Continúan las protestas por el uso de animales frente al Circ de Nadal de Valencia

Animalistas y profesionales del circo denuncian un retroceso legal y ético por la vuelta de espectáculos con animales en la capital del Turia

Un manifestante posa frente el Circ de Nadal de Valencia | P. Defensa Animal
Un manifestante posa frente el Circ de Nadal de Valencia | P. Defensa Animal

Las movilizaciones contra el uso de animales en espectáculos circenses han vuelto a repetirse este domingo frente al denominado Circ de Nadal, instalado en un solar del barrio valenciano de Benicalap. La concentración da continuidad a las protestas iniciadas el pasado 7 de diciembre, cuando colectivos animalistas, vecindario y profesionales del propio sector del circo reclamaron el cese inmediato de este tipo de espectáculos por su impacto ético, educativo y legal.

A pesar de las lluvias registradas durante toda la mañana, representantes de AnimaNaturalis, Youth Climate Save Valencia, Plataforma Defensa Animal, FAADA, Associació Valenciana del Circ, Compromís y PACMA Comunidad Valenciana, junto a plataformas vecinales, comunidad educativa y activistas por los derechos animales, volvieron a concentrarse a las puertas del recinto para denunciar la utilización de animales en un espectáculo dirigido mayoritariamente a la infancia.

Desde las organizaciones convocantes denuncian el uso de animales y el peligroso mensaje que se está trasladando a los más pequeños. Los manifestantes subrayan que la vuelta de este tipo de espectáculos supone un paso atrás en materia de derechos animales y ética social, especialmente cuando el propio sector circense contemporáneo defiende mayoritariamente un modelo artístico libre de explotación animal.

“Estamos en completo desacuerdo con la existencia de circos con animales”, señala en un comunicado la Associació Valenciana de Circ, entidad que agrupa a más de 135 compañías, centros de formación y espacios de creación, y que reivindica un circo basado exclusivamente en el talento humano.

El circo ofrece números con caballos, burros, bueyes Highland, watusis, llamas y dromedarios, una práctica que los convocantes consideran incompatible con los avances sociales y científicos en materia de bienestar animal.

Cartel de un manifestante durante la concentración del pasado sábado 27 de diciembre de 2025

Por su parte, AnimaNaturalis ha presentado un requerimiento formal ante el Ayuntamiento de València y la Generalitat Valenciana advirtiendo de que la presencia anunciada de especies como boas, emús o dromedarios contraviene de forma directa la nueva Ley estatal de Bienestar Animal, que prohíbe expresamente el uso de fauna silvestre en espectáculos circenses. “La ley es clara: la presencia anunciada de estas especies es ilegal, punto. No importa si nacieron en cautividad; siguen siendo fauna silvestre y su uso en circos está prohibido”, subraya Aïda Gascón, directora de AnimaNaturalis en España, instando a las administraciones a denegar de forma preventiva la autorización al Circ de Nadal para evitar una vulneración flagrante de la legislación vigente.

Modificación de la ley

En Valencia, el consistorio ya denegó la autorización al circo el pasado año tras haber instalado sus carpas en terrenos privados sin los permisos correspondientes. En Alfafar, este mismo espectáculo operó durante años hasta que, en 2021, un juzgado contencioso-administrativo ordenó su paralización. La resolución judicial advertía de que el uso de animales estaba “prohibido de forma taxativa por el legislador autonómico”, lo que impedía conceder autorización municipal sin incurrir en una “infracción muy grave”.

Sin embargo, una modificación legal impulsada por el actual gobierno autonómico del PP ha restituido la posibilidad de incluir animales en espectáculos circenses. Desde las entidades convocantes denuncian que esta reforma “representa un claro retroceso social, ya que fue la propia ciudadanía la que demandó mayoritariamente el cese de una actividad anacrónica y totalmente contraria a la ética y a la ciencia”. Asimismo, acusan al Ayuntamiento de València de faltar a la verdad al afirmar que no tiene margen legal para denegar la autorización.

Además de criticar la explotación animal, los organizadores han denunciado la existencia de diversas irregularidades, algunas de ellas reflejadas en reseñas que, según indican, desaparecen al poco tiempo.

Fotografía de la concentración celebrado el pasado sábado, 13 de diciembre de 2025

Promueven la liberación animal

“Es vergonzoso que este circo, a pesar de contar con tantas irregularidades y un historial de despropósitos que va más allá incluso del uso de animales, sea subvencionado con dinero público por el Ministerio de Turismo y promocionado en cadenas de radio como Los 40 Principales con absoluta impunidad, a pesar del uso de látigos y signos visibles de maltrato”, declara Emi, convocante de la protesta.

A pesar de las adversas condiciones meteorológicas, la movilización se mantuvo activa, con consignas a favor del respeto animal y en contra de normalizar la utilización de animales para beneficio humano.

“En los circos debe prohibirse la presencia de todos los animales, sin distinción, pues obligarlos a participar en espectáculos es totalmente contrario a su naturaleza. Por esa razón se utilizan elementos de castigo para someterlos, porque es algo que nunca harían voluntariamente”, explicó a los medios Rosa Más, bióloga.

La experta desmontó además la supuesta diferencia entre animales salvajes y domésticos en el ámbito circense: “Es una distinción engañosa, ya que muchos de estos animales han sido criados en cautividad, lo que les confiere una falsa calificación de animal doméstico que no tiene ningún fundamento biológico”. En este sentido, subrayó que “forzar la cría en cautividad no cambia la esencia del animal, sino que impone un comportamiento aberrante”.

Los colectivos convocantes han anunciado que continuarán con acciones de sensibilización y presión institucional para avanzar hacia una prohibición definitiva de los circos con animales en Valencia, en línea con la mayoría de ciudades y comunidades del Estado que ya han rechazado este tipo de espectáculos por considerarlos incompatibles con el sentido común y la dignidad de los animales.