tradicional de la tauromaquia: el sufrimiento del toro no desaparece porque una sociedad haya aprendido a denominarlo cultura, tradición o espectáculo.
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“El toro no embiste al color rojo”
La veterinaria María Pérez Hernández fue la encargada de abrir la jornada desmontando algunos de los principales mitos utilizados para justificar la lidia.
Uno de ellos es la creencia de que el toro embiste al color rojo. “Es falso porque el toro no ve el color rojo”, explicó Pérez Hernández, que señaló que el animal presenta una visión dicromática y que lo que capta especialmente es el movimiento.
“El color rojo no, pero el movimiento del capote sí”, afirmó.
La especialista explicó además que el toro dispone de una visión panorámica y de células especializadas en detectar el movimiento, características propias de un animal presa. “Cualquier movimiento dentro de esa visión panorámica puede representar una amenaza y hay que salir corriendo”, señaló.
Otro de los mitos abordados fue el supuesto efecto anestésico de las endorfinas. Frente a la afirmación de que el toro no siente dolor porque libera estas sustancias durante la lidia, Pérez Hernández fue tajante: “Falso”.
Las endorfinas, explicó, pueden actuar como analgésicos naturales y reducir temporalmente la percepción del dolor, pero no significan que este desaparezca. Además, durante situaciones extremas de sufrimiento se producen también otras respuestas fisiológicas relacionadas con el estrés y el peligro.
“Solo se habla de las endorfinas, como si al toro se le agrediera y únicamente liberara endorfinas”, señaló la veterinaria. “Se liberan otras sustancias que nos están indicando que está sufriendo y que está sufriendo mucho”.
Pérez Hernández explicó que durante la lidia concurren dolor agudo, heridas, hemorragias, ejercicio extremo, hipoxia, acidosis metabólica, deshidratación y agotamiento físico, junto a una respuesta endocrina vinculada al estrés.
El agotamiento físico y el daño muscular
La veterinaria puso especial énfasis en un aspecto que, a su juicio, cuenta con una evidencia especialmente relevante: el enorme esfuerzo físico al que se somete al animal durante la lidia.
“El agotamiento y un ejercicio extenuante hasta el agotamiento físico está muy demostrado”, afirmó.
Según explicó, diferentes estudios han documentado alteraciones bioquímicas y metabólicas asociadas a ese ejercicio extremo, así como indicadores de daño muscular y otras alteraciones fisiológicas.
“Al final hay un daño muscular severo, necrosis muscular y osteocondrosis”, sostuvo Pérez Hernández durante su exposición.
La especialista también cuestionó la idea de que el silencio o la ausencia de expresiones humanas de dolor sean una prueba de que el animal no sufre. El toro es un herbívoro y un animal presa, por lo que su comportamiento ante el dolor no tiene por qué reproducir las expresiones humanas.
“Los herbívoros y los animales presa generalmente no muestran el dolor de la misma manera”, explicó. “Han evolucionado para ocultar el dolor y la debilidad”.
Para Pérez Hernández, esperar que el toro manifieste el sufrimiento con una expresión facial humana supone desconocer precisamente esa respuesta biológica.
“¿Todas vemos la violencia cuando la tenemos delante?”
La segunda ponencia trasladó el debate desde la fisiología del animal hasta la forma en que las sociedades perciben y legitiman la violencia.
La psicóloga social Helena Vidal Brazales abrió su intervención con una pregunta: “¿Todas vemos la violencia cuando la tenemos delante?”
Su exposición analizó cómo una misma acción puede recibir interpretaciones radicalmente diferentes dependiendo del marco cultural y social que la rodea.
“Una cosa es la violencia física, que es algo objetivo, lo que ocurre, lo obvio, pero luego está la percepción, que es cómo interpretamos lo que ocurre”, explicó.
Vidal planteó una escena en la que un animal es herido, existe sangre, dolor y miedo y una persona provoca deliberadamente ese daño. La acción física, señaló, no cambia porque la sociedad decida llamarla patrimonio, tradición, arte o cultura.
“¿Ha cambiado lo que estaba sucediendo? Pues no. El animal está viviendo lo mismo, pero sí que ha cambiado radicalmente lo que nosotras pensamos, lo que nosotras sentimos y lo que hacemos ante aquello que estamos viendo”, afirmó.
La psicóloga recurrió durante su intervención a diferentes teorías de la psicología social para explicar mecanismos como el aprendizaje observacional, la identidad social, la habituación, la disonancia cognitiva y la desconexión moral.
En relación con la infancia, advirtió de la importancia de analizar qué aprende un menor cuando contempla una situación de violencia hacia un animal en un entorno en el que esa violencia es acompañada de aplausos, celebración y aprobación social.
“Lo que el niño o la niña está viendo son risas, aplausos, celebración, alegría, fiesta”, señaló. “No está solo viendo el sufrimiento. Lo que está aprendiendo socialmente es qué significa ese sufrimiento en ese contexto concreto”.
“La palabra tradición no es psicológicamente neutra”
Uno de los conceptos centrales de la intervención de Vidal fue precisamente la utilización de la tradición como mecanismo de legitimación.
“La palabra ‘tradición’ no es psicológicamente neutra”, afirmó. Según explicó, el término está relacionado con conceptos como continuidad, identidad y pertenencia, por lo que cuestionar una determinada práctica puede ser interpretado como un ataque a la propia identidad colectiva.
La psicóloga cuestionó así el argumento de que la antigüedad de una costumbre sea suficiente para justificar su continuidad.
“¿El hecho de que se haya hecho algo durante mucho tiempo es una razón suficiente para que se siga haciendo?”, planteó.
Vidal defendió que las normas sociales pueden transformarse del mismo modo que cambian otras prácticas que anteriormente fueron consideradas normales.
“Si la violencia puede normalizarse, también se puede desnormalizar”, concluyó.
“La tauromaquia está regulada, pero ninguna corrida se ajusta a la legalidad”
La tercera intervención corrió a cargo del abogado Juan Antonio Ferrer García, que abordó la tauromaquia desde el punto de vista jurídico.
Ferrer comenzó señalando la amplitud del entramado normativo que regula los espectáculos taurinos, desde la legislación estatal y autonómica hasta las normas relacionadas con espectáculos públicos, sanidad, transporte y condiciones veterinarias.
Sin embargo, cuestionó que la existencia de numerosas normas se traduzca necesariamente en un control efectivo.
“La tauromaquia no se queda fuera del control legal. Se somete a normativa taurina, sanitaria, ganadera, veterinaria y de transporte, aunque queda exceptuada de las normas de protección animal”, explicó.
El abogado denunció durante la jornada que las inspecciones y controles administrativos presentan importantes deficiencias y afirmó que, desde su experiencia, se producen irregularidades que no son suficientemente perseguidas.
“Ninguna corrida de toros se ajusta a la legalidad”, aseguró durante su intervención.
Ferrer puso como ejemplo las plazas portátiles y relató las actuaciones emprendidas para intentar paralizar festejos en la Región de Murcia mediante procedimientos judiciales.
Según explicó, en el caso de La Unión se denunciaron, entre otras cuestiones, problemas relacionados con la ubicación de la plaza, la documentación de seguridad, los aseos públicos y los accesos para personas con discapacidad.
La financiación pública, en el punto de mira
Otro de los ejes de la intervención del abogado fue la financiación pública de actividades relacionadas con la tauromaquia.
Ferrer mostró durante la jornada documentación procedente de la Plataforma de Contratación del Sector Público y expuso diferentes ejemplos de contratos y subvenciones concedidos por administraciones públicas de la Región de Murcia a entidades y actividades vinculadas al sector taurino.
Entre los ejemplos citados durante la exposición se encontraban ayudas a clubes taurinos, asociaciones culturales taurinas, escuelas taurinas y empresas relacionadas con la organización de festejos.
El abogado situó esta financiación dentro de un entramado más amplio de apoyo económico, político y mediático a la tauromaquia.
“Nos enfrentamos a un lobby muy poderoso que tiene de su lado el poder económico, el poder político y el poder mediático”, afirmó.
Ferrer también criticó el tratamiento que, a su juicio, recibe el movimiento antitaurino en los grandes medios de comunicación y denunció que en numerosas ocasiones se presenta a sus activistas de forma caricaturizada.
Infancia, escuelas taurinas y normalización de la violencia
La protección de los menores fue otro de los puntos abordados tanto por Vidal como por Ferrer.
La psicóloga defendió la necesidad de proteger a la infancia frente a la exposición a situaciones de violencia real, mientras que el abogado reclamó que las administraciones evalúen los posibles riesgos asociados a la participación de menores en escuelas y espectáculos taurinos.
“La normalización de la violencia no es una decisión familiar”, afirmó Ferrer durante su intervención.
Ambos ponentes coincidieron en que la consideración de una práctica como tradición o como actividad legal no debería cerrar el debate sobre sus posibles consecuencias sociales y psicológicas.
“Tenemos que formarnos y conocer perfectamente al enemigo”
La jornada también sirvió para abordar las estrategias del movimiento antitaurino.
Ferrer defendió la necesidad de fortalecer el asociacionismo, mejorar la formación jurídica y desarrollar estrategias que permitan llevar las irregularidades ante los tribunales.
“Tenemos que formarnos. Tenemos que conocernos, tenemos que formarnos y tenemos que conocer perfectamente al enemigo”, afirmó.
El abogado apostó además por seleccionar objetivos concretos y con posibilidades reales de generar avances jurídicos, como las plazas portátiles o determinados festejos de menor entidad.
“Si conseguimos acabar con las plazas portátiles, con la suelta de vaquillas en el pueblo de Torreagüera, con la suelta de no sé qué…”, señaló, defendiendo una estrategia basada en acumular pequeñas victorias y construir jurisprudencia.
Ferrer insistió asimismo en la importancia de la organización colectiva frente al desgaste individual.
“Necesitamos esa red de apoyo mutuo, esa red de querernos, de cuidarnos”, afirmó.
Desnormalizar la violencia
La jornada organizada por AVERM cerró así un recorrido que comenzó en la fisiología del animal, continuó por los mecanismos psicológicos que permiten convertir la violencia en una práctica socialmente aceptada y terminó en el terreno jurídico y organizativo.
La conclusión compartida desde las diferentes intervenciones fue que el debate sobre la tauromaquia no puede limitarse a la defensa de una determinada sensibilidad hacia los animales, sino que debe incorporar la evidencia científica sobre el sufrimiento, el análisis de los mecanismos sociales que lo normalizan y el examen de las responsabilidades institucionales y jurídicas que permiten su continuidad.
Como resumió Helena Vidal durante su intervención, la cuestión no debería limitarse a preguntar si existe violencia, sino a interrogarse sobre el proceso que consigue convertirla en algo aceptable: “¿Qué estoy viendo? ¿Qué significado me han enseñado a darle a esto que estoy viendo? ¿Y quién ha decidido que esto sea aceptable?”















