
El Partido Animalista PACMA se ha pronunciado este viernes tras la cornada sufrida ayer jueves por el torero peruano Andrés Roca Rey en la plaza de la Real Maestranza de Sevilla, subrayando que, pese a la gravedad del suceso, «la verdadera víctima sigue siendo el toro».
Desde la formación política han querido dejar claro que no celebran lo ocurrido: «PACMA no se alegra del sufrimiento de ninguna persona», señalan. Sin embargo, insisten en contextualizar el episodio dentro de una práctica que califican de «violenta y anacrónica». «El toro no ataca por placer ni por espectáculo; responde al dolor, al estrés y a una situación de acoso y maltrato extremo. Es un animal que lucha por sobrevivir», explican.
En este sentido, recalcan que este tipo de incidentes son inherentes a la tauromaquia: «Si no existiera esta práctica, si no se colocara al animal en una situación de tortura pública, estos hechos no ocurrirían. El toro es forzado a participar en un espectáculo cruel donde su destino es la muerte».
PACMA ha aprovechado el suceso para reiterar su rechazo frontal a la tauromaquia, a la que define como «maltrato animal legalizado y normalizado bajo el paraguas de la tradición». Según denuncian, se trata de «una forma de violencia sangrienta que sigue contando con respaldo institucional y financiación pública».
El presidente de PACMA y candidato a la Junta de Andalucía en las elecciones del próximo 17 de mayo, Javier Luna, ha declarado que «lo ocurrido en la Maestranza vuelve a evidenciar la verdadera naturaleza de la tauromaquia: sufrimiento, sangre y muerte». Luna ha añadido que «hablar de cultura en este contexto es encubrir una barbarie que no tiene cabida en una sociedad que aspire a avanzar».
Asimismo, ha hecho referencia al lema de campaña del partido: «Estamos ante una disyuntiva clara: CRUELDAD o EVOLUCIÓN. La evolución pasa por la abolición de la tauromaquia y dejar atrás prácticas que implican el sufrimiento de los animales por entretenimiento de unos pocos».
Desde PACMA insisten en que la sociedad española está cada vez más sensibilizada con los derechos de los animales y reclaman a las instituciones “valentía política” para poner fin a estos espectáculos. «No se puede seguir mirando hacia otro lado mientras se perpetúa esta violencia», concluyen.















