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Las bibliotecas públicas de Catalunya retoman las movilizaciones y convocan cuatro jornadas de huelga hasta final de año

La Marea Negra Bibliotecaria denuncia la falta estructural de personal, los horarios «insostenibles» y la ausencia de voluntad negociadora de las administraciones responsables del Sistema de Lectura Pública de Catalunya.

Las trabajadoras y trabajadores de las bibliotecas públicas de Catalunya volverán a las calles este otoño para denunciar el deterioro de sus condiciones laborales y exigir a las administraciones responsables un refuerzo urgente de las plantillas y una transformación del modelo de gestión del Sistema de Lectura Pública de Catalunya (SLPC). La Coordinadora Sectorial de Bibliotecas de la CGT ha anunciado un calendario de cuatro jornadas de huelga en todo el territorio catalán, que comenzará el próximo 18 de septiembre y se prolongará hasta diciembre.

La movilización se produce después del conflicto abierto durante la primavera por la Marea Negra Bibliotecaria y ante la falta de avances que, según las trabajadoras, permitan abordar los problemas estructurales que arrastra el sector. Las jornadas de huelga están previstas para los días 18 de septiembre, 16 de octubre, 13 de noviembre y 11 de diciembre.

La primera jornada irá acompañada de una manifestación unitaria en Barcelona, convocada para el mismo viernes 18 de septiembre, con inicio ante la sede de la Associació Catalana de Municipis (ACM), en la calle València, 231.

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Un servicio público sostenido sobre el sobreesfuerzo de las plantillas

Las trabajadoras denuncian que las bibliotecas públicas atraviesan una situación de «emergencia laboral» provocada por años de falta de recursos y de personal. A pesar de que las bibliotecas se encuentran entre los servicios públicos mejor valorados por la ciudadanía, aseguran que su funcionamiento cotidiano depende cada vez más del sobreesfuerzo de unas plantillas insuficientes.

La cobertura deficiente de bajas y permisos, junto con la falta estructural de personal, está provocando la suspensión de servicios, el cierre de bibliotecas unipersonales y la clausura de espacios dentro de otros equipamientos. Una situación que, según el colectivo, resulta especialmente grave en un servicio que ha ampliado sus funciones y prestaciones durante los últimos años.

La Coordinadora Sectorial de Bibliotecas de la CGT reclama también una estructura organizativa territorial más fuerte y dotada de recursos, capaz de ofrecer acompañamiento y coordinación a los centros y evitar que las direcciones tengan que asumir en solitario las consecuencias de la falta de medios y del incremento de la burocratización administrativa.

Horarios incompatibles con la conciliación

Otro de los principales motivos del conflicto son las condiciones horarias. Las trabajadoras denuncian jornadas que no permiten una adecuada conciliación y una organización del tiempo de trabajo subordinada permanentemente a las necesidades de apertura de los equipamientos.

El colectivo defiende que el horario laboral de las plantillas no puede estar condicionado por el horario de apertura de las bibliotecas y reclama límites claros a las jornadas, compensaciones por los excesos de horas trabajadas y unas condiciones que permitan compatibilizar el trabajo con la vida personal.

«La calidad del servicio público es directamente proporcional a la dignidad laboral de quien lo mantiene en pie», reivindican las trabajadoras.

Reclaman actualizar el modelo de bibliotecas públicas

La protesta plantea también una revisión integral del marco legal y organizativo del Sistema de Lectura Pública de Catalunya. Las trabajadoras consideran que la regulación actual está desfasada y reclaman su actualización con participación directa del sector bibliotecario.

Entre sus reivindicaciones se encuentra el reconocimiento profesional de las distintas categorías, la profesionalización de las direcciones, el reconocimiento de las funciones desarrolladas por las técnicas auxiliares de biblioteca (TAB), la creación de plazas estructurales y el establecimiento de un convenio colectivo de sector.

También exigen actualizar el Mapa de Lectura Pública y los criterios utilizados para determinar las ratios de personal, horarios, fondos y dimensiones de los equipamientos, teniendo en cuenta la realidad demográfica y sociocultural de cada territorio y la dispersión de la población.

«No somos números abstractos; somos servicios personales para personas reales», sostiene el colectivo.

Más personal y menos precariedad

Las organizaciones convocantes denuncian igualmente situaciones de temporalidad, falta de promoción interna y categorías profesionales que no se corresponden con las funciones desempeñadas. Reclaman a ayuntamientos, diputaciones y Generalitat que garanticen la cobertura de las plazas estructurales y terminen con los retrasos en los procesos de incorporación y promoción del personal.

La transformación de las bibliotecas exige, además, incorporar nuevos perfiles profesionales. Las trabajadoras consideran necesario reforzar las plantillas bibliotecarias y sumar profesionales vinculados a las necesidades sociales, culturales y digitales de cada comunidad.

La seguridad es otra de las reivindicaciones planteadas. El colectivo reclama protocolos efectivos frente a las violencias y medidas preventivas que permitan garantizar la protección tanto de las trabajadoras como de las personas usuarias.

«Se ha acabado pasarse la pelota»

La Marea Negra Bibliotecaria reclama una respuesta coordinada de todas las administraciones implicadas. Generalitat, diputaciones y ayuntamientos deben, según las trabajadoras, asumir conjuntamente sus responsabilidades y abandonar la dinámica de trasladarse mutuamente las competencias.

Por ello, reclaman un acuerdo nacional para la gestión del Sistema de Lectura Pública de Catalunya que permita abordar de manera global las necesidades del sector.

El calendario de huelgas afectará a todo el personal de las bibliotecas y bibliobuses de titularidad pública integrados en el SLPC, independientemente de su categoría, tipo de relación laboral o centro de trabajo. También queda incluido el personal de los servicios de apoyo a la lectura pública que forman parte de la estructura del sistema.

La convocatoria incluye asimismo al personal de las bibliotecas públicas de titularidad estatal gestionadas por la Generalitat y a los servicios nacionales y regionales de apoyo a la lectura pública dependientes del Departament de Cultura de la Generalitat y de la Diputació de Girona.

Quedan fuera de esta convocatoria las bibliotecas universitarias y escolares y la Biblioteca de Catalunya, al no formar parte del Sistema de Lectura Pública en los términos establecidos para esta movilización.

Barcelona acogerá el 18 de septiembre la primera gran movilización

La primera jornada de huelga tendrá lugar el viernes 18 de septiembre, coincidiendo con una manifestación de la Marea Negra Bibliotecaria en Barcelona.

La movilización comenzará ante la sede de la Associació Catalana de Municipis (ACM), en la calle València, 231, y será la primera de las protestas previstas durante el otoño.

La Coordinadora Sectorial de Bibliotecas de la CGT llama a todas las trabajadoras y trabajadores del SLPC a secundar masivamente las jornadas de huelga y a participar en las movilizaciones. También hace un llamamiento a la ciudadanía, a las personas usuarias de las bibliotecas y a los movimientos sociales para defender estos espacios como «Palacios del Pueblo», lugares de acceso libre y democrático a la cultura y la información.

La Marea Negra Bibliotecaria advierte así de que el conflicto continúa abierto y que, ante la falta de avances, las bibliotecas públicas volverán a movilizarse para exigir que un servicio esencial no siga sosteniéndose sobre la precariedad y el sobreesfuerzo de sus trabajadoras.

Por la dignificación del sector bibliotecario. Por un servicio público de calidad con condiciones de trabajo dignas.