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CGT de la Seguridad Social en Murcia llama a secundar la huelga general del 11N contra la crisis de la vivienda y la carestía de la vida

Juan González Gil, portavoz de la sección sindical, ha defendido que los salarios y la vivienda son problemas inseparables. Los trabajadores han aprovechado la mañana para repartir octavillas entre las personas que acudían al INSS de la capital murciana y difundir las reivindicaciones de la convocatoria.

La sección sindical de la Confederación General del Trabajo (CGT) en la Seguridad Social de la Región de Murcia ha expresado su apoyo a la huelga general del próximo 11 de noviembre, convocada en defensa del derecho a la vivienda y contra la carestía de la vida. En declaraciones realizadas esta mañana a La Protesta a las puertas del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), en Murcia, el portavoz de la sección sindical, Juan González Gil, ha defendido la necesidad de vincular las reivindicaciones laborales con la lucha por una vivienda digna.

Durante la mañana, integrantes de la sección sindical han aprovechado su presencia ante el centro de trabajo para repartir octavillas entre las personas que acudían al INSS, difundiendo los motivos de la huelga y animando a participar en la convocatoria. También han estado presentes Julián Cuevas López, secretario general de CGT en la Región de Murcia, y otros miembros de la organización sindical.

«Desde la sección sindical de CGT de la Seguridad Social de Murcia queremos mostrar nuestro total apoyo a la Huelga General del 11 de noviembre por la vivienda y la carestía de la vida», ha declarado González Gil a este medio.

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El portavoz ha situado el encarecimiento de la vivienda en el centro de las dificultades económicas que afrontan los trabajadores y trabajadoras, al considerar que el coste del alquiler y de las hipotecas reduce cada vez más los recursos disponibles para cubrir el resto de las necesidades. «Entendemos que salario y vivienda son dos caras de la misma moneda, utilizadas por el capital para exprimir a una clase trabajadora que cada vez tiene más difícil llegar a fin de mes», ha afirmado.

González Gil ha resumido el impacto de esta situación con una pregunta: «Si dedicas la gran mayoría del salario a pagar el alquiler o la hipoteca, ¿qué te queda para vivir?».

La vivienda y las condiciones laborales, una misma lucha

Para la sección sindical, la crisis habitacional no puede abordarse al margen de los salarios y del resto de las condiciones de trabajo. El portavoz ha insistido en que ambas cuestiones están estrechamente relacionadas y ha defendido la organización colectiva como respuesta a la pérdida de poder adquisitivo y al encarecimiento de los gastos básicos.

«Una vez más, nos toca a la clase trabajadora organizarnos en sindicatos de vivienda e inquilinas y en sindicatos laborales para salir a la calle a luchar para defender y conquistar nuestros derechos», ha señalado González Gil, quien ha reivindicado la huelga como instrumento de presión y movilización.

«Por ello hemos elegido la herramienta de lucha más fuerte que tenemos para esto, la huelga», ha añadido.

Entre las principales reivindicaciones de la convocatoria figuran los alquileres indefinidos, la reducción del precio de la vivienda, la adopción de medidas estructurales para frenar los desahucios y la prohibición de la compraventa especulativa. La sección sindical reclama que estas medidas se acompañen de mejoras concretas en las condiciones laborales y económicas de la población trabajadora.

«Esto solo es una parte de todo lo que demuestra la interconexión entre el problema de la vivienda y el resto de condiciones de trabajo», ha explicado el portavoz, quien ha defendido que la huelga sitúe la vivienda en primer plano sin dejar de lado las reivindicaciones salariales y laborales.

En este ámbito, las anarcosindicalistas defienden un salario mínimo y una pensión mínima de 1.500 euros, subidas salariales vinculadas a la inflación real y al coste de la vivienda, así como la reducción de la jornada laboral.

Salud laboral y defensa de los servicios públicos

Las reivindicaciones trasladadas por González Gil también abarcan las condiciones de seguridad y salud en el trabajo. El portavoz ha recordado que la situación de la clase trabajadora no depende únicamente de cuánto cobra, sino también de las condiciones en las que desarrolla su actividad y de la protección que recibe frente a los riesgos laborales.

«Las condiciones laborales no solo son el salario», ha subrayado, antes de reclamar «una mejora de las condiciones de seguridad y salud, con un reconocimiento efectivo de los accidentes y enfermedades profesionales y prevención de la siniestralidad laboral, así como una mejora efectiva de los servicios públicos».

La sección sindical defiende así una agenda que vincula el acceso a la vivienda con los salarios, la jornada laboral, la prevención de riesgos y el fortalecimiento de los servicios públicos.

Como parte de la movilización, CGT también llama a participar en la huelga de consumo prevista para el 11 de noviembre y durante los miércoles anteriores a esa fecha.

«Por todo esto, os animamos a sumaros a la huelga general del 11 de noviembre», ha concluido González Gil, reiterando el llamamiento de la sección sindical de CGT de la Seguridad Social de Murcia a participar en una jornada de movilización que pretende situar la vivienda y la carestía de la vida en el centro de las reivindicaciones sociales y laborales.

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Dominic D. Skerrett
Nací en Gales. Soy Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño, marxista-leninista, internacionalista y defensor de los derechos humanos, medioambientales y animales. Mi trayectoria personal y política nace de una convicción profunda: la realidad no se contempla, se transforma. Desde muy joven entendí que la justicia social, la liberación de los pueblos y la defensa de los seres más vulnerables —humanos o no humanos— forman parte de una misma lucha. A lo largo de mi vida he participado en movimientos sociales, colectivos y plataformas de denuncia que combaten la explotación, la opresión y el silencio impuesto por los poderes económicos. Mi compromiso con el anticapitalismo, el antifascismo y la causa animalista no es retórico: es una práctica cotidiana que atraviesa mi trabajo de comunicación, mi formación artística y mi militancia. Creo en la fuerza colectiva, en el internacionalismo como brújula ética y en la necesidad de señalar cada injusticia venga de donde venga. Las experiencias vividas en las calles, en los espacios de organización y junto a quienes luchan por un mundo distinto han moldeado mi forma de mirar, crear y escribir. Todo ello forma parte de lo que soy hoy: un militante que no renuncia a la palabra, a la creatividad ni a la dignidad frente a ningún poder.