El cine, fábrica de sueños, pesadillas e infiernos… que despiertan o atormentan conciencias

Premios Goya 2026: cuando el cine español convierte una gala festiva en arma colectiva capaz de rasgar la oscuridad y quebrantar la indiferencia de una audiencia instalada en la comodidad

Susan Sarandon, Goya Internacional 2026: «The Rocky Horror Picture Show»

1. Introducción: No celebro una gala. Celebro una conciencia

Hoy escribo con el corazón abierto, como quien entra en una sala a oscuras y, de pronto, la pantalla se ilumina. No es únicamente el inicio de una ceremonia: es el instante en que la cultura reclama su lugar en medio del ruido.

Hoy rindo homenaje a los Premios Goya, a la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, a sus académicos, a los actores y actrices, a los directores, a los guionistas, a los técnicos invisibles que sostienen la magia con sus manos anónimas. [1a/b]. Y también al hombre cuyo nombre corona esta fiesta del cine: Francisco de Goya, testigo lúcido de la luz y de las sombras del ser humano, cronista del horror y de la dignidad.

No celebro solo una gala. Celebro una conciencia.
Porque cuando el cine se reúne para mirarse a sí mismo, también nos está mirando a nosotros..


[1a]13/01/2026 – ACADEMIA DE CINE – PREMIOS GOYA

40 edición de los Premios Goya


➤ [1b] 13/01/2026 – ACADEMIA DE CINE – PREMIOS GOYALos 40 Premios Goya despliegan un amplio programa de actividades previas en Barcelona

ACADEMIA DE CINE – PREMIOS GOYA

04 de febrero de 2026

Susan Sarandon celebrará un encuentro con el público un día antes de recoger el Goya Internacional.

Nombres como Carla Simón, Oliver Laxe, Alba Flores, Leiva, Nora Navas, Álvaro Cervantes, Patricia Lopez Arnaiz, Silvia Pérez Cruz o Víctor Manuel también participarán en las actividades abiertas a la ciudadanía

Un concierto en L’ Auditori conmemorará los 40 años de los premios a través de bandas sonoras que han marcado su historia

El Palau de la Música acogerá la grabación de la ficción sonora de Remando al viento, película dirigida por Gonzalo Suárez, Goya de Honor 2026, con Miki EsparbéFernando Cayo y Víctor Clavijo

Con motivo de la celebración de los Premios Goya 2026 en Barcelona, la Academia de Cine ha desplegado en la ciudad un amplio programa de actividades que anticipa la gran noche del cine español y refuerza el vínculo histórico entre el cine y la capital catalana. Conciertos, encuentros y propuestas abiertas al público marcarán la antesala de esta edición.

Foto: Cortesía del Ajuntament de Barcelona

Entre las iniciativas destaca un gran concierto de la Banda Municipal de Música de Barcelona en L’Auditori el 22 de febrero. Con la actriz Victoria Luengo como maestra de ceremonias, el repertorio será un recorrido por obras musicales reconocidas por la Academia a lo largo de la historia de los premios. El concierto está comisariado por Juan Carlos Cuello y Vanessa Garde, junto al maestro José Rafael Pascual-Vilaplana.

Entre las novedades del programa, la Academia ofrece en directo la ficción sonora de la película Remando al viento, dirigida por Gonzalo Suárez, Goya de Honor 2026. El Palau de la Música Catalana acogerá esta actividad con la que la institución, Radio Nacional de España y la Generalitat de Catalunya rendirán homenaje al cineasta, que inició su carrera en la Ciudad Condal. La cita tendrá lugar el 26 de febrero y contará con las interpretaciones de Miki Esparbé, Fernando Cayo y Víctor Clavijo, entre otros.

De forma previa a esa grabación, el cineasta celebrará un encuentro con el público también en el Palau de la Música Catalana.

© Xavier Torres-Bacchetta – Academia de Cine

«Barcelona es una ciudad de cine, y así lo celebraremos con exposiciones, proyecciones, encuentros, charlas y otros eventos organizados codo con codo junto a la Generalitat y el Ayuntamiento», señaló el presidente de la Academia de Cine, Fernando Méndez-Leite, durante una rueda de prensa celebrada en el Saló de Cent del Consistorio barcelonés junto a la consellera de Cultura, Sònia Hernández; el concejal de Cultura e Industrias Creativas, Xavier Marcé; el vicepresidente de la Academia, Rafael Portela; la productora y vocal de la Junta Directiva de la institución, Piluca Baquero; y el vocal de la Junta Directiva de la Acadèmia del Cinema Català, Tono Folguera.
Un acto que contó con la presencia de los cineastas J. A. Bayona y Rosa Vergés; los productores Sandra Tapia, Edmond Roch y Valérie Delpierre; y el montador Jaume Martí.

La institución —añadió Méndez-Leite— no solo quiere ofrecer una gala «memorable», sino también hacer que la ciudad anfitriona se sienta orgullosa de acoger «la noche más importante del cine español», en una edición que conmemora cuatro décadas de historia.
«Queremos que este aniversario cuente con una antesala ambiciosa, que permita a habitantes y visitantes acercarse a la gran fiesta de nuestro cine», subrayó.


2. El cine como resistencia cultural

En un mundo atravesado por guerras que desgarran ciudades, por atentados que fracturan la convivencia y por discursos que normalizan la exclusión, esta ceremonia no es un simple desfile de estatuillas.
Es un acto de resistencia cultural.

Mientras en algunos lugares retumba el estruendo de las bombas, aquí resuena la palabra.
Mientras el odio levanta muros, aquí se levantan relatos que abrazan.

La gala de este año estuvo atravesada por esa tensión: la intriga del sobre cerrado, el silencio suspendido antes de cada veredicto, pero también algo más profundo. Me conmovieron las palabras, los abrazos sinceros, los rostros que temblaban al agradecer. En medio de un mundo agitado, ver a tantos artistas reunidos defendiendo la cultura, la dignidad y la memoria devolvió esperanza. Fue una noche que no solo premió películas, sino que recordó que contar historias es también una forma de cuidar el mundo. [1a/b][4a/b]

Me emocionan las voces que, al recibir un premio, no se encierran en la vanidad, sino que miran hacia fuera. Voces que recuerdan a quienes sufren, que nombran la injusticia, que reclaman paz. Me conmueve el aplauso colectivo cuando alguien defiende los derechos humanos sin titubeos.
Porque el arte, cuando es honesto, no se arrodilla ante el miedo. [8]


Susan Sarandon, Goya Internacional 2026: «The Rocky Horror Picture Show»

[4a] 04/02/2026 – ACADEMIA DE CINE

➤ [4a] MARZO 2026
➤ [4a] 28 de agosto de 201420th Century| #TBT Tráiler |– Rocky Horror Picture Show

Abróchate el liguero y sube al laboratorio para ver qué hay sobre la losa. Es The Rocky Horror Picture Show – Edición Especial, un homenaje escandalosamente divertido y pecaminosamente retorcido a la ciencia ficción, el terror, las películas de serie B y la música rock, todo condensado en un deliciosamente decadente bocado.

El desenfreno musical comienza cuando Brad y Janet, empapados por la lluvia, buscan refugio en el castillo del Dr. Frank-N-Furter, un científico loco travesti del espacio exterior que está a punto de revelar su mayor creacióny de paso divertirse un poco con sus reticentes invitados.

Acompaña a Tim Curry, Barry Bostwick, Susan Sarandon y a la estrella del rock Meat Loaf en el clásico de culto más popular de todos los tiempos.


[4b] 04/02/2026 – ACADEMIA DE CINE


[8] 30/11/2025UNESCO

UNESCO

➤ [8] 30/11/2025UNESCOEl grupo de expertos de la UNESCO informa sobre el poder de la cultura para la paz
13 de octubre de 2025UNESCOCultura, IA y Paz: informes de Grupos de Expertos Independientes

Cultura, Inteligencia Artificial y Paz: informes de Grupos de Expertos Independientes

El 30 de septiembre de 2025, en el marco de la Conferencia Mundial sobre Políticas Culturales y Desarrollo Sostenible – MONDIACULT 2025, la UNESCO organizó un evento paralelo para presentar los informes elaborados por dos Grupos de Expertos Independientes convocados por la Organización: uno centrado en Cultura e Inteligencia Artificial y otro en Cultura para la Paz.

Con el objetivo de recopilar ideas y reflexiones innovadoras que contribuyeran a los debates de MONDIACULT 2025, ambos informes analizan cómo la cultura puede desempeñar un papel dual y estratégico: actuar como frontera de una transformación digital ética, y al mismo tiempo como fundamento de una paz justa y sostenible.

El encuentro abordó cómo las iniciativas y políticas culturales pueden responder a desafíos contemporáneos, tanto a escala internacional como local, que van desde los conflictos armados y la marginación social hasta los derechos culturales y la economía creativa. Todo ello desde enfoques inclusivos, orientados a la justicia y sensibles al contexto, capaces de integrar la innovación tecnológica sin renunciar a los valores humanos.

A través de reflexiones expertas y un diálogo transversal, el evento expuso los elementos centrales de ambos informes y ofreció a los participantes herramientas y conocimientos concretos para contribuir a la construcción de un futuro pacífico, inclusivo y digitalmente justo. En este marco, la cultura fue presentada no como un complemento, sino como un eje estructural para afrontar los retos del presente y del porvenir.

Informes de referencia:

Se lanzó un nuevo informe sobre cultura para la paz durante un evento paralelo en la Conferencia Mundial de la UNESCO sobre Políticas Culturales y Desarrollo Sostenible – MONDIACULT 2025.

UNESCO
30 de noviembre de 2025

La cultura como fuerza viva y dinámica por la paz

También pronunció el discurso de apertura Rafael Ivorra Zaragoza, Director General Adjunto de Relaciones Internacionales y Unión Europea del Ministerio de Cultura de España.

Rachel Kerr, presidenta del Grupo de Expertos Independientes, presentó una visión general del proceso del grupo C4P y las principales conclusiones del informe:

“La cultura permite la paz —no simplemente como la ausencia de violencia, sino como un proceso dinámico y vivido, arraigado en la expresión cultural, la justicia y la participación inclusiva”, señaló Kerr.

Uno de los principales logros del grupo fue el desarrollo del “C4P Mosaic”, una lente conceptual y operativa para comprender y activar la cultura como catalizador de la paz. El Mosaico C4P visualiza la profunda interconexión entre cultura y paz, justicia, pedagogía, agencia juvenil e innovación digital, invitando a diversos actores a reflexionar sobre cómo se puede reinventar y poner en práctica la paz en comunidades y generaciones.

Caminos hacia la paz a través de la cultura

El evento analizó las ideas centrales del Informe C4P, demostrando cómo la cultura puede abrir rutas plurales y sensibles al contexto hacia futuros más justos e inclusivos. Se subrayó el papel vital de los jóvenes en la consolidación de una paz cultural, reclamando un cambio profundo: de la inclusión meramente simbólica a una asociación genuina, en la que los jóvenes sean reconocidos como cocreadores y líderes.

Los expertos también reconocieron los complejos desafíos que implica promover la cultura para la paz: sostener y medir su impacto, integrar nuevas tecnologías y abordar cuestiones estructurales de poder, ética y explotación del patrimonio cultural. Al mismo tiempo, se identificaron oportunidades significativas, como centrar las voces locales, promover el diálogo intergeneracional y adoptar un enfoque ético de la colaboración cultural.

Como recurso rector, el Informe invita a pasar a la acción mediante principios claros: inclusión, diálogo, solidaridad, innovación y recuperación. Propone así transformar el riesgo en resiliencia y traducir la complejidad del ecosistema cultural en soluciones colaborativas para la paz. A través de la movilización de actores culturales —desde redes juveniles hasta responsables políticos—, se enfatiza una responsabilidad compartida: integrar la cultura como motor vivo y dinámico de la paz y del desarrollo sostenible.


🎬 Espejo y conciencia de lo que somos

El cine español, con sus aciertos y sus imperfecciones —como todo lo humano—, ha demostrado que puede ser espejo y conciencia.
Que puede denunciar las guerras, la desigualdad, la violencia machista, el racismo, la exclusión.
Que puede narrar la memoria para que no se repita el horror.
Que puede sembrar empatía donde antes solo había prejuicio.

No es casualidad que esta 40ª edición de los Premios Goya, celebrada en Barcelona, estuviera cargada de simbolismo y haya estado atravesada por un fuerte clima reivindicativo y político: ciudad de cultura, de diversidad, de tensiones y de convivencia. Cuatro décadas del principal reconocimiento del cine español no son solo una cifra redonda: son memoria acumulada, continuidad cultural y persistencia de mirada crítica. [1a/b]

🎭 Activismo y reivindicación política dentro de la gala

Desde el arranque mismo de la ceremonia, el tono quedó claro. Los presentadores aludieron explícitamente a conflictos internacionales y recordaron que «la industria siempre ha condenado la violencia», marcando un posicionamiento que atravesó buena parte de la noche y situó la gala en un marco ético que iba más allá del reconocimiento artístico.

No se trató de una mención aislada. En la alfombra roja se vieron insignias con mensajes como “Free Palestine”, confirmando que la dimensión solidaria no fue anecdótica sino consciente, visible y compartida por parte del sector cinematográfico. La gala no quiso encerrarse en la ni limitarse al brillo del espectáculo: decidió mirar hacia fuera y asumir que el cine también dialoga con la realidad que lo rodea.

Además, el uso natural del bilingüismo —con intervenciones en castellano y lenguas cooficiales— reforzó la imagen de pluralidad cultural y normalizó una diversidad lingüística que forma parte del tejido creativo del país. Barcelona no fue solo un escenario físico: fue un contexto identitario integrado en la narrativa del evento, una presencia simbólica que impregnó el ritmo, la música y los discursos.

Como señalaba uno de los análisis posteriores, la ceremonia destacó por «discursos comprometidos y acciones simbólicas de solidaridad que marcaron la gala más allá del palmarés» [6b]. Esa lectura no es menor: confirma que el cine asumió su papel como espacio de conversación pública, donde la cultura no se limita a entretener, sino que también interpela, incomoda y toma posición.

🎬 La alfombra roja como espacio de confluencia cultural y política

La alfombra roja, tradicional escaparate de moda y promoción, se convirtió también en un espacio de mensaje. La presencia de pines reivindicativos evidenció que el cine no solo celebra su industria: también se posiciona frente al contexto global, señalando conflictos y desigualdades que atraviesan la actualidad.

Esa dimensión fue recogida por medios especializados, que hablaron de una edición atravesada por debates y tensiones simbólicas, subrayando que el regreso a Barcelona no estuvo exento de controversia ni de interpretaciones políticas diversas [6a].

El cine, una vez más, dejó claro que no existe en una burbuja: sus historias, sus discursos y sus gestos en la gala interpelan al público, a la sociedad y al propio tejido cultural, recordando que la creación artística siempre está en diálogo con la realidad que la rodea.


[2] 05/09/2025Info Barcelona

Los galardones del cine español vuelven a la ciudad, después de haber sido escenario de la primera edición fuera de Madrid en el año 2000. La 40.ª edición de los Premios Goya tendrá lugar en el Auditorio del Centro Internacional de Convenciones de Barcelona (CCIB) el último sábado de febrero, y se incluirá, en las semanas previas a la gala, un amplio programa de actividades en la ciudad abiertas a la ciudadanía, desde exposiciones urbanas hasta encuentros con figuras emblemáticas del cine.

➤ [2] 05/09/2025Info BarcelonaLos Premios Goya 2026 se celebrarán en Barcelona el 28 de febrero
Estatuilla de los Premios Goya. Autora: Laura Guerrero

Los galardones del cine español vuelven a la ciudad, después de haber sido escenario de la primera edición fuera de Madrid en el año 2000. La 40.ª edición de los Premios Goya tendrá lugar en el Auditorio del Centro Internacional de Convenciones de Barcelona (CCIB) el último sábado de febrero, y se incluirá, en las semanas previas a la gala, un amplio programa de actividades en la ciudad abiertas a la ciudadanía, desde exposiciones urbanas hasta encuentros con figuras emblemáticas del cine.

05/09/2025

La 40.ª edición de los galardones del cine español llegará a la ciudad después de un año, el 2024, de récord para el cine catalán, ya que se llegó, por primera vez, a un total de 114 filmes de producción catalana calificada y registró 3,7 millones de espectadores —un 67 % más que en el 2023—, según el Observatorio de la Producción Audiovisual (OPA). Además, el gran momento que vive el audiovisual catalán se palpa con la preselección para representar España en los Óscar, que cuentan con producción catalana: Romería, de Carla Simón, Sirat, de Oliver Laxe, y Sorda, de Eva Libertad.

Los Goya 2026, en los que se reconocerá a Gonzalo Suárez con el premio honorífico, trascenderán la gala con una serie de actividades abiertas a la ciudadanía durante las semanas previas, a cargo del Ayuntamiento y la Generalitat. Exposiciones urbanas con fotografías históricas y actuales de ganadores catalanes, proyecciones de películas nominadas con la presencia de sus protagonistas y encuentros con figuras del cine marcarán la antesala de la entrega de los premios.

Además, el programa de actividades también incluirá iniciativas sociales y educativas, como sesiones de cine dirigidas a niños, jóvenes y colectivos en situación de vulnerabilidad, así como acciones urbanas como la distribución por la ciudad de siete estatuillas gigantes que crearon maestros falleros coincidiendo con la edición de Valencia del 2022, o un photocall en el Ayuntamiento.


[3] 10/02/2026 – 28/02/2026Filmoteca de Catalunya

➤ [3] 10/02/2026 – 28/02/2026Filmoteca de CatalunyaCicle 40 Premis Goya Barcelona

Con motivo de la celebración en Barcelona de la 40.ª edición de los Premios Goya este 28 de febrero, acogemos la proyección de 15 películas nominadas en alguna de las tres categorías principales del certamen.

Los Premios Goya son mucho más que el día de la gala y, en este aniversario especial, habrá un amplio programa de actividades culturales destinadas al público general, en el que el protagonismo recaerá en las nominadas y los nominados de esta edición. En el caso de las proyecciones de los cinco títulos nominados a mejor película, contaremos con la presencia de sus protagonistas, quienes celebrarán un encuentro con el público tras la proyección.

El ciclo también exhibirá las películas nominadas a mejor dirección novel y a mejor película iberoamericana.


🏙️ Barcelona como sede: símbolo, identidad, memoria y narrativa compartida

Fernando Méndez-Leite, presidente de la Academia de Cine Española, anunció que la 40.ª edición de los Premios Goya se celebraría en Barcelona en 2026 (foto gentileza de la Academia de Cine). La ceremonia vuelve así a la ciudad condal, que ya acogió previamente la edición número 14, consolidando la tradición de que los Goya recorran distintas ciudades españolas y reforzando la proyección cultural y simbólica del galardón en distintos territorios del país.

Tampoco es neutra la elección de Barcelona como sede. La ciudad ya acogió la gala en el año 2000 y la recibe de nuevo en 2026, veinticinco años después, en el CCIB / Auditori Fòrum [2]. El regreso puede leerse como un gesto de reencuentro institucional y cultural, pero también como una afirmación del cine como espacio de convivencia: puente y no trinchera.

La comunicación oficial del Ayuntamiento subrayó precisamente esa dimensión simbólica, recordando que la ciudad vuelve a convertirse en epicentro del cine español tras más de dos décadas, en una edición marcada por el 40.º aniversario del galardón [2]. No es solo logística: es relato histórico y cultural.

Este retorno desborda el marco televisivo. La implicación de la Filmoteca de Catalunya en la programación vinculada a los 40 Premis Goya Barcelona sitúa la gala dentro de una red cultural más amplia: archivo, memoria, patrimonio [3]. Como recoge su propia programación, «els Premis Goya són molt més que el dia de la gala», y con motivo de esta edición especial se acogió «la projecció de 15 films nominats» en distintas categorías principales. El cine no solo se celebra: se preserva, se piensa, se transmite.

Las proyecciones de las cinco películas nominadas a mejor película incluyeron encuentros posteriores con sus protagonistas, reforzando la idea de diálogo directo entre creadores y público. Esa apertura convierte la gala en un proceso cultural extendido en el tiempo y en el espacio urbano, no en un acontecimiento aislado.

Desde el punto de vista creativo, el contexto refuerza esa lectura. El anuncio oficial de las nominaciones —realizado por la Academia— marca el inicio del relato cultural del año. Las películas con mayor número de candidaturas (Los Domingos, Sirât, Maspalomas) apuntan a un cine de autor, social y reflexivo, alejado de la evasión complaciente, fácil y anestesiante [5]. No es un cine que aliena: es un cine que interroga.

La propia cobertura especializada ha subrayado que estos «40 años de los Goya vistos desde España» evidencian cómo cultura y debate público han ido históricamente de la mano [6a]. En esa línea, el regreso a Barcelona fue interpretado por algunos como gesto de integración cultural y, por otros, como decisión cargada de resonancias políticas. Esa pluralidad de lecturas confirma que el cine sigue siendo territorio simbólicamente sensible.

La ceremonia incorporó actuaciones con acento catalán, intervenciones en lenguas cooficiales y una escenografía que asumió el contexto local sin complejos. La identidad territorial no fue decorado: fue relato integrado en el discurso de la noche.

Aquí el cine cumple una función que la información acelerada ya no siempre logra: detener el tiempo, obligarnos a mirar, a sentir, a comprender. Esa es su potencia política más profunda. Y cuando una ciudad entera se implica —instituciones, filmotecas, espacios culturales y ciudadanía— esa potencia se multiplica.

Barcelona no fue únicamente sede.
Fue escenario, contexto y conversación.

🏆 Identidad cultural y reconocimiento de la diversidad funcional

El compromiso con la diversidad fue otro de los ejes visibles de la gala. La actriz Miriam Garlo recibió el Goya a mejor actriz revelación por Sorda, dedicando un discurso profundamente emotivo a la comunidad sorda. Su intervención reforzó la idea de inclusión real de la diversidad funcional dentro del reconocimiento cinematográfico, mostrando que los premios no solo celebran el talento, sino también la representación y visibilidad de colectivos históricamente marginados.

En paralelo, la actuación de Bad Gyal, incorporando sonoridades vinculadas a la rumba catalana y a la cultura urbana, subrayó ese entrelazamiento entre cultura popular y celebración cinematográfica. Tradición y contemporaneidad convivieron sin jerarquías, ofreciendo un mensaje de apertura y pluralidad artística que conectó con el espíritu de la 40ª edición de los Goya.

La diversidad no fue un simple eslogan: fue presencia concreta, visibilizada en el escenario, en los discursos y en la música, confirmando que el cine español puede ser a la vez festivo, inclusivo y políticamente consciente.

🧠 Controversias y debates en torno a la ceremonia

Como en toda gala significativa, no faltaron controversias. El segmento in memoriam generó comentarios críticos sobre la forma en que se produjeron ciertos aplausos selectivos, abriendo un debate sobre solemnidad y respeto en espacios de homenaje y recordando que incluso en la emoción colectiva, las formas importan.

Asimismo, la presencia de discursos políticos reactivó una discusión recurrente: ¿debe una ceremonia cultural incorporar activismo explícito o limitarse al reconocimiento artístico? Algunos análisis recogieron esta tensión como parte inseparable de la identidad histórica de los Goya, marcados por «escándalos y giros inesperados» a lo largo de sus cuarenta años [6a], mostrando que la gala no es solo un escaparate de glamour, sino también un foro de reflexión social y cultural.

Lejos de debilitar la gala, estas discusiones la insertan en el espacio vivo del debate democrático, consolidando su papel como observatorio de la sociedad donde el cine y la cultura no son neutros, sino interpelan, provocan y generan conciencia.


[6a] 24/02/2026 RUSSPAIN

Elena Serrano


[6b] 02/03/2026 araPremios Goya 2026

La 40ª edición ha estado marcada por el activismo, el bilingüismo y la rumba catalana de Bad Gyal.

Arnau Blanch

➤ [6b] 02/03/2026 araPremios Goya 2026

Premios Goya 2026

La 40a edición ha estado marcada por el activismo, el bilingüismo y la rumba catalana de Bad Gyal.

Arnau Blanch

03/02/2026

Barcelona acogió este sábado la 40.ª edición de los Premios Goya, una edición marcada por el regreso de la gala a la capital catalana veintiséis años después. Los Domingos se impuso a la aventura en el desierto de Sirât, que arrasó en las categorías técnicas. Todo ello en una ceremonia que volvió a dejar imágenes memorables, números musicales con sabor catalán y discursos apasionados.

Carlos Cuevas y el movimiento «Palestina Libre»

El activismo ha vuelto a ser el tema común en los discursos de los ganadores de los premios. De hecho, desde el mismo inicio, con Luis Tosar y Rigoberta Bandini —los presentadores de la gala— condenando la violencia de las guerras: «Esta industria siempre ha condenado la violencia. En Irán, en Irak, en Gaza…» comenzó Tosar.

Desde los discursos hasta los pinos con el lema «Free Palestine» visibles en la alfombra roja, la respuesta de la industria ha sido clara: mostrar solidaridad con Palestina y rechazo al contexto internacional de guerra, con especial atención en Irán. Carlos Cuevas fue, una vez más, uno de los actores que se posicionó públicamente.

Una gala bilingüe

Otro tema de la gala fue la aceptación natural del bilingüismo. El evento comenzó con un «Buenas noches» que ya marcaba territorio. Tosar abrió la gala con: «Bienvenidos a la cuadragésima edición de los Premios Goya«.

Los presentadores pronto superaron la habitual incomodidad sobre cómo abordar el hecho de que los Goya se celebraban en Cataluña: unas pocas frases en las lenguas cooficiales y problema resuelto.

Dado que Rigoberta Bandini y Enric Auquer estuvieron ausentes, Oriol Maymó, ganador del Goya a la Mejor Dirección de Producción por [título de la película faltante], también incorporó el catalán en su discurso.

El momento destacado de la noche

Bad Gyal interpretó rumba catalana, convirtiéndose en uno de los momentos más memorables de la gala.

Alba Farelo, conocida como Bad Gyal, fue una de las estrellas indiscutibles de la noche. La cantante del Maresme interpretó, junto a Arrels de Gràcia, una rumba catalana de Gato Pérez, Barcelona Rumba.

La gala también contó con una actuación en catalán de Rigoberta Bandini, quien interpretó una versión de With all my heart de Tomeu Peña.

El emotivo discurso de Miriam Garlo

Miriam Garlo, protagonista de Deaf, ganó el premio a la Mejor Actriz Revelación. La película narra el viaje hacia la maternidad de una mujer sorda.

La actriz dedicó el premio a la comunidad sorda, a las mujeres sordas: «Vuestra sensibilidad me protege«, dijo a su hermana, la directora de la película, Eva Libertad.

La película también se presentó de manera bilingüe, en español y en lengua de signos, simultáneamente.


🌍 El cine español en uno de sus mejores momentos

La propia Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España subrayó que el año cinematográfico previo fue especialmente sólido en términos creativos e industriales. El anuncio oficial de nominaciones confirmó la diversidad temática y formal de las producciones reconocidas [5], reflejando un panorama amplio que incluye distintos estilos, territorios y enfoques narrativos.

Las películas con mayor número de candidaturasLos Domingos, Sirât, Maspalomas— apuntaron a un cine de autor, social y reflexivo. No es un cine que anestesia: es un cine que interroga, que desafía al espectador a mirar más allá de la superficie y a confrontar realidades, emociones y dilemas contemporáneos.

Como recogía el comunicado oficial, se trató de una edición que celebra «uno de los mejores años del cine español» en términos de variedad, riesgo y pluralidad de miradas [5], consolidando la idea de que el cine español actual no solo entretiene, sino que también reflexiona, denuncia y propone debates culturales y sociales.

cuando la cultura decide no mirar hacia otro lado

Los datos, los gestos y las lecturas posteriores confirman que la 40.ª edición de los Premios Goya no fue únicamente una celebración del cine español. Fue un momento de conversación cultural, política y social que desbordó el escenario, mostrando que la gala puede ser mucho más que un reconocimiento artístico: es un foro de reflexión y compromiso.

Desde el activismo simbólico en la alfombra roja hasta la integración natural de lenguas diversas; desde los discursos comprometidos hasta el debate público suscitado por la elección de la sede barcelonesa; desde el reconocimiento a nuevas voces hasta la reflexión reivindicativa sobre memoria y patrimonio cinematográfico, esta edición reafirma una idea esencial:

El cine —y sus galas— no son neutros.

Son espacios de conciencia comunitaria, de memoria histórica y de compromiso ciudadano. No sustituyen a la política ni resuelven conflictos internacionales, pero contribuyen a algo igualmente decisivo: mantener abierta la conversación democrática y recordar que la cultura forma parte del tejido moral de una sociedad.

En un contexto global atravesado por guerras, polarización y desinformación, el cine conserva una capacidad singular: detener el tiempo y obligarnos a mirar. Como ha señalado la UNESCO, la cultura no es un adorno, sino una herramienta para «situar la cultura en el centro de la consolidación de la paz» [8]. Esa afirmación trasciende los foros internacionales y encuentra eco en ceremonias como esta, donde el arte se convierte en lenguaje compartido y en un instrumento de cohesión social.

Hoy, mientras el mundo parece caminar por un sendero turbio alimentado por fanatismos y extremismos de toda índole, la cultura actúa como faro.
No elimina la tormenta, pero orienta.
No detiene la guerra por sí sola, pero recuerda que la guerra es un fracaso moral, tanto individual como global.

Y quizá ahí resida su fuerza más profunda: en no apartar la mirada, en conservar la capacidad de sentir y reflexionar, y en hacer de la experiencia cinematográfica un acto de conciencia compartida.


[5] 13/01/2026 La Academia de Cine

La cena, Los Domingos, Maspalomas, Sirât y Sorda, se medirán por el Goya a la Mejor Película

La Academia de Cine ha anunciado este martes los nominados y nominadas a la 40.ª edición de los Premios Goya, galardones que se entregarán el próximo 28 de febrero en Barcelona.

La actriz Toni Acosta y el actor y productor Arturo Valls han sido los encargados de desvelar los aspirantes en las 28 categorías desde la sede de la Academia, en un acto que ha contado con la supervisión de la notaria Eva Fernández Medina.

➤ [5] 13 de enero de 2026Lectura de nominaciones Premios Goya 2026Los intérpretes Toni Acosta y Arturo Valls desvelan las nominaciones de la 40 edición de los Premios Goya, que se celebraron el pretérito 28 de febrero en Barcelona.

3. Goya, la guerra y la mirada que no se aparta

Pienso en Goya y en sus Pinturas negras, en Los desastres de la guerra.
Él no apartó la mirada.

Sus grabados no embellecen la violencia: la exponen en toda su brutalidad, como advertencia y memoria. Tampoco la apartan quienes hoy, desde el cine comprometido, se esfuerzan por defender la paz y la dignidad humana [7].

El arte no es neutral ante el sufrimiento: o lo denuncia o lo normaliza.

Yo elijo creer —quizá con la ingenuidad necesaria para seguir viviendo— que cada película comprometida es una semilla de conciencia.
Que cada discurso valiente es una grieta en el muro del odio.
Que cada aplauso solidario es una afirmación de humanidad, un recordatorio de que la cultura puede transformar el mundo, empezando por la forma en que miramos y sentimos.


[7a] 2000MUSEO DEL PRADO

The Disasters of the War / Museo Nacional del Prado.

➤ [7a] 2000MUSEO DEL PRADOFolletoThe Disasters of the War / Museo Nacional del Prado.

➤ [7b] 2019Museo Nacional del Prado / Programa de actividadesDe gira por España: bicentenario del Museo Nacional del Prado

Folleto publicado con motivo de la exposición de la obra «El actor Isidoro Máiquez» de Francisco de Goya, con ocasión del 250.º aniversario del nacimiento del actor, en Murcia, Museo de Bellas Artes de Murcia (MUBAM), 22 de octubre – 17 de noviembre de 2019, como parte de la programación extraordinaria de actividades que el Museo Nacional del Prado preparó para conmemorar su Bicentenario.

La imagen del folleto reproduce la obra «El actor Isidoro Máiquez» (Goya, Fco. de).


4. Cuando la guerra deja de ser lejana

Lo que está ocurriendo hoy en Oriente Medio es una herida abierta que sangra ante los ojos del mundo.
No es solo un conflicto geopolítico; es una fractura humana que atraviesa generaciones, arrasa ciudades y siembra un miedo que no entiende de fronteras. [9]

Cuando la guerra se instala, todo retrocede.
Retrocede la economía, porque la inversión huye del estruendo de las bombas.
Retroceden los derechos humanos, porque en el caos se normaliza lo inaceptable.
Retrocede la confianza entre pueblos, porque el dolor levanta muros invisibles más altos que cualquier frontera física.

Las llamadas “víctimas colaterales” —expresión fría, casi administrativa— son niños sin escuela, madres sin techo, ancianos sin medicinas.
Historias interrumpidas. Futuros suspendidos.
Cada explosión no solo destruye edificios: desmantela sueños y paraliza regiones enteras.

En una era interconectada, ninguna guerra es local.
Los mercados reaccionan, la energía se encarece, las cadenas de suministro se alteran.
Pero lo más inquietante no es solo la devastación material: es la erosión moral.

«Cuando la violencia se vuelve rutina, el riesgo es que la humanidad se acostumbre.
Y acostumbrarse al sufrimiento ajeno es el verdadero fracaso civilizatorio.
«


[9] S. / F.Naciones Unidas

¿Puede Naciones Unidas detener una guerra? ¿Puede el Consejo de Seguridad detener una guerra? La portavoz de la ONU, Eri Kaneko, responde a estas preguntas y explica las funciones clave del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Estas dos infantes de marina suecas sirvieron en la Misión de Estabilización Integrada Multidimensional de las Naciones Unidas en Malí (MINUSMA) en 2018. Formaban parte del equipo de participación comunitaria de la Misión, que establecía contacto con la población local para fomentar el apoyo al proceso de paz y recabar información fundamental para que la MINUSMA pudiera llevar a cabo su mandato con eficacia. Suecia se encuentra entre los países líderes en la aportación de personal femenino a las misiones de mantenimiento de la paz de la ONU.

Foto ONU / Harandane Dicko.

➤ [9] S. / F.Naciones UnidasLa ONU explicada: ¿Puede Naciones Unidas detener una guerra?

¿Puede Naciones Unidas detener una guerra? ¿Puede el Consejo de Seguridad detener una guerra? La portavoz de la ONU, Eri Kaneko, responde a estas preguntas y explica las funciones clave del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Las funciones y competencias del Consejo de Seguridad están establecidas en la Carta de las Naciones Unidas, el documento fundacional de la organización. Fue firmada el 26 de junio de 1945, en San Francisco, al término de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Organización Internacional, y entró en vigor el 24 de octubre de 1945.

El Consejo de Seguridad, compuesto por 15 miembros —cinco puestos permanentes que corresponden a China, Francia, la Federación de Rusia, el Reino Unido y los Estados Unidos, y diez puestos no permanentes que se eligen de forma rotatoria entre los demás Estados miembros de la ONU— es el órgano al que se le ha otorgado la responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales. Le corresponde determinar la existencia de una amenaza a la paz, un quebrantamiento de la paz o un acto de agresión.

Lo que quizá no sepas es que, antes de 1965, el Consejo de Seguridad estaba compuesto por 11 miembros, de los cuales seis eran no permanentes. La ampliación a 15 miembros se produjo tras la modificación del artículo 23(1) de la Carta mediante la adopción de una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1991.

31 de mayo de 201870 años de servicio y sacrificioLas fuerzas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas llevan 70 años salvando vidas.

1 de agosto de 2022 · NUEVA YORK

¿Puede detenerse una GUERRA antes de que comience? | La ONU explicada

Historia de la ONU

¿Puede Naciones Unidas detener una guerra? ¿Puede el Consejo de Seguridad detener una guerra?

La portavoz de la ONU, Eri Kaneko, responde a estas preguntas y explica las funciones clave del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

19 de agosto de 2020Naciones Unidas¿Cómo hacer que el mantenimiento de la paz sea duradero?
En las zonas de conflicto, el desafío no consiste únicamente en que este llegue a su fin, sino en que el proceso de paz posterior sea duradero y sostenible. Esa es la misión de «Acción para el Mantenimiento de la Paz», una asociación mundial impulsada por Naciones Unidas para fortalecer las operaciones de paz en más de ocho ámbitos en los que actualmente actúa.

Las funciones y competencias del Consejo de Seguridad están establecidas en la Carta de las Naciones Unidas, el documento fundacional de la organización. Fue firmada el 26 de junio de 1945 en San Francisco, al término de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Organización Internacional, y entró en vigor el 24 de octubre de 1945.

El Consejo de Seguridad, compuesto por 15 miembros —cinco puestos permanentes que corresponden a China, Francia, la Federación de Rusia, el Reino Unido y los Estados Unidos, y diez puestos no permanentes que se eligen de forma rotatoria entre los demás Estados miembros de la ONU— es el órgano al que se le ha otorgado la responsabilidad primordial del mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Le corresponde determinar la existencia de una amenaza a la paz, un quebrantamiento de la paz o un acto de agresión.

Lo que quizá no sepas es que, antes de 1965, el Consejo de Seguridad estaba compuesto por 11 miembros, de los cuales seis eran no permanentes. La ampliación a 15 miembros se produjo tras la modificación del artículo 23(1) de la Carta mediante la adopción de una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1991.


5. ¿Espejo o espejismo?

Aquí surge la pregunta incómoda:
¿Es el mundo artístico un espejo de la realidad… o un espejismo que la suaviza?

Los festivales, las galas, los premios no pueden sustituir a la acción política, pero sí pueden impedir el silencio.
Y callar, hoy, es tomar partido.

Este año, el cine alzó la voz.
No desde la arrogancia, sino desde la dignidad.
Cada discurso, cada mirada emocionada, cada aplauso llevaba implícito un mensaje claro:
la cultura no es un adorno, es una defensa activa de la convivencia. [4a/b][6]

6. Arte y sentido: el cine como conciencia compartida

Estás hablando con alguien y, sin que lo diga explícitamente, intuyes un estado emocional. Tal vez flirtea, tal vez está enfadado, tal vez solo intenta hacerte reír. En algún momento de la conversación esa persona dice algo y tú te preguntas:
¿qué habrá querido decir con eso?

Con el cine ocurre exactamente lo mismo.

Desde sus orígenes, el ser humano ha desarrollado herramientas para otorgar sentido a lo que le rodea. La primera fue el lenguaje, ese acuerdo colectivo que vincula un significante a un significado para comprender el mundo, sobrevivir a él y, en ocasiones, transformarlo. Pero el lenguaje no es neutro: las emociones lo alteran, y las intenciones —hacer reír, provocar, herir, conmover, crear belleza— lo deforman deliberadamente hasta escapar de un sentido único y cerrado.

El cine nace precisamente ahí: en esa grieta del lenguaje. Combina palabra, imagen, sonido y silencio para decir lo que no siempre puede decirse de forma directa. Una mirada sostenida, un plano fijo, un fuera de campo o un fundido a negro pueden contener más verdad que un discurso entero. El séptimo arte no solo narra historias: interpreta estados del alma colectiva.

Durante siglos, la religión fue otra gran estructura de sentido. Frente al límite último —la muerte— ofrecía una respuesta total: vivir para Dios, obedecer su palabra, esperar una continuidad más allá de la vida. Era una forma de imponerse a una realidad insoportable. Pero con la industrialización, la ciencia y las revoluciones del siglo XIX, ese marco se resquebraja. Surgen nuevos referentes: el progreso, la razón, el capital, la lucha social. Dios ha muerto, dirá Nietzsche, y con él se descompone el sentido heredado.

El cine aparece justo en ese mundo sin certezas. Y, como intuyó Nietzsche, no trata tanto de reponer un sentido perdido, sino de aprender a habitar el sinsentido: su belleza, su crueldad, su ambigüedad. Hay películas que explican, sí, pero las más honestas preguntan. No cierran: abren.

Si el arte figurativo clásico ofrecía cuerpos reconocibles y significados claros —como un bodegón ordenado y comprensible—, el cine contemporáneo, como el arte del siglo XX, se permite romper la referencia, jugar con el tiempo, fragmentar el relato, incomodar al espectador. No todo debe entenderse de inmediato. A veces, sentir es suficiente.

Porque vivimos rodeados de absurdo. Y ante ese absurdo, el cine puede optar por anestesiar… o por acompañar. Puede convertirse en ruido, o en refugio compartido. En una sala oscura, desconocidos se sientan juntos y, sin hablar, acuerdan sentir lo mismo durante dos horas. Ese pacto invisible es profundamente político.

No dejemos que el caos nos dañe. Solo estando juntos, bajo un mínimo acuerdo ético y humano, podemos invocar un significado que nos cobije. Y ahí el cine no es un lujo cultural: es una herramienta de conciencia.

7. Reflexión final: la conciencia como acto revolucionario

La 40.ª edición de los Premios Goya no es, ni puede ser, una gala más. Cuatro décadas del principal reconocimiento del cine español no funcionan aquí como una simple efeméride, sino como un ejercicio de memoria activa. El cine no avanza por acumulación de premios, sino por persistencia de mirada: por su capacidad de acompañar, interpelar y resistir junto a una sociedad en transformación.

El regreso de la gala a Barcelona, veinticinco años después, refuerza esa lectura. No es un gesto neutro ni meramente logístico. Es la afirmación de que el cine puede —y debe— ser territorio común, espacio de convivencia simbólica en tiempos de fragmentación. Allí donde otros discursos levantan trincheras, el cine aún puede tender puentes. No porque sea ingenuo, sino porque se niega a renunciar a la complejidad.

Que esta edición se haya integrado en una red cultural más amplia —archivo, patrimonio, memoria— recuerda algo esencial: el cine no es solo presente ni espectáculo. Es legado. Es relato colectivo. Es conciencia histórica. Cuando se toma en serio a sí mismo, deja de ser ornamento y se convierte en responsabilidad cultural.

El propio desarrollo de la gala lo evidenció. El anuncio oficial de las nominaciones, lejos de ser un mero listado competitivo, dibujó un mapa de sensibilidades. Las películas que concentraron mayor número de candidaturas —Los Domingos, Sirât, Maspalomas— señalaron con claridad qué tipo de cine ocupa hoy el centro del reconocimiento: un cine de autor, social y reflexivo, que no apuesta por la evasión fácil, sino por mirar de frente, incomodar y abrir preguntas que ya no pueden seguir evitándose.

También la lectura pública de las nominaciones, a cargo de Toni Acosta y Arturo Valls, funcionó como algo más que un trámite institucional: fue un ritual colectivo, una ceremonia laica que recordó que el cine no es solo consumo individual, sino experiencia compartida, lenguaje común, un espacio donde una comunidad se observa y se discute a sí misma.

Y la recepción social de la gala —amplificada en medios y conversaciones públicas— confirmó que los Premios Goya no interpelan únicamente a la industria. Irradian hacia el debate cultural y político, no como consigna, sino como pregunta abierta: ¿es el mundo artístico un espejo de la realidad o un espejismo que la suaviza? El simple hecho de que esa pregunta siga viva indica que el cine conserva un lugar relevante en la conciencia colectiva.

Es aquí donde emerge la cuestión decisiva, incómoda e inevitable: ¿Debe el cine limitarse a ser espectador y relator de la realidad —incluso de la más trágica, sangrante o espeluznante—, o tiene la responsabilidad de implicarse en su transformación?

El cine, como el lenguaje, nunca es neutro. Las imágenes también eligen. Un plano, un silencio, un fuera de campo pueden denunciar o normalizar, incomodar o anestesiar. No mirar ya es una forma de tomar partido. Y cuando la violencia se vuelve rutina, cuando el sufrimiento ajeno amenaza con convertirse en paisaje, callar es una forma de complicidad.

Por eso el cine no puede conformarse con registrar lo insoportable: tiene que señalarlo como tal. Nombrar responsables —por acción, por omisión, por incitación o por coartada intelectual—. Exponer las estructuras que sostienen la injusticia. Denunciar sin convertir el horror en espectáculo. Y, al mismo tiempo, imaginar alternativas, abrir grietas, ofrecer otros modos de habitar el mundo.

No se trata de propaganda ni de consigna. Se trata de dignidad. De asumir que hay realidades que no pueden tratarse como una trama más. Que existen límites que, cuando se cruzan, exigen posicionamiento. El cine no sustituye a la acción política, pero impide el silencio, y hoy impedir el silencio es ya un acto profundamente político.

El Goya, en ese sentido, no es solo una estatuilla: es un símbolo de memoria y compromiso. El cine —cuando es honesto— asume la responsabilidad, y también la belleza, de recordarnos que ningún progreso es verdadero si deja atrás la paz, la justicia y la igualdad.

Como ocurre en una conversación íntima, el cine dice mucho más de lo que enuncia. Nos obliga a preguntarnos qué hemos visto, qué hemos sentido, qué hemos entendido… y qué estamos dispuestos a tolerar. En una sala oscura, desconocidos se sientan juntos y acuerdan sentir durante dos horas. Ese pacto invisible es frágil, pero también poderoso: la base mínima de cualquier conciencia colectiva.

Hoy el mundo necesita menos cinismo y más conciencia,
menos ruido y más humanidad,
menos cálculo y más vida.

Porque si algo enseñan las guerras es que nadie gana realmente; todos pierden algo esencial. Y quizá, en medio de esta tormenta, la tarea más urgente sea recordar que la paz no es una utopía ingenua, sino la única inversión segura para el futuro de la humanidad.

No dejemos que el caos nos dañe. Solo estando juntos, bajo un acuerdo ético elemental, podemos invocar un significado que nos cobije.
Y en tiempos inciertos, cuando la realidad se vuelve insufrible e intolerable, sostener la conciencia ya es una forma de resistencia.

Y quizá ahí resida hoy el papel más honesto del cine:
no ofrecernos consuelo fácil,
no elevarnos falsamente al cielo ni abandonarnos en el infierno,
no apartar la mirada de lo apestoso, lo horrendo o lo moralmente insoportable.

No dejarnos solos frente al terror,
mostrando —sin morbo y sin coartadas—
lo infrahumano, lo inhumano y también
lo sobrehumano y lo transhumano,
para recordarnos que incluso ahí
sigue latiendo una pregunta ética.

Recordarnos —con imágenes, silencios y preguntas abiertas—
que la dignidad humana no es negociable,
que no admite excepciones históricas,
ni excusas políticas,
ni cálculos estratégicos.

Y cuando el cine se arriesga, investiga y se implica,
cuando no solo contempla, sino que observa de frente,
cuando siente y no aparta la mirada, a pesar de que peligre,
cuando incomoda en lugar de tranquilizar
y acompaña en lugar de anestesiar,

ya no es solo un gesto estético:
es un acto de conciencia.
Y toda conciencia, cuando se sostiene, es revolucionaria.


8. Fuentes consultadas y recomendadas

[1] Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España – Premios Goya (40.ª edición)
👉 (Fuente institucional / marco cultural oficial)
Entidad responsable de la organización de los Premios Goya. Información oficial sobre la 40.ª edición, su carácter conmemorativo, objetivos culturales, dimensión simbólica y relevancia histórica del principal reconocimiento del cine español, así como datos institucionales sobre la gala, las nominaciones y las actividades culturales asociadas.

[1a] Listado oficial de nominados y nominadas a la 40.ª edición de los Premios Goya
👉 Anuncio institucional de la Academia de Cine con la relación de películas candidatas, fecha de la lectura y contexto del acto público de presentación.
🔗 https://www.premiosgoya.com/40-edicion/articulos/ver/nominados-y-nominadas-a-los-40-premios-goya/

[1b] Programa de actividades previas a la gala de la 40.ª edición de los Premios Goya
👉 Detalle de los eventos culturales, encuentros y actividades organizadas en Barcelona como antesala de la ceremonia, integrando la gala en un ecosistema cultural más amplio.
🔗 https://www.premiosgoya.com/2026/02/04/los-40-premios-goya-despliegan-un-amplio-programa-de-actividades-previas-en-barcelona/

[2] Ayuntamiento de Barcelona – Barcelona, sede de los Premios Goya 2026
👉 (Fuente institucional / contexto cultural y simbólico)
Comunicación oficial sobre la celebración de la 40.ª edición de los Premios Goya en Barcelona, 25 años después de la última gala en la ciudad, y su significado cultural para el tejido artístico y ciudadano.
🔗 https://www.barcelona.cat/infobarcelona/es/tema/cultura/los-premios-goya-2026-se-celebraran-en-barcelona-el-28-de-febrero_1352056.html

[3] Filmoteca de Catalunya – 40 Premis Goya Barcelona
👉 (Institución cultural / memoria cinematográfica)
Programación oficial vinculada a la celebración de la 40.ª edición de los Premios Goya en Barcelona, integrando la gala dentro de un ciclo de proyecciones y actividades culturales relacionadas con el patrimonio, la memoria cinematográfica y el diálogo cultural en la ciudad.
🔗 https://www.filmoteca.cat/web/ca/cicle/premis-goya-2026

[4] Academia de Cine – Actividades, programación y discurso cultural de los Goya 2026
👉 (Actividad cultural / proceso colectivo)
Documentación de la gala como culminación de un proceso cultural amplio: lectura de nominaciones, actividades públicas, debates y visibilidad social del cine como herramienta de reflexión colectiva.
[4a] 🔗 https://www.academiadecine.com/actividades
[4b] 🔗 https://www.youtube.com/@academiadecine

[5] Premios Goya 2026 – Nominaciones y películas destacadas
👉 (Contexto cultural / tendencias del cine español)
Información oficial sobre las nominaciones a la 40.ª edición de los Premios Goya, incluyendo la relación completa de candidaturas y las películas con mayor número de nominaciones, reflejo de las tendencias creativas y del reconocimiento institucional al cine español contemporáneo.
🔗 https://www.academiadecine.com/2026/01/13/nominados-y-nominadas-a-los-40-premios-goya/

[6] Medios culturales especializados – La vuelta de los Goya a Barcelona: análisis y controversia
👉 (Análisis cultural / debate público y lectura crítica)
Cobertura periodística sobre el significado cultural y político del regreso de los Premios Goya 2026 a Barcelona, incluyendo críticas, controversias y reflexiones sobre el contexto simbólico de la sede y su influencia en el discurso público y la narrativa del palmarés.

[6a] Escándalos y giros inesperados: 40 años de los Goya vistos desde España – Russpain
🔗 https://russpain.com/es/cultura-2/escandalos-y-giros-inesperados-40-anos-de-los-goya-vistos-desde-espana-398857/

[6b] Goya Awards 2026: Goodnight, ‘goodnight’: the best moments of the Goya Awards – Ara.cat
🔗 https://en.ara.cat/culture/good-night-good-night-the-best-moments-of-the-goya-awards_1_5664722.amp.html

[7] Museo Nacional del Prado – Francisco de Goya: Los desastres de la guerra y contextualización expositiva
👉 (Referencia artística / memoria histórica)
Recursos oficiales que contextualizan la obra de Francisco de Goya como antecedente moral y estético del compromiso del arte con la denuncia del horror, la violencia y la deshumanización. Incluye la serie Los desastres de la guerra (1810–1815) y el contexto pedagógico y de difusión pública dentro de las actividades del Bicentenario del Museo.

[7a] 🔗 https://www.museodelprado.es/recurso/the-disasters-of-the-war-museo-nacional-del-prado/c65e7440-7642-42dc-a823-2b941e79903d
[7b] 🔗 https://www.museodelprado.es/obra-efimera/goya-de-gira-por-espaa-bicentenario-del-museo/59643161-4f90-0399-da4a-fed6c39880cf

[8] UNESCO – Cultura, paz y derechos humanos
👉 (Marco ético y cultural internacional)
Posicionamiento sobre el papel de la cultura como herramienta para la construcción de paz, el diálogo intercultural y la promoción de los derechos humanos, resaltando la importancia del cine y las artes en contextos de tensión y violencia.
🔗 https://www.unesco.org/en/articles/unesco-expert-group-reports-power-culture-peace?hub=171169

[9] Naciones Unidas – ¿Puede la ONU detener una guerra? (UN Explained)
👉 (Contexto internacional / gobernanza global y prevención de conflictos)
Vídeo explicativo que analiza el papel de la ONU en la prevención, gestión y resolución de conflictos armados, sus limitaciones estructurales y la protección de la población civil, aportando una perspectiva pedagógica sobre los mecanismos de acción multilateral.
🔗 https://www.un.org/es/video/can-united-nations-stop-war-un-explained